Diferentes movimientos políticos, nacionalistas y de izquierda, han denunciado simbología y decisiones ajenas a los intereses de Argentina por parte del gobierno nacional.
Tras el izamiento de la bandera de Israel en el Monumento Histórico Nacional a la Bandera el 22 de abril, en Rosario, diversas organizaciones políticas expresaron su repudio y convocaron a una manifestación el 1 de mayo, Día Internacional de los Trabajadores. Ese día, además del izamiento de la bandera israelí, se entonaron ambos himnos.
Organizaciones como Unidad Nacional Argentina, Frente Patriota Federal de la Costa Atlántica y el Partido Comunista Revolucionario publicaron en redes sociales y en portales su mirada acerca de lo que significa izar una bandera extranjera en el Monumento, sobre todo siendo que el mundo entero mantiene severas preocupaciones por el genocidio en Palestina y por los ataques a Líbano e Irán provenientes del ejército de ocupación israelí.

Otro hecho reciente causó rechazo por parte de vecinos, organizaciones de derechos humanos, Ex Combatientes de la Guerra de Malvinas y representantes políticos: en el partido de Moreno, puntualmente en la VII Brigada Aérea, se izó la bandera de Estados Unidos, aliado directo de Israel.
Los ejercicios en conjunto entre tropas argentinas y tropas estadounidenses, sumado al izamiento de la bandera de EE. UU. en la VII Brigada Aérea, generaron el repudio de amplios sectores de la población argentina, incluyendo a integrantes de la agrupación H.I.J.O.S.1 y la intendenta de Moreno Mariel Fernández2. Cabe señalar que en esa Brigada funcionó un centro clandestino de detención y de tortura durante la dictadura de 1976.3



