Según los datos oficiales y los cálculos previos difundidos por las autoridades provinciales, con la tarjeta SUBE registrada el boleto mínimo, correspondiente a recorridos de hasta 3 km, queda en $786,12, un valor que supera claramente lo que se pagaba en enero y que marca un nuevo golpe al bolsillo de quienes viajan todos los días para trabajar, estudiar o realizar trámites. En los tramos más largos, el costo también se incrementa: por ejemplo, los viajes de más de 27 km superan los $1.049,42.
Para quienes todavía no registraron su tarjeta SUBE, la situación es aún más costosa; el boleto mínimo sin SUBE registrada trepa hasta $1.249,94, mientras que recorrer más de 27 km puede llegar a costar $1.668,58. Este esquema tarifario refleja una diferencia marcada entre usuarios con SUBE registrada y quienes no la tienen, algo que influye de manera significativa en el gasto mensual de quienes dependen del transporte público.
Además de los valores de los recorridos estándar, también rige una tarifa social destinada a beneficiarios de programas de ayuda estatal: bajo ese régimen, el boleto mínimo queda en $353,76, ofreciendo un alivio parcial aunque aún con ajustes respecto de meses anteriores.
La suba del boleto en La Plata ocurre en un contexto donde muchas familias ya sienten presión en su presupuesto habitual por el aumento de otros bienes y servicios básicos. Para estudiantes, trabajadores y jubilados que utilizan el colectivo diariamente, cada centavo extra representa un elemento más a considerar al organizar los gastos del mes. En este marco, tanto la tarjeta SUBE registrada como la tarifa social siguen siendo herramientas clave para moderar el impacto económico, aunque no eliminan del todo la sensación de encarecimiento del transporte público.



