Un asesor de Caputo lo publicó primero: geografía defectuosa, números apócrifos y una provincia que directamente no existe, luego recibió el retuit del presidente. La fuente salió a desmentirlos públicamente. La Provincia de Buenos Aires era la única pintada de rojo. Qué tan conveniente el resultado para que alguien se detuviera a verificar algo.
El mapa tenía todo para ser perfecto: mostraba a la Provincia de Buenos Aires como la única jurisdicción en rojo, con crecimiento negativo, mientras el resto del país despegaba. El mensaje político era tan conveniente que varios funcionarios del entorno de Luis Caputo lo amplificaron sin detenerse demasiado en los detalles. Uno de esos detalles era que Tucumán no aparecía en el mapa, directamente no estaba. Absorbida por Salta, borrada del territorio nacional en un gráfico que el presidente de ese mismo territorio eligió retuitear.
El gráfico circuló originalmente desde una cuenta afín al oficialismo y se presentaba como el «Mapa del crecimiento de Argentina», supuestamente construido con datos de marzo de 2026 sobre variación interanual de la actividad económica por provincia. La fuente citada era el Informe Económico Mensual del IAE Business School, de la Universidad Austral. Había un problema: el IAE no elaboró ese mapa. La institución lo desmintió sin eufemismos: según publicó, el gráfico «no fue elaborado por el IAE ni forma parte de ninguno de nuestros informes». Los datos eran inventados. La fuente, inexistente.
Pero antes de que llegara la desmentida, la bola ya había rodado bastante. Felipe Núñez, asesor del ministro Caputo, fue uno de los primeros en difundirlo. Según publicó en redes, el mapa era evidencia de que el RIGI funcionaba y de que Kicillof «tiene que dejarse de joder y empezar a promover inversiones bajando gasto e impuestos». Todo dicho sobre la base de un gráfico con fuente falsa y sin una provincia entera. Milei retuiteó a sus funcionarios
¿Nadie en Casa Rosada miró el mapa antes de publicarlo? La pregunta no es menor. Las provincias aparecen con dimensiones desproporcionadas, a Santa Fe le falta parte del territorio, Tucumán desaparece y las Islas Malvinas tampoco figuran. No hace falta ser geógrafo para notar algo raro: alcanza con haber cursado primaria en Argentina.

La lectura política del episodio tiene su propia lógica. El mapa era útil porque pintaba de rojo a Buenos Aires y solo a Buenos Aires, cuando la disputa entre el gobierno nacional y la administración Kicillof está en uno de sus picos. El incentivo para difundirlo era alto. El incentivo para verificarlo, aparentemente, no tanto.
Desde la Provincia no dejaron pasar la oportunidad. El ministro de Gobierno Carlos Bianco fue directo: según publicó, su diagnóstico fue que «más mamarracho no se consigue». La frase era corta, pero el contexto la cargaba: el gobierno nacional había amplificado información falsa para atacar a la provincia que gobierna su principal adversario electoral, y la desmentida llegó desde una universidad privada históricamente ajena al kirchnerismo, lo que le cerró al oficialismo la salida más cómoda.
Los datos reales, mientras tanto, cuentan una historia distinta. Según el Estimador Mensual de la Actividad Económica del Indec, en marzo la economía registró un crecimiento de 3,5% respecto del mes anterior y un avance interanual de 5,5%. Números reales, fuente verificable, mapa con Tucumán incluida.
El año que viene es año electoral, la calidad de la información que el gobierno elige difundir empieza a tener peso propio. Que la desmentida al mapa haya venido de una institución académica privada sin militancia opositora conocida es el tipo de detalle que la oposición bonaerense no va a guardar en un cajón. Lo que queda por ver es si este episodio es un accidente aislado o una señal de cómo el oficialismo piensa librar la batalla de los datos de cara a 2027.



