La FIFA, Argentina, EE. UU. e Inglaterra prohibieron que se utilice cualquier insignia que haga referencia a la disputa por la soberanía de las Islas Malvinas.
Alejandra Monteoliva, ministra de Seguridad de la Nación en funciones desde 2025, coordinó junto con la FIFA, Estados Unidos e Inglaterra la medida que prohíbe el ingreso al estadio de banderas, carteles, remeras, pancartas o cualquier otra insignia que represente la disputa por el territorio de las Islas Malvinas.
La medida fue anunciada el 14 de julio, y generó tanto indignación como debates acerca de la naturaleza política de toda práctica social; el fútbol tampoco puede escapar de las disputas por el poder.

No es la primera vez que se prohíben símbolos que refieran a la soberanía de Malvinas. En 2024 durante la Copa Conmebol de Libertadores también se habían prohibido, lo cual generó una respuesta de repudio por parte de la ex canciller Diana Mondino.
Sin embargo, en esta ocasión resulta llamativo que tanto la FIFA como EE. UU. e Inglaterra (país que tiene ocupado un 25% del territorio argentino al día de hoy) se hayan coordinado con Argentina para la prohibición de elementos que recuerdan el dolor y las muertes de tantos soldados y combatientes.
»Ninguna sociedad digna construye su futuro renunciando a su memoria»
Estando a 40 años de aquel gol llamado »la mano de Dios» hecho por Diego Armando Maradona tras 4 años de la Guerra de Malvinas, las tensiones geopolíticas y el fútbol se vuelven a encontrar para recordarnos una misma cosa: la ocupación continúa, la batalla también.
Ante esto, la Confederación Nacional de Combatientes de Malvinas emitió un comunicado manifestando su rechazo a las posturas que consideran »impropio» recordar la causa en un evento deportivo.
Sostienen que, a pesar de la prohibición, »la identidad nacional no se suspende durante noventa minutos; vive en cada símbolo, en cada recuerdo y en cada expresión legítima de amor a la Patria (…)».
»Si la causa Malvinas continúa ocupando un lugar irrenunciable en la conciencia nacional (…) es porque miles de compatriotas resistieron la desmalvinización, enfrentaron el silencio y sostuvieron con dignidad una verdad que ningún interés pudo borrar», agregan los combatientes.



