La salud de Milagro Sala volvió a encender señales de alarma en las últimas horas luego de que la exdirigente social sufriera una nueva descompensación. Actualmente, permanece internada en el Hospital San Roque de Gonnet, donde se encuentra bajo estricta observación médica, sin una fecha definida de alta.
Sala cumple una condena de 15 años bajo el régimen de prisión domiciliaria en la ciudad de La Plata, aunque desde hace cerca de 20 días permanece hospitalizada debido a la complejidad de su cuadro clínico. La situación generó preocupación tanto en su entorno personal como en sectores de la dirigencia política y social que siguen de cerca su evolución.

En diálogo con Radio Provincia, su abogada Alejandra Cejas explicó que la dirigente atraviesa “una condición compleja de salud” y que su recuperación viene siendo irregular. “Ha tenido momentos dispares, con períodos de mejoría y recaídas”, detalló.
Cejas recordó que los problemas de salud de Sala se arrastran desde 2023, cuando fue trasladada desde la provincia de Jujuy a La Plata tras sufrir una falla multiorgánica provocada por una trombosis mal recuperada. En ese entonces, fue atendida en el Hospital Italiano, donde los médicos le diagnosticaron el síndrome de May-Thurner, una patología congénita asociada a procesos de fibrosis que requiere controles permanentes y tratamientos complejos.
Según explicó la letrada, el sistema sanitario jujeño no pudo brindar una respuesta adecuada a ese cuadro, motivo por el cual la Justicia autorizó que la dirigente continúe su tratamiento en la capital bonaerense. Desde entonces, su evolución estuvo marcada por períodos de estabilidad y recaídas, condicionadas tanto por la enfermedad de base como por la medicación que debe recibir.
Respecto de la actual internación en Gonnet, Cejas señaló que se produjo tras una nueva descompensación y que, si bien Sala se encuentra “mejor que al momento de ingresar”, aún debe permanecer bajo cuidados médicos estrictos. “Todavía está en observación y necesita continuar internada hasta que se evalúe una eventual alta, al menos provisoria”, precisó.
En paralelo, el viernes último, al cumplirse 10 años de su detención, organizaciones sociales y de derechos humanos realizaron una caravana y distintas actividades en La Plata para reclamar por su liberación. La movilización coincidió con la habilitación del plazo legal para que Sala pueda solicitar su libertad condicional.
En el plano político local, la situación también generó repercusiones. El presidente del bloque de concejales del PRO en La Plata, Nicolás Morzone, presentó un proyecto en el Concejo Deliberante para declarar a Milagro Sala “persona no grata”, una iniciativa que reavivó el debate público en torno a su figura y su situación judicial.




