La preocupación por la inseguridad volvió a encenderse con fuerza en Villa Elisa, donde vecinos denuncian una seguidilla de robos violentos que se repiten desde hace meses y aseguran no recibir respuestas concretas por parte de las autoridades. En las últimas semanas, residentes comenzaron a difundir un compilado de videos captados por cámaras de seguridad privadas, en los que se observa a delincuentes merodeando viviendas, forzando accesos e intentando ingresar a las propiedades durante la noche y la madrugada.
Según relataron los propios vecinos, los robos presentan un patrón similar: grupos de entre tres y cinco personas, encapuchadas, que aprovechan zonas con escasa iluminación y calles poco transitadas. En el barrio Las Retamas, uno de los sectores más afectados, se contabilizaron al menos diez robos desde diciembre.
Sebastián, uno de los voceros barriales, describió la modalidad de los ataques: “Te levantan el portón, te rompen una ventana e ingresan. Entran a las patadas, generalmente en grupos de cuatro personas, y en algunos casos agreden a las víctimas. Tuvimos varios episodios muy graves en la zona”.

Ante la reiteración de los hechos, los vecinos elevaron notas formales a la Comisaría N°12 de Villa Elisa y a la Municipalidad de La Plata, donde solicitan medidas urgentes como el refuerzo de patrullajes, la instalación de domos de vigilancia y mayor iluminación en calles y accesos.
Robos a instituciones y viviendas
La problemática no solo afecta a casas particulares. En noviembre, la biblioteca popular Alejo Iglesias, ubicada en el centro de Villa Elisa, fue víctima de un robo durante la noche. Delincuentes ingresaron por un patio interno, forzaron rejas y se llevaron dinero, herramientas e instrumentos musicales, entre ellos el teclado del director del coro.
“La sensación de inseguridad es total. No se ven patrulleros dando vueltas y cuando uno hace una denuncia, la respuesta es que no pueden hacer mucho”, expresó Pamela Dos Santos, presidenta de la comisión directiva de la biblioteca, quien también cuestionó la falta de respuestas por parte de la delegación municipal.
A pocos metros de allí, esa misma noche, también fue robada una obra en construcción, sin que se produjeran detenciones por ninguno de los hechos.
Entraderas y ataques a personas mayores
Uno de los episodios que mayor conmoción generó ocurrió cuando una mujer de más de 80 años fue sorprendida por cinco delincuentes armados en su vivienda. La maniataron, la golpearon y le arrojaron agua caliente para exigirle dinero, provocándole quemaduras.
En diciembre, otra jubilada de 74 años sufrió una entradera en la zona de 421 y 131, donde tres encapuchados ingresaron a su casa y le robaron dinero y objetos de valor. En este caso, parte de la banda pudo ser identificada gracias a cámaras de seguridad aportadas por vecinos.
También se registraron intentos de escruche, robos de bicicletas, daños a cercos perimetrales y hasta un caso en el que una empleada doméstica simuló un robo y fue descubierta como cómplice gracias a una cámara oculta instalada por la propietaria de la vivienda.
Reclamo vecinal y pedido de reunión
Frente a este escenario, frentistas de Villa Elisa enviaron una carta formal al Municipio para exigir una reunión en el propio barrio y avanzar en soluciones concretas. El documento detalla una extensa lista de robos, entraderas y daños a la propiedad ocurridos en viviendas, obras en construcción y espacios públicos durante el último año.
Entre los principales pedidos figuran el refuerzo de la presencia policial, la colocación de domos de vigilancia y la mejora del alumbrado público, al considerar que la falta de iluminación favorece la comisión de delitos.
Mientras esperan una respuesta oficial, los vecinos continúan compartiendo registros de cámaras y organizándose de manera comunitaria para visibilizar una problemática que, aseguran, crece sin control y afecta la vida cotidiana del barrio.



