El parate por la doble fecha internacional le da al Lobo margen para trabajar, recuperar futbolistas y buscar una mejora en el rendimiento de cara a lo que viene.
Gimnasia atraviesa un momento delicado. Los resultados no acompañan y el ciclo de Fernando Zaniratto empieza a quedar bajo la lupa, en un contexto donde el equipo no logra sostener una identidad clara dentro de la cancha.
El parate por la fecha FIFA aparece como una bocanada de aire. El cuerpo técnico tendrá varios días para trabajar, ajustar el funcionamiento colectivo y, sobre todo, recuperar piezas importantes pensando en el próximo compromiso ante Huracán en el Bosque.
Más allá de los resultados, lo que genera preocupación en el mundo tripero es el rendimiento del equipo. El Lobo mostró falencias en distintas líneas y necesita encontrar respuestas rápidas para no complicar sus chances en el torneo.
En ese escenario, la atención está puesta en la evolución de varios jugadores que transitan la etapa final de sus recuperaciones. Entre ellos se destacan Nelson Insfrán, Ignacio Miramón, Germán Conti y Lucas Castro, nombres que podrían aportarle jerarquía y variantes a un plantel que lo necesita.
Además, en el horizonte cercano aparece un compromiso importante: el debut en la Copa Argentina 2026 frente a Camioneros, un partido que puede marcar un punto de inflexión para el equipo y el cuerpo técnico.
Con tiempo para trabajar y la posibilidad de recuperar futbolistas clave, el Lobo buscará aprovechar al máximo el parate para cambiar la cara y volver a ser competitivo en una etapa decisiva del campeonato.



