La medida de fuerza se extenderá desde el 30 de marzo al 4 de abril y afectará de lleno el inicio del cuatrimestre. El plan de lucha incluye nuevas huelgas en abril y una posible Marcha Federal Universitaria.
Los docentes de la Universidad Nacional de La Plata resolvieron profundizar el plan de lucha y confirmaron un nuevo paro que se llevará a cabo desde el lunes 30 de marzo hasta el sábado 4 de abril, en un contexto de creciente tensión por reclamos salariales y presupuestarios.
La decisión fue tomada por la Asociación de Docentes de la UNLP (ADULP) en línea con lo definido a nivel nacional por CONADU, y vuelve a impactar directamente en el desarrollo del ciclo lectivo, que ya había comenzado con interrupciones tras la huelga realizada entre el 16 y el 22 de marzo.
Con este nuevo cese de actividades, la universidad platense enfrentará un inicio de cuatrimestre condicionado, con clases suspendidas en varias facultades y un escenario de incertidumbre tanto para estudiantes como para autoridades.
Un abril con más protestas en agenda
El conflicto no se detiene en esta medida. Desde el gremio docente adelantaron que abril también estará atravesado por nuevas semanas de paro, ya que la asamblea definió avanzar con otra tanda de huelga a partir del 27 de ese mes.
En paralelo, ADULP impulsa la realización de una nueva Marcha Federal Universitaria prevista para el 23 de abril, con el objetivo de visibilizar el reclamo en todo el país y sumar respaldo social a la protesta.
El eje central del conflicto gira en torno a la falta de avances en la negociación salarial y a la situación presupuestaria de las universidades. En ese marco, los docentes exigen la reapertura de paritarias, la recuperación del poder adquisitivo y la implementación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario.
Reclamos que van más allá del paro
Además de las medidas de fuerza, el plan de acción contempla clases públicas, plenarios y actividades de visibilización, en una estrategia que busca trasladar el conflicto fuera del ámbito académico.
Desde el sector docente advierten que la situación ya afecta el funcionamiento cotidiano de las universidades, con dificultades para sostener el dictado normal de clases y garantizar condiciones adecuadas para estudiantes y trabajadores.
Con este escenario, la UNLP se encamina a un mes clave, atravesado por protestas y con un conflicto que, lejos de resolverse, suma nuevos capítulos y mantiene en alerta a toda la comunidad universitaria.



