La provincia de Buenos Aires aparece como uno de los territorios más comprometidos por la crisis del sistema penitenciario argentino. Así lo advierte un informe reciente del Comité Nacional para la Prevención de la Tortura (CNPT), que alerta sobre niveles récord de encarcelamiento y cárceles que operan muy por encima de su capacidad instalada.
Según el relevamiento, Buenos Aires registra una tasa de 305 personas privadas de la libertad cada 100.000 habitantes, una cifra que la ubica por encima del promedio nacional y la convierte en una de las provincias con mayor nivel de encarcelamiento del país, solo detrás de Córdoba y Mendoza.
Un sistema desbordado
A nivel nacional, el CNPT señala que las cárceles funcionan al 130,2 % de su capacidad, pero el impacto es especialmente crítico en la provincia de Buenos Aires, donde el volumen absoluto de personas detenidas ejerce una presión constante sobre el sistema penitenciario, las comisarías y el Poder Judicial.
Si bien durante 2024 el Gobierno bonaerense avanzó en la ampliación de plazas carcelarias, el informe advierte que gran parte de esos nuevos cupos fueron ocupados por personas que se encontraban alojadas en dependencias policiales. Lejos de aliviar la situación, esta dinámica terminó generando un aumento sostenido del encarcelamiento, sin una reducción estructural de la sobrepoblación.

Una década de crecimiento sostenido
En los últimos diez años, la población carcelaria creció un 67,7 % en todo el país, y la provincia de Buenos Aires no fue la excepción. El crecimiento sostenido del encarcelamiento, combinado con demoras judiciales y un uso extendido de la prisión preventiva, consolidó un escenario de cárceles saturadas y recursos insuficientes.
El informe también destaca que, en términos históricos, el encarcelamiento en Argentina creció a un ritmo promedio del 6 % anual durante los últimos 25 años, con un pico del 7,1 % en 2024, tendencia que impacta de lleno en el conurbano y los grandes centros urbanos bonaerenses.
Condenas y personas sin sentencia
Otro dato que enciende alarmas en la provincia es la situación procesal de las personas detenidas. A nivel nacional, el 37,3 % de la población carcelaria permanece sin condena firme, una proporción que se replica en el sistema bonaerense y profundiza la saturación de las unidades penitenciarias.
El informe del CNPT vuelve a poner sobre la mesa un problema estructural: Buenos Aires combina altos niveles de encarcelamiento, cárceles colapsadas y respuestas estatales que no logran revertir el fondo de la crisis, en un contexto donde la sobrepoblación se consolida como una de las principales vulneraciones de derechos dentro del sistema penal.



