El Lobo perdió 2-1 en Avellaneda en el inicio del Torneo Clausura. Erró un penal, sufrió la lesión de Marcelo Torres y reclamó dos fallos clave de Nicolás Ramírez y el VAR.
Gimnasia comenzó el Torneo Clausura con una derrota por 2-1 frente a Racing en el Cilindro de Avellaneda, en un partido en el que los errores propios, la lesión de Marcelo Torres y un arbitraje muy cuestionado terminaron condicionando el resultado.
El equipo de Ariel Pereyra arrancó en desventaja tras una mala salida desde el fondo que la Academia aprovechó para abrir el marcador. Sin embargo, el Tripero reaccionó rápidamente y encontró el empate gracias a Bautista Barros Schelotto, que capturó un rebote de Facundo Cambeses luego de un remate de Pedro Silva Torrejón.
Con el envión del empate, Gimnasia atravesó sus mejores minutos del encuentro. Controló la pelota, encontró espacios con Ignacio Fernández e Ignacio Miramón y tuvo una oportunidad inmejorable para dar vuelta el resultado cuando Nicolás Ramírez sancionó penal por una mano dentro del área.
Penal errado, lesión y un fallo que generó bronca
Marcelo Torres se hizo cargo de la ejecución, pero Cambeses adivinó la intención y contuvo el remate. En esa misma jugada, el delantero albiazul sufrió una lesión que lo obligó a abandonar el campo de juego.
La acción desató la primera gran polémica de la noche. Las imágenes mostraron que el arquero de Racing se adelantó antes del remate y que también hubo invasión de jugadores al área, aunque ni el árbitro Nicolás Ramírez ni Héctor Paletta, desde el VAR, ordenaron repetir la ejecución.
Racing aprovechó otra desatención
En el segundo tiempo, el conjunto local volvió a sacar ventaja tras un córner. Un centro al área encontró dudas entre Nelson Insfrán y la defensa de Gimnasia, situación que aprovechó Nazareno Colombo para marcar de cabeza el 2-1 definitivo.
El Lobo intentó reaccionar, pero volvió a encontrarse con una decisión arbitral que despertó fuertes reclamos.
El penal sobre Auzmendi que nadie cobró
Sobre el cierre del encuentro, Agustín Auzmendi cayó dentro del área tras un contacto que todo Gimnasia reclamó como penal. Ramírez dejó seguir el juego y, pese a las protestas, el VAR tampoco intervino para revisar la acción.
Las dos jugadas polémicas alimentaron el malestar en el conjunto platense, que considera haber sido perjudicado en un partido donde las decisiones arbitrales pudieron modificar el resultado.
Más allá de los reclamos, Gimnasia también dejó en evidencia varios aspectos por corregir de cara a lo que viene. El equipo mostró momentos de buen juego, pero volvió a pagar caro sus errores defensivos y la falta de eficacia en las áreas. Ahora buscará recuperarse el próximo miércoles, cuando reciba a River en el Bosque por la segunda fecha del Torneo Clausura.



