El equipo de Alexander Medina cayó 1-0 ante San Lorenzo, falló en la definición y quedó condicionado por la expulsión de Palacios en el segundo tiempo.
Estudiantes dejó pasar una oportunidad clave en el Torneo Apertura. En el Nuevo Gasómetro, el equipo de Alexander Medina perdió 1-0 frente a San Lorenzo en un partido parejo, donde generó situaciones pero volvió a fallar en los metros finales.
El arranque fue cuesta arriba. A los 10 minutos del primer tiempo, Manuel Insaurralde aprovechó una jugada dentro del área y puso el 1-0 que terminaría siendo definitivo. Un golpe temprano que obligó a Estudiantes a cambiar el planteo desde el inicio.
Lejos de sentir el impacto, el equipo reaccionó. Con más tenencia y protagonismo, empezó a acercarse al arco rival y generó varias chances claras, sobre todo a partir de la movilidad de Facundo Farías. Sin embargo, la falta de precisión volvió a jugarle en contra.
En el complemento, Estudiantes salió decidido a buscar el empate. Con cambios ofensivos y mayor presencia en campo rival, logró empujar a su rival contra su arco, aunque sin lograr concretar.
El punto de quiebre llegó a los 20 minutos del segundo tiempo. Tomás Palacios fue expulsado tras la intervención del VAR por un planchazo sobre Nicolás Tripichio, dejando al equipo con diez jugadores en su mejor momento.
Con un hombre de más, San Lorenzo sostuvo la ventaja y aprovechó los espacios, mientras que Estudiantes intentó hasta el final, pero sin claridad para romper el cero.
La derrota dejó un sabor amargo. El equipo tuvo argumentos para al menos empatar, pero volvió a pagar caro su falta de eficacia y dejó escapar la posibilidad de alcanzar la cima de la Zona A.
Ahora, Estudiantes deberá enfocarse en lo que viene, con el debut en la Copa Libertadores en el horizonte y la necesidad de recuperar contundencia para mantenerse en la pelea.


