Hoy en la ciudad rigen dos cuadros tarifarios: uno diurno, con tarifa más baja, y otro nocturno, que se aplica desde las 22 h hasta las 6 h, además de domingos y feriados, y que representa aproximadamente un 20 % más que la tarifa común. Los conductores sostienen que la separación entre ambos esquemas genera confusión, conflictos operativos e ingresos insuficientes frente a los costos crecientes del servicio.
La propuesta que presentarán en los próximos días plantea que el valor actualmente vigente para las noches sea el único que regule las tarifas de taxis durante toda la jornada, todos los días de la semana. Según los representantes del sector, esta modificación permitiría compensar el incremento de costos fijos y variables que enfrentan, como combustible, mantenimiento y otros insumos.
Desde el gremio sostienen que la falta de actualización tarifaria desde hace más de un año ha debilitado la rentabilidad del trabajo y que, de no haber ajustes, muchos choferes se ven obligados a trabajar con mecanismos que buscan “equiparar ingresos”, a veces incluso fuera de lo estipulado.
La discusión sobre la tarifa en taxis se da en un contexto más amplio de debates sobre movilidad urbana y costos de servicios tradicionales frente a nuevas modalidades de transporte y la presión de la inflación en los costos de vida cotidiana. La propuesta deberá ser analizada por los concejales y pasar por las comisiones pertinentes antes de convertirse en un cambio reglamentario.



