El Lobo y el Pincha igualaron en el estadio Juan Carmelo Zerillo en un partido parejo, con situaciones claras pero sin eficacia.
Gimnasia y Estudiantes empataron sin goles en una nueva edición del clásico platense disputado en el Estadio Juan Carmelo Zerillo. Fue un partido intenso, cambiante por momentos, aunque sin contundencia en las áreas.
El Lobo apostó más al contraataque y le cedió la iniciativa al Pincha. Aun así, tuvo las chances más claras. La más nítida estuvo en los pies de Marcelo Torres, pero respondió Fernando Muslera con una atajada decisiva.
Estudiantes manejó más la pelota y buscó con paciencia. Sin embargo, falló en los metros finales y no logró incomodar demasiado a Nelson Insfrán. La falta de precisión en el último pase y en la definición le impidió romper el cero.
Un desarrollo dinámico pero sin eficacia
Desde el arranque, ambos equipos intentaron presionar alto y acelerar en transición. Gimnasia quiso hacerse fuerte en su casa, mientras que el conjunto albirrojo respondió con orden y salidas rápidas.
Hubo aproximaciones en los dos arcos y algunos errores llamativos frente al gol. Sin embargo, ninguno se animó a asumir riesgos en el tramo final. El Lobo no apretó el acelerador cuando parecía tener el envión, y el Pincha no encontró claridad para aprovechar los espacios.
El empate terminó siendo justo por lo que mostraron en el campo. Ambos sumaron un punto que mantiene sus aspiraciones en la tabla, aunque el sabor es agridulce tratándose del clásico que paraliza la ciudad.



