El partido duró 94 minutos, descuento incluido. Pero para una familia bien platense y para miles de hinchas que vieron crecer a Martín Palermo en Estudiantes, la historia había comenzado mucho antes y terminó bastante después. El hecho excedió...
Algo más que puños, porque como dice el tango, un rincón del Estadio UNO fue como "la casita de los viejos", al menos para los nostálgicos que supieron combinar pasiones, como el boxeo y el fútbol. El viernes vimos...