La desocupación en la provincia de Buenos Aires volvió a ubicarse por encima del promedio nacional y se consolida como uno de los principales indicadores del deterioro económico.
Según un informe del Centro de Economía Política Argentina, más de 96.000 bonaerenses perdieron su empleo registrado desde el cambio de gobierno encabezado por Javier Milei. El dato refleja que una parte significativa del ajuste económico se concentró en el territorio bonaerense.
En el cuarto trimestre de 2025, la tasa alcanzó el 9,5%, con un impacto directo en miles de familias que ven agravada su situación laboral.
El estudio también advierte un fenómeno preocupante: no solo cae el empleo, sino también la cantidad de personas que buscan trabajo. Esto sugiere un nivel creciente de desaliento, donde muchos directamente abandonan la búsqueda ante la falta de oportunidades.
Jóvenes, los más afectados
El impacto es aún más fuerte en los sectores jóvenes. La desocupación entre mujeres de 14 a 29 años alcanza el 16,8%, mientras que en varones de la misma franja llega al 16,2%. Se trata de cifras que duplican el promedio general y que exponen dificultades estructurales para el ingreso al mercado laboral.
A su vez, crece la precarización. Un 16,5% de quienes tienen empleo buscan otro trabajo, lo que evidencia ingresos insuficientes y condiciones laborales inestables.
Salarios que no alcanzan
El deterioro no se limita a la pérdida de puestos de trabajo. Los salarios también muestran un retroceso. En el Gran Buenos Aires, el poder adquisitivo apenas logró una leve mejora en los últimos dos años, pero terminó perdiendo terreno frente a la inflación.
Datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo confirman la tendencia: desde fines de 2023 se destruyeron más de 280.000 empleos registrados en todo el país, de los cuales una proporción importante corresponde a la provincia.
El escenario combina desempleo en alza, ingresos debilitados y mayor informalidad. En ese contexto, la provincia de Buenos Aires aparece como uno de los puntos más sensibles del ajuste, con indicadores que reflejan una recuperación aún lejana para el mercado laboral.


