El acto comenzó a las 18 y el mandatario se trasladó desde Gobernación hasta la Legislatura, donde saludó a la militancia presente en Plaza San Martín.
El gobernador bonaerense Axel Kicillof encabezó la apertura de la Asamblea Legislativa número 154 en un clima político tenso y con un discurso centrado en cuestionamientos al modelo económico nacional. El acto comenzó a las 18 y el mandatario se trasladó desde Gobernación hasta la Legislatura, donde saludó a la militancia presente en Plaza San Martín.

En el recinto de la Cámara de Diputados lo esperaban legisladores, intendentes y miembros del gabinete provincial. La vicegobernadora Verónica Magario estuvo acompañada por senadores y diputados del oficialismo. Pasadas las 18.20, Kicillof inició su mensaje con agradecimientos a autoridades legislativas, funcionarios, jueces de la Suprema Corte, trabajadores, empresarios y a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.
En el inicio, el mandatario recordó que este año se cumplen 50 años del último golpe militar y sostuvo que aquel proceso no fue solo una tragedia represiva, sino también un proyecto económico orientado a la primarización y la precarización laboral. Luego advirtió sobre el avance de las “extremas derechas” en distintos países y remarcó la necesidad de defender la convivencia democrática.
Críticas al modelo económico y a la caída del consumo
Tras ese primer tramo, el gobernador avanzó con cuestionamientos directos al rumbo económico del presidente Javier Milei. Sostuvo que el país atraviesa un escenario de “estanflación” y aseguró que no se cumplieron los pronósticos oficiales de una recuperación rápida.
Kicillof afirmó que la caída del consumo impacta en comercios y supermercados, y mencionó retrocesos en ventas minoristas y mayoristas. También señaló que productos como leche, carne, frutas, verduras y yerba mate registran niveles históricamente bajos. En ese marco, advirtió sobre el aumento de la morosidad y el deterioro de la industria y la construcción.

El mandatario provincial sostuvo que desde el inicio de la actual gestión nacional cerraron empresas en distintos puntos del país y que se destruyen puestos de trabajo registrados. En síntesis, definió que “la macro está mal y la micro está peor” y calificó el rumbo económico como un fracaso.
Cuestionamientos al dólar y la “motosierra”
En otro tramo del discurso, Kicillof cuestionó la política cambiaria y aseguró que el dólar se mantiene “artificialmente bajo”, lo que, según planteó, perjudica a la producción nacional y favorece la especulación financiera. También vinculó la estabilidad cambiaria con mayor endeudamiento y medidas transitorias para obtener divisas.
El gobernador criticó además la apertura de importaciones y sostuvo que la combinación de dólar bajo y apertura indiscriminada resulta perjudicial para la industria. En ese sentido, señaló que la denominada “motosierra” impactó sobre jubilaciones, obra pública, universidades y transferencias a las provincias.
En un tramo con tono político más marcado, afirmó que el Gobierno nacional responsabiliza a los ciudadanos por la crisis y reiteró que, a su entender, el problema radica en el programa económico vigente.
El contexto internacional y la defensa del Estado
Kicillof también abordó el escenario global y consideró que el plan económico argentino es “anacrónico” frente a un mundo que, según sostuvo, refuerza la protección industrial y la planificación estatal. Mencionó experiencias de países europeos, México, Brasil y Estados Unidos, donde —según indicó— se prioriza la producción local.
En ese contexto, cuestionó declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre los precios de productos nacionales y sostuvo que un funcionario no debería desincentivar el consumo interno.
Repaso de gestión y reclamo por fondos
Sobre el final, el gobernador realizó un repaso de su administración desde 2019 y diferenció dos etapas: una inicial orientada a reconstruir capacidades del Estado provincial y otra, tras la llegada del gobierno libertario, enfocada en actuar como “escudo” frente a las políticas nacionales.
Kicillof denunció una asfixia financiera por parte de la Nación y aseguró que la Provincia dejó de recibir recursos que le corresponden por ley, vinculados a jubilaciones, seguridad, incentivo docente y obra pública. Según indicó, la quita de fondos equivaldría a una porción significativa del presupuesto provincial.

Pese a ese escenario, afirmó que la gestión bonaerense continúa ejecutando obras, ampliando servicios de salud y educación, y sumando patrulleros. El discurso cerró con un llamado a sostener la planificación estatal y a enfrentar, según planteó, un contexto económico adverso para la Provincia y el país.
Fotos: Ramiro Domínguez Martinelli



