Una madrugada cargada de incertidumbre sacudió a Venezuela luego de que se reportaran fuertes explosiones en Caracas y otras zonas del país, en medio de versiones sobre una presunta intervención militar de Estados Unidos.
La situación escaló cuando el expresidente norteamericano Donald Trump aseguró que Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron capturados y trasladados fuera del país.
Las declaraciones fueron publicadas por Trump en su red social Truth Social, donde afirmó que el operativo se habría realizado con apoyo de fuerzas de seguridad estadounidenses. Sin embargo, hasta el momento no hubo confirmación oficial por parte del Gobierno de Estados Unidos ni de organismos internacionales.
Explosiones y versiones cruzadas en Caracas
Durante la madrugada, vecinos de la capital venezolana reportaron detonaciones y movimientos inusuales, lo que generó un clima de conmoción y temor. Desde el Gobierno de Caracas denunciaron una violación a la soberanía nacional y calificaron la situación como un ataque grave contra el país.
En ese marco, la vicepresidenta Delcy Rodríguez afirmó que se desconoce el paradero de Maduro y exigió a Washington una prueba de vida, mientras crece la incertidumbre sobre lo ocurrido en las últimas horas.
Reacción internacional y advertencias diplomáticas
Las declaraciones de Trump provocaron un repudio inmediato de varios países, entre ellos México, Colombia, Brasil, Chile, España, Rusia y China, que advirtieron sobre una posible violación del derecho internacional y llamaron a evitar una escalada del conflicto.
Desde la Unión Europea y organismos multilaterales también reclamaron prudencia y una salida diplomática, en un escenario que amenaza con alterar el equilibrio político en toda la región.
Silencio oficial y tensión en aumento
Mientras Trump adelantó que brindará más detalles en una conferencia de prensa desde Mar-a-Lago, la falta de información oficial mantiene en vilo a la comunidad internacional. En Venezuela, dirigentes del oficialismo llamaron a la calma y recordaron que el país ya atravesó situaciones de fuerte presión externa en el pasado.
La crisis sigue abierta y el foco ahora está puesto en si habrá confirmaciones formales o desmentidas que aclaren una de las versiones más explosivas del escenario geopolítico regional en los últimos años.



