Gimnasia empezó el Torneo Apertura 2026 con un triunfo de enorme valor. En el Juan Carmelo Zerillo, el equipo albiazul superó 2 a 1 a Racing, subcampeón del último certamen, en una noche que tuvo de todo y que quedará grabada en la memoria tripera por un gol tan inesperado como espectacular.
El partido se rompió temprano. A los 9 minutos del primer tiempo, Nicolás Barros Schelotto ejecutó un córner cerrado desde la derecha y la pelota se metió directamente en el arco, sorprendiendo a todos. Gol olímpico, debut soñado y explosión total en el Bosque. El tanto no solo abrió el marcador, sino que marcó el pulso emocional del encuentro.
Con la ventaja, Gimnasia se plantó firme, apostó al orden y a la intensidad, y supo incomodar a un Racing que manejó más la pelota pero encontró pocas grietas. En el arranque del complemento, el Lobo volvió a golpear: a los 3 minutos, Franco Torres apareció para estirar la diferencia y darle mayor tranquilidad al equipo.
La Academia intentó reaccionar. Dominó la posesión (66%), remató más veces al arco y buscó hasta el final. Recién a los 37 minutos del segundo tiempo pudo descontar Tomás Conechny, cuando el resultado ya parecía encaminado. En el cierre, Racing empujó, pero se topó con un Gimnasia sólido, concentrado y efectivo en los momentos decisivos.
El pitazo final desató el festejo en 60 y 118. Gimnasia ganó, convenció y se ilusiona. Con este resultado, el Lobo se ubica en lo más alto del Grupo B tras la primera fecha, mientras que Racing arrancó el torneo con el pie izquierdo.
Fue apenas el comienzo, pero no uno cualquiera: triunfazo, debut soñado y un gol olímpico que ya es parte de la historia tripera. El Apertura empezó de la mejor manera.



