Después de años de espera y reclamos de vecinos y artistas, La Plata confirmó el inicio de la reconstrucción del emblemático Teatro del Lago. La obra fue licitada y contempla una puesta en valor integral del espacio, considerada un hito para la cultura local.
La ciudad de La Plata dio un paso concreto en la recuperación del Teatro del Lago, un espacio emblemático para la escena cultural de la región que durante años permaneció cerrado por su avanzado estado de deterioro. Tras definir el cronograma de trabajo, las autoridades anunciaron que las obras comenzarán oficialmente el 2 de marzo, señalando el inicio de una etapa que devolverá al teatro su funcionalidad y brillo histórico.
El Teatro del Lago, ubicado sobre 137 entre 26 y 27, viene siendo objeto de reclamos y propuestas de distintos sectores culturales de la ciudad, que hace tiempo esperaban una solución definitiva para un edificio que supo ser centro de grandes espectáculos, funciones teatrales, conciertos y encuentros comunitarios. La confirmación de las fechas forma parte de un proyecto de restauración integral que contempla no solo la recuperación de las fachadas y del escenario principal, sino también la mejora de la acústica, la seguridad estructural y la adaptación de espacios para usos múltiples.
Vecinos, artistas y referentes culturales recibieron la noticia con entusiasmo y expectativa. Para muchos, este anuncio representa no solo la recuperación de un edificio histórico, sino también la recuperación de un espacio de identidad colectiva que durante años quedó postergado. El teatro del Lago no solo representó en su momento un punto de referencia para la vida cultural de La Plata, sino que también significó un lugar de formación, encuentro y expresión para numerosas generaciones.
Además de las tareas más visibles de restauración, la obra contempla la incorporación de tecnologías modernas de iluminación y sonido, y la mejora de accesibilidad para personas con movilidad reducida, con el objetivo de adaptar el teatro a las demandas contemporáneas sin perder su impronta histórica. Esto implica también la intervención en zonas internas que habían sufrido desgaste con el paso del tiempo, y la ampliación de espacios de uso para ensayos, talleres y actividades complementarias. Con el avance de la reconstrucción, se espera que la ciudad recupere un espacio que no solo funcionará como teatro sino también como símbolo de la revitalización cultural local.



