Un diputado de Bolivia denunció que un avión de la Fuerza Aérea argentina transportó gases lacrimógenos para la represión del pueblo vecino frente a las masivas protestas.
Con el pretexto de enviar »ayuda humanitaria», el gobierno de Javier Milei envió un avión Hércules C-130 para, supuestamente, apalear el desabastecimiento provocado por las protestas hacia el presidente liberal Rodrigo Paz Pereira.
Sin embargo, el diputado boliviano Rolando Pacheco denuncia que militares compatriotas le informaron que en realidad el cargamento portaba material represivo (como municiones, gas lacrimógeno y traslado de personal policial boliviano) para asfixiar las masivas protestas hacia la gestión del presidente Pereira, cuya asunción fue el 8 de noviembre del año pasado.
Dichas protestas se deben a la falta de credibilidad en el gobierno debido a promesas incumplidas y al aumento del costo de vida. Hasta el momento hay 4 muertos, decenas de heridos y cientos de detenidos. Varios organismos de DD. HH. denuncian que se ha utilizado munición de guerra para apagar las movilizaciones.
Mientras tanto, el presidente liberal Paz Pereira afirma que es necesario realizar recortes y ajustes para acomodar los números de las finanzas.

Declaraciones que no cuadran
Entre las declaraciones de los presidentes Paz Pereira y Javier Milei y las declaraciones del canciller argentino Pablo Quirno hay contradicciones.
Por un lado, Pereira y Milei postearon en X acerca del acompañamiento de Argentina a través del envío de alimentos y ayuda. Por otro lado, Pablo Quirno sostiene que esto es “absolutamente falso. En el avión argentino va solamente tripulación argentina y está encuadrado en un acuerdo entre los gobiernos argentino y boliviano». Entonces, ¿llevaron alimentos o llevaron tripulación? Algo no cuadra.
Al final, ¿hay plata?
Mientras el gobierno libertario sostiene desde su campaña electoral un discurso de austeridad, ajuste y sacrificio afirmando que no hay reservas suficientes para subsidios y para las instituciones que regulan y sostienen la vida de los argentinos, el hecho de que se envíe »ayuda» (ya sea en forma de alimentos, ya sea en forma de material represivo) genera nuevamente contradicciones entre su discurso y sus acciones.



