La Universidad Nacional de La Plata (UNLP) reconoció este miércoles al equipo de investigadores y estudiantes que desarrolló el satélite argentino Atenea, un avance tecnológico que ya forma parte de la misión Artemis II de la NASA. El proyecto posiciona a la ingeniería aeroespacial local en el escenario internacional y refuerza el perfil científico de la ciudad.
El acto se realizó en el Rectorado de la UNLP, encabezado por el vicepresidente Fernando Tauber y el decano de la Facultad de Ingeniería, Marcos Actis. Allí se destacó el trabajo del equipo que llevó adelante el diseño y la construcción del satélite Atenea, un CubeSat de clase 12U de apenas 30 x 20 x 20 centímetros.
El proyecto representa un hito para la Facultad de Ingeniería, al tratarse de la primera vez que un desarrollo con sello platense se integra a una misión espacial de esta magnitud.

Atenea y su rol en la misión Artemis II
Tras su lanzamiento desde el Centro Espacial Kennedy el pasado 1° de abril, el microsatélite argentino logró operar con éxito en el espacio profundo y completó su misión, transmitiendo datos científicos y tecnológicos clave hacia la Tierra. Durante su funcionamiento, Atenea alcanzó una distancia superior a los 70.000 kilómetros y se mantuvo activo enviando información a estaciones terrestres de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE).
Por la Facultad de Ingeniería de la UNLP participaron en el proyecto ingenieros y estudiantes del Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA), del Departamento de Ingeniería Aeroespacial, y del grupo Sistemas Electrónicos de Navegación y Telecomunicaciones (SENyT), del Departamento de Electrotecnia.

Impacto en La Plata y la industria aeroespacial argentina
El reconocimiento no solo tiene valor académico, sino que posiciona a La Plata como un polo científico-tecnológico en crecimiento. La participación en Artemis II abre nuevas oportunidades para estudiantes, investigadores y el desarrollo de la industria aeroespacial nacional.
En un contexto económico desafiante, proyectos como Atenea demuestran el potencial de la inversión en ciencia y tecnología para generar innovación, empleo calificado y proyección internacional.

Ciencia, política y futuro
La distinción también refuerza el vínculo entre universidad y Estado, con la UNLP consolidándose como referente en investigación aplicada. A su vez, plantea desafíos clave como la necesidad de sostener el financiamiento y evitar la fuga de talentos.
Atenea quedará en la historia como el satélite que llevó la ingeniería platense a la órbita lunar. El próximo paso será transformar este logro en políticas sostenibles que consoliden un ecosistema de innovación en la región.


