Iba a casarse, había ahorrado durante años y tenía la vida encaminada. Pero en 1968, Luis Brandoni tomó una decisión inesperada: dejó todo para viajar a Manchester y alentar a Estudiantes en la final que haría historia.
La muerte de Luis Brandoni vuelve a poner en primer plano una de las historias más increíbles que lo unieron para siempre con Estudiantes de La Plata.
En 1968, el actor tenía un objetivo claro: casarse. Durante siete años había ahorrado dinero para dar ese paso, reuniendo una suma que hoy equivaldría a unos 90 mil dólares. Sin embargo, la posibilidad de ver al Pincha disputar la final de la Copa Intercontinental en Manchester cambió todo.
Brandoni decidió dejar de lado sus planes personales y viajar con amigos a Inglaterra para alentar a Estudiantes en uno de los momentos más importantes de su historia. No fue un viaje más: fue una elección que condensó la pasión futbolera, la amistad y una época.

Esa experiencia quedó inmortalizada en la película Somos los mejores, estrenada en noviembre de 1968, apenas semanas después del triunfo en Inglaterra. El film se presentó como “la divertida historia de la barra argentina que fue a Manchester para alentar a Estudiantes”, pero fue mucho más que eso.
La película no solo reconstruyó el viaje de los hinchas, sino que también incluyó registros reales de la previa, el partido y los festejos en Buenos Aires. En ese contexto, Brandoni y el elenco se sumaron al clima de euforia con un canto que quedó en la memoria: “Pincha corazón, Pincha corazón”.
Incluso, el actor fue parte de los festejos con la Copa del Mundo, en una postal que con el tiempo se transformó en símbolo de aquella gesta inolvidable.
Hoy, tras su fallecimiento, su figura se resignifica también desde ese lugar: el de un hincha más que dejó todo por ver a su equipo y terminó siendo parte de una de las páginas más gloriosas del fútbol argentino.


