Mientras la ciudad atraviesa la ola polar más dura del año, unos 1.500 taxistas se quedan sin combustible mientras las estaciones administran el cupo a su manera. El sindicato ya habla de multas, clausuras y de plantarse frente al Palacio Municipal.
La crisis de abastecimiento de GNC en La Plata cumple dos semanas sin resolución y el frío la volvió insostenible. El Municipio había cerrado un acuerdo con las estaciones de servicio para que al menos dos surtidores por playa quedaran reservados para taxis, remises y transporte escolar. Ese compromiso, según denuncia el propio gremio, no se está cumpliendo.
El secretario general del Sindicato Unión Conductores de Taxis, Juan Carlos Berón, fue quien puso en palabras el reclamo. Según explicó, el problema no es que se despache solo a los taxis, sino que no exista ninguna prioridad real para el transporte público. Berón recorrió distintas estaciones y filmó personalmente una de las colas más extensas, en 61 y 132, donde describió una lógica que —a su juicio— termina beneficiando a los comercios por sobre los trabajadores: abren con 2.000 metros cúbicos disponibles, despachan sin ningún criterio de prioridad y a la hora y media ya cerraron la playa.
¿Es un problema de mala fe de las estaciones o directamente de un cupo que no alcanza para toda la demanda de la ciudad? La pregunta no es menor, porque de la respuesta depende si el reclamo se resuelve con más controles municipales o si el conflicto de fondo pasa por la provisión misma del gas. Desde el sindicato calculan que alrededor de 1.500 taxistas quedan cada día sin poder cargar, una cifra a la que hay que sumarle a los remiseros, que terminan administrando las reservas del día anterior o recorriendo varias estaciones con la esperanza de encontrar algo de cupo libre.
El reclamo de Berón fue directo: pidió que el Municipio multe a las estaciones que incumplen y también a Camuzzi, y planteó la posibilidad de evaluar clausuras temporales para quienes persistan en no respetar el pacto. Si la situación no se destraba en los próximos días, el gremio advirtió que va a movilizarse frente al Palacio Municipal. Hoy son 13 las estaciones habilitadas para vender GNC en La Plata, Berisso y Ensenada, todas con cupos diarios que, una vez agotados, dejan a los conductores sin alternativa hasta el día siguiente.
El escenario climático no ayuda. Este jueves La Plata amaneció con -0,4°C y sensación térmica de -2,3°C según el Servicio Meteorológico Nacional, y el frente de aire antártico que domina la región desde el fin de semana llevó a que varios medios ubiquen esta semana como la más fría del año en el AMBA. Para el viernes, distintos pronósticos coinciden en una mínima cercana a -3°C con probables heladas, mientras que recién hacia el sábado se espera un alivio parcial con mínimas en torno a los 4°C. Algunas localidades bonaerenses ya registraron nevadas débiles durante la madrugada.
La combinación no podía ser peor para el transporte que depende del GNC. El frío dispara la demanda del combustible justo en el momento en que la oferta está más restringida, y deja a taxistas y remiseros haciendo equilibrio entre trabajar en condiciones extremas y no tener garantías de poder cargar al día siguiente. Mientras tanto, la respuesta oficial se limita, por ahora, a recomendaciones sobre calefacción segura y riesgo de intoxicación por monóxido de carbono, sin que haya trascendido ningún anuncio sobre controles reforzados en las estaciones o sanciones concretas.
Lo que queda planteado es si el Municipio va a hacer cumplir el acuerdo que firmó o si el reparto del GNC va a seguir dependiendo de la buena voluntad de cada estación. Con la ola polar lejos de ceder y el sindicato ya hablando de una medida de fuerza, la próxima semana va a mostrar si el conflicto se resuelve en una mesa de diálogo o en la calle, frente al Palacio Municipal.



