La protesta universitaria en La Plata sumará nuevos capítulos en los próximos días, con medidas de fuerza que impactarán nuevamente en el funcionamiento de la Universidad Nacional de La Plata.
Los trabajadores nodocentes ya definieron un nuevo cronograma de paros para el cierre de marzo y abril, mientras que el sector docente resolverá este viernes cómo continuará su propio plan de lucha tras una semana completa de huelga que tuvo fuerte impacto en el dictado de clases.
La primera fecha confirmada será el lunes 31 de marzo, con un paro de 24 horas impulsado por la Asociación de Trabajadores de la Universidad Nacional de La Plata en el marco de una medida nacional definida por la Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales. El esquema continuará con nuevas jornadas de protesta los días 8, 17 y 23 de abril, anticipando un inicio de cuatrimestre atravesado por interrupciones en la actividad académica y administrativa.

El reclamo se centra en la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, la reapertura de paritarias y una recomposición salarial ante la pérdida del poder adquisitivo. Desde FATUN señalaron que no hubo convocatoria formal a negociar salarios y ratificaron la continuidad del plan de lucha.
En paralelo, la Asociación de Docentes de la Universidad Nacional de La Plata convocó a una asamblea general extraordinaria para este viernes 20 de marzo. Allí se evaluará el alcance de la medida de fuerza de esta semana y se definirá cómo seguirá el conflicto a nivel local.
Más protestas en el horizonte
El conflicto universitario no solo se expresó en las aulas. En los últimos días, docentes, nodocentes y estudiantes protagonizaron una movilización en el centro platense que reflejó el nivel de organización y el respaldo al reclamo.
Según relevamientos locales, el paro tuvo un alto acatamiento en varias facultades y colegios preuniversitarios, mientras que en otras unidades académicas la actividad se sostuvo de manera parcial, dependiendo de cada cátedra.
A nivel nacional, la Federación Nacional de Docentes Universitarios ya resolvió avanzar con paros progresivos durante el primer cuatrimestre. En ese contexto, abril aparece como un mes con mayor conflictividad, con la posibilidad de nuevas huelgas, jornadas de protesta y una nueva Marcha Federal Universitaria.
El escenario marca que la tensión con el Gobierno nacional continúa abierta y que el conflicto en las universidades públicas seguirá ocupando un lugar central en la agenda educativa.



