El vicepresidente Académico de la UNLP recorrió las 17 facultades y los 5 colegios preuniversitarios para delinear la agenda de gestión y analizar la situación presupuestaria.
En coincidencia con el inicio de las actividades académicas y administrativas, el vicepresidente Académico de la Universidad Nacional de La Plata, Fernando Tauber, encabezó una ronda de encuentros con decanos y directores de facultades y colegios para diagramar el ciclo 2026.
La recorrida comenzó el 2 de febrero y se extendió hasta el 13, con una agenda que incluyó reuniones en las 17 facultades y en los 5 establecimientos de enseñanza preuniversitaria. Como ocurre cada año, el objetivo fue conocer de primera mano las demandas, proyectos y prioridades de cada unidad académica.
Tauber dialogó con las máximas autoridades de Arquitectura, Ciencias Naturales y Museo, Ciencias Médicas, Veterinarias, Ciencias Agrarias, Humanidades, Ingeniería, Exactas, Económicas, Derecho, Odontología, Informática, Ciencias Astronómicas, Artes, Trabajo Social, Periodismo y Psicología. También visitó el Colegio Nacional, el Liceo Víctor Mercante, el Bachillerato de Bellas Artes, la Escuela Graduada Joaquín V. González y la Escuela Agraria Inchausti.
Financiamiento y proyección institucional
El actual vicepresidente Académico presentó a mediados de 2025 su postulación a la presidencia de la UNLP para el período 2026-2030 y es el único candidato oficializado de cara a la Asamblea Universitaria que se realizará en abril.
En ese contexto, remarcó la importancia de los encuentros para trazar un plan de gestión acorde a una institución “tan grande y compleja” como la casa de estudios platense. Según señaló, el intercambio directo con las autoridades permite delinear políticas de corto, mediano y largo plazo con mayor precisión.
En el balance de las reuniones, Tauber reconoció que la principal preocupación de la comunidad académica, científica y extensionista está vinculada al financiamiento de la universidad pública.
En ese sentido, aseguró que la Universidad de La Plata garantizará su funcionamiento, la continuidad de las obras de infraestructura, el sostenimiento de los proyectos académicos y científicos, y los programas de bienestar estudiantil. Para ello, afirmó que se realizará un uso racional y eficiente de los recursos, en un escenario que definió como complejo para el sistema universitario en su conjunto.



