El trío cordobés se presentó en el marco de la tercera edición de Noches Capitales, el festival organizado por la productora platense Gonna Go. Con “Te mentiría” como punto de partida, el grupo desplegó un repertorio que cruzó sus grandes éxitos con versiones de canciones populares y convirtió el predio en una celebración colectiva.
Hay canciones que alcanzan con los primeros acordes para cambiar el clima de una noche. El público las reconoce, las canta y, casi sin darse cuenta, deja de ser espectador para convertirse en parte del show. Eso sucedió en el Hipódromo de La Plata, donde La Konga desplegó su fórmula de cuarteto, emoción y fiesta en una nueva jornada de Noches Capitales.

La banda cordobesa llegó al escenario después de su reciente gira europea y abrió el recital con “Te mentiría”, una elección que puso rápidamente en marcha el encuentro con sus seguidores. Desde ese primer tema, las voces de Pablo Tamagnini, Nelson Aguirre y Diego Granadé marcaron el pulso de una presentación que encontró en el repertorio amplio y las versiones de clásicos uno de sus principales atractivos.
“Arrancamos bien la noche, se los ve contentos, felices. Nosotros, recién llegados de Europa, se nos hizo largo, felices de volver con esa onda y alegría que tiene Argentina”, expresó Nelson Aguirre, uno de los tres vocalistas. La frase funcionó como una bienvenida y también como una declaración de intenciones: después de recorrer escenarios del otro lado del Atlántico, el grupo volvía a encontrarse con el público argentino para compartir esa energía que caracteriza a sus presentaciones.

De los éxitos propios a los clásicos de todos
El recorrido musical combinó canciones propias y versiones que ampliaron el abanico de estilos. “Dime que no”, de Ricardo Arjona, “Yo me merezco la fiesta” y “Ya me interesás”, estuvieron entre los temas que sonaron durante una noche, en la que La Konga alternó distintos climas sin perder el espíritu festivo.
Los aplausos acompañaron al grupo a lo largo del espectáculo. Uno de los momentos destacados llegó con “Yo quería”, la canción popularizada por Cristian Castro, cuya participación se hizo presente a través de una pantalla gigante. El recurso audiovisual sumó un componente especial a una interpretación, que conectó el cuarteto con una de las voces románticas más reconocidas de la música latina.
La lista de versiones continuó con “Te amo”, de Nino Segarra, y “Víveme”, de Laura Pausini, en una interpretación que incluyó la participación de Eugenia Quevedo desde la pantalla. La canción, originalmente grabada por Franco De Vita, apareció así en una nueva versión que combinó el sello de La Konga con la presencia virtual de la cantante.

El repertorio también pasó por “¿Y quién es él?”, de José Luis Perales; “Amiga mía”, de Alejandro Sanz; y “Hasta que me olvides”, de Luis Miguel. Cada una de esas elecciones aportó una referencia reconocible y mostró una de las marcas del grupo: llevar canciones de distintos géneros y generaciones al terreno del cuarteto, sin perder su identidad.
Pero si hubo un momento con sabor bien cordobés, fue el homenaje a La Mona Jiménez. La aparición de “Quién se ha tomado todo el vino” levantó el entusiasmo y puso en primer plano la tradición cuartetera que atraviesa la historia musical de la banda. A eso se sumó un enganchado con canciones de Rodrigo, otro de los grandes nombres del género, que reforzó el costado más popular y celebratorio de la noche.

Una seguidilla de canciones para no bajar el ritmo
A medida que avanzaba el recital, La Konga fue enlazando temas que forman parte de su repertorio más conocido. “Si me dices que sí”, “La fiesta”, “Dueles”, “La noche sin ti”, “Mirá”, “Latidos” y “Convénceme” fueron parte de una sucesión que mantuvo al público conectado con el escenario.
También sonaron “Ya me enteré”, “No se va”, “Te lo agradezco” y “Un buen perdedor”, antes de que el recorrido continuara con canciones como “Me presento”, “La cabaña” y “Cinco minutos”. La diversidad del repertorio permitió alternar momentos de mayor intensidad con otros de tono romántico, una combinación que forma parte de la identidad del trío.
“Te perdiste mi amor”, “Las solteras”, “Secretos” y “No podrás” se sumaron a una noche que tuvo lugar para distintas etapas de la banda y para canciones que dialogan con públicos diversos. Más adelante, llegaron “Fingí demencia”, “Herederos”, “Vivo por las mujeres”, “Goza mi cumbia” e “Iluminará”, en un tramo que volvió a poner el foco en el costado más bailable del espectáculo.
El grupo también regresó a uno de sus temas emblemáticos, “Te mentiría”, y sumó “La morocha”, “Ya no vuelvas”, “Ya no más”, “Yo no te pido la luna”, “Tengo que colgar” y “El mismo aire”. El cierre llegó con “Universo paralelo”, una canción que le puso punto final a la presentación y dejó como saldo una noche atravesada por el canto colectivo y la celebración.

La Konga, entre Córdoba y los escenarios del mundo
Con más de dos décadas de trayectoria, La Konga construyó una identidad propia a partir de las voces de Pablo Tamagnini, Nelson Aguirre y Diego Granadé. La combinación de sus estilos vocales, el cuarteto cordobés y las versiones de canciones populares le permitió ampliar su público y llevar su música a escenarios internacionales.
La reciente gira europea, que incluyó presentaciones en España, Andorra, Irlanda y el Reino Unido, confirmó esa expansión. El grupo regresó a la Argentina después de recorrer distintas ciudades y reencontrarse con públicos de diferentes procedencias, en un camino que mantiene al cuarteto en circulación más allá de sus fronteras originales.
En La Plata, ese recorrido internacional quedó por un momento en segundo plano frente a lo que ocurría sobre el escenario. La noche tuvo canciones reconocibles, invitados a través de pantallas, homenajes a figuras de la música popular y una sucesión de éxitos que sostuvo el clima festivo hasta el final.
En el marco de la tercera edición de Noches Capitales, La Konga volvió a demostrar que su propuesta no se limita a interpretar canciones: también construye un espacio de encuentro en el que el cuarteto convive con la música romántica, los clásicos latinos y la celebración compartida.
En el Hipódromo, la fiesta tuvo sus protagonistas, sus coros multitudinarios y una última canción para despedirse cantando.




