El Pincha afronta un viaje exigente por Copa Libertadores sin descuidar el torneo local y con varias bajas en el plantel.
Estudiantes ya se encuentra en Perú para disputar un compromiso clave por el grupo A de la Copa Libertadores, en medio de una agenda cargada que también lo tiene peleando arriba en el torneo local.
La delegación albirroja hizo base en Lima, donde realizó el último entrenamiento en el predio de Alianza Lima, antes de viajar hacia Cusco. Allí enfrentará a su rival en el estadio Inca Garcilaso de la Vega, ubicado a más de 3.300 metros de altura, una condición que suele influir de manera determinante en lo físico.
El equipo que dirige Alexander Medina llegó con un plantel ampliado por la inclusión de juveniles como Matías Magdaleno, Franco Domínguez Ávila y Lucas Cornejo, ante las ausencias de jugadores importantes como Ezequiel Piovi, Joaquín Tobio Burgos y Adolfo Gaich.
Antes de emprender el viaje, el plantel vivió un momento especial en el aeropuerto al cruzarse con Guillermo Trama, una de las glorias del club, en una imagen que rápidamente se volvió significativa para la delegación.
Doble objetivo y calendario apretado
El desafío en la altura aparece como una prueba exigente, no solo por el contexto geográfico sino también por el momento del equipo, que viene consolidándose en el plano local y busca sostener su protagonismo en ambos frentes.
Tras el encuentro copero, Estudiantes regresará inmediatamente a La Plata sin liberar a los jugadores, ya que deberá enfocarse de lleno en el próximo compromiso ante Racing Club, programado para el domingo 10 de mayo en el estadio Jorge Luis Hirschi.
Con un calendario exigente y objetivos claros, el Pincha encara una semana clave que puede marcar su rumbo tanto en la Copa como en el torneo local.



