El servicio de taxis en La Plata atraviesa un proceso de transformación acelerado. Frente a la caída de viajes, el encarecimiento del mantenimiento de los vehículos y una rentabilidad cada vez más ajustada, muchos conductores optan por sumarse a plataformas digitales como Uber o Didi, aun cuando estas operan en un marco de alegalidad dentro del municipio.
La tendencia, que se profundizó en los últimos meses, refleja un cambio profundo en la forma de trabajar dentro del transporte individual de pasajeros. La clásica postal del taxi de parada convive hoy con conductores que, sin abandonar la licencia, activan aplicaciones para completar ingresos y sostener la actividad.
Costos en alza y menos viajes
Desde el sector reconocen que la ecuación económica se volvió insostenible. El aumento del combustible, los repuestos, el seguro y las habilitaciones impacta de lleno en una actividad que ya no garantiza un ingreso estable. A eso se suma una menor demanda, en parte explicada por la proliferación de aplicaciones y por cambios en los hábitos de movilidad de los platenses.
La flota habilitada de taxis viene reduciéndose de manera sostenida. Muchos choferes devuelven licencias o dejan de trabajar turnos completos, mientras otros eligen migrar a las apps, donde aseguran tener más viajes y mayor previsibilidad diaria, aun pagando comisiones.
El debate político y la falta de regulación
El fenómeno de la “uberización” del taxi ya llegó al Concejo Deliberante de La Plata, donde se discuten distintos proyectos para regular las plataformas digitales. Sin embargo, hasta el momento no hubo avances concretos que ordenen el sistema ni que brinden certezas a los trabajadores del volante.
Los taxistas plantean una competencia desigual. Mientras deben cumplir con exigencias municipales, inspecciones y tarifas reguladas, las aplicaciones operan con mayor flexibilidad y captan una porción creciente del mercado. La falta de control y una normativa clara profundizan el malestar y empujan a más conductores a sumarse al sistema que, en los hechos, termina absorbiendo al taxi tradicional.
Un cambio que ya está en marcha
Más allá del debate legal, en la calle el cambio ya es visible. La movilidad urbana en La Plata se reconfigura y el taxi, tal como se lo conoció durante décadas, pierde centralidad frente a un modelo basado en aplicaciones, algoritmos y tarifas dinámicas.
Mientras no haya una definición política que equilibre reglas, costos y condiciones de trabajo, la tendencia parece clara. La “uberización” avanza, no por elección ideológica, sino como una estrategia de supervivencia en un sector que busca adaptarse para no desaparecer.



