Desde este lunes 12 de enero, La Plata atraviesa un cambio transitorio en la conducción del Ejecutivo municipal. El intendente Julio Alak comenzó su período de vacaciones y dejó al frente del Palacio Municipal, de manera interina, al concejal Pablo Elías, quien asume formalmente hasta el viernes 23 inclusive.
La licencia fue aprobada por unanimidad por el Concejo Deliberante el pasado 23 de diciembre, tras el pedido elevado por el jefe comunal. De esta manera, Elías —quien encabezó la lista de concejales del oficialismo en 2023— ocupa el primer lugar en la línea sucesoria y pasa a ejercer el mando del Municipio durante casi dos semanas.
Un reemplazo con peso político propio
La asunción de Pablo Elías no es un trámite administrativo más. Su figura tiene relevancia política en el escenario local, especialmente por los movimientos que protagonizó en el cierre de 2024. Pocas horas después de la jura de los nuevos ediles, el concejal anunció la creación del Frente Peronista Germán Abdala, marcando su salida de La Cámpora y reordenando el mapa interno del peronismo platense.
La decisión fue comunicada el 11 de diciembre y significó un alineamiento explícito con Julio Alak y, por extensión, con el Movimiento Derecho al Futuro que lidera el gobernador Axel Kicillof. El gesto fortaleció al kicillofismo dentro del Concejo Deliberante y dejó a La Cámpora con menor peso relativo en el ámbito legislativo local.
La Cámpora resiste en el Concejo
Pese a la salida de Elías, La Cámpora logró retener la presidencia de su bloque en el HCD. Ese rol quedó en manos de Josefina Bolis, dirigente cercana a Florencia Saintout y actual única representante camporista dentro del cuerpo deliberativo.
Mientras Alak se toma unos días fuera de la gestión, el Municipio queda bajo la conducción de un dirigente que expresa el reacomodamiento interno del peronismo platense, en un contexto donde las tensiones políticas siguen marcando el pulso del poder local.



