El Gobierno suspendió todas las acreditaciones y prohibió el ingreso a la prensa en la Casa Rosada. La medida fue tomada sin aviso previo y genera preocupación por el acceso a la información pública.
El Gobierno nacional decidió cerrar la sala de prensa de la Casa Rosada y prohibir el ingreso de periodistas, incluso de aquellos que contaban con acreditaciones permanentes.
La medida fue dispuesta de forma imprevista por la Casa Militar, que depende de la Secretaría General de la Presidencia a cargo de Karina Milei. Según se informó, se resolvió dar de baja de manera “provisoria” todas las acreditaciones vigentes.
La decisión se da un día después de que el Gobierno presentara una denuncia penal por supuesto espionaje ilegal contra un periodista acreditado. Tras ese episodio, no solo se retiró esa credencial puntual, sino que se avanzó con una restricción general que alcanza a todos los medios.
El cierre del acceso a la prensa en la sede del Poder Ejecutivo genera preocupación en el ámbito periodístico, ya que limita la cobertura directa de la actividad oficial y el acceso a información pública en un espacio clave de la política nacional.


