Todo comenzó pasadas las 22 h del lunes, cuando personal motorizado de la Policía Bonaerense que realizaba un control detectó un automóvil Peugeot 206 negro circulando en actitud sospechosa. Al intentar detener su marcha, el conductor no acató la indicación y aceleró, dando inicio a una persecución por calles del sector oeste de la ciudad.
La huida culminó en la intersección de calle 155 y 39, donde el vehículo embistió primero contra una camioneta y, tras perder el control, impactó con un poste de alumbrado público. El conductor falleció en el acto como consecuencia del fuerte impacto, mientras que las dos mujeres que lo acompañaban resultaron heridas y fueron asistidas por personal médico en el lugar.
Fuentes oficiales señalaron que el operativo contaba con presencia de unidades de Comando de Patrullas, la Subcomisaría La Unión y peritos que desarrollaron las tareas de rigor durante la madrugada. A medida que avanza la investigación, se analizarán cámaras de seguridad y otras evidencias para aclarar la secuencia exacta de lo ocurrido.
Este episodio se suma a una serie de hechos similares en los que intentos de evadir controles policiales terminan en graves consecuencias, y vuelve a poner en debate la seguridad vial y el uso de estrategias de persecución en entornos urbanos.



