En un jueves cargado de tensión, la delegación de Los Hornos fue escenario de un inesperado incidente protagonizado por empleados municipales disconformes con el nuevo sistema biométrico de control. La manifestación se tornó violenta, incluyendo insultos, agresiones y destrozos en el edificio de 137 entre 64 y 65, requiriendo la intervención policial.
Según testigos, los empleados expresaron su malestar con el sistema de control biométrico, implementado recientemente por el intendente Julio Alak para garantizar transparencia y eficiencia en el Municipio. La situación alcanzó su punto álgido con la realización de una denuncia penal por daños al sistema de control, alegando la Municipalidad delitos como amenaza coactiva, daños al patrimonio público, intimidación pública y atentado contra la autoridad.
Los voceros comunales destacaron que este incidente no es aislado, sino parte de un contexto más amplio de agresiones y violencia en distintas dependencias municipales ante las políticas implementadas por la actual gestión. Hechos similares se registraron en San Carlos y la Torre 1, exacerbando la preocupación por la seguridad en el ámbito laboral.
El sistema biométrico, que utiliza la huella dactilar para controlar el presentismo, fue implementado con el objetivo de optimizar la transparencia institucional. A pesar de la resistencia, la Municipalidad reafirma su compromiso con estas medidas para fortalecer el funcionamiento de todas las áreas locales.