El cuádruple femicidio que cometió en 1992 lo convirtió en un personaje de la cultura popular. Ahora Prime Video estrena una ficción que promete correr el eje: no el odontólogo, sino las cuatro mujeres que asesinó.
El caso ya había sido libro, miniserie y hasta merchandising. Ahora es una película de Prime Video, y la apuesta declarada es distinta a todo lo anterior: contar el cuádruple femicidio que Ricardo Barreda cometió el 15 de noviembre de 1992 en su casa de La Plata desde la perspectiva de su esposa, su suegra y sus dos hijas, las cuatro mujeres que asesinó esa noche.
Luis Machín interpreta al odontólogo en «Barreda», el título que lleva la película dirigida por Daniela Goggi, la misma cineasta detrás de «El Rapto», protagonizada por Rodrigo de la Serna. Para las cuatro víctimas, la producción sumó a Mercedes Morán, Carla Peterson, Maite Lanata y Margarita Páez, mientras que el resto del elenco incluye a Marcelo Subiotto, Paola Barrientos y Alberto Ajaka. El estreno está confirmado para el 28 de agosto en Prime Video, en una coproducción entre About Entertainment, la productora de Armando Bo, e Infinity Hill junto a Amazon MGM Studios.

La elección de enfocar el relato en las víctimas no es un detalle menor si se repasa lo que pasó después del crimen. Barreda confesó haber matado a las cuatro mujeres y alegó que lo humillaban llamándolo «Conchita». Ese apodo terminó definiendo buena parte de cómo la Argentina procesó el caso: recibió más de 600 cartas de apoyo en prisión y se llegó a vender merchandising con su nombre, de tazas a remeras. El femicidio se transformó en folklore antes de que nadie se preguntara demasiado por Marcela, Cristina, Emma o Guillermina.
¿Puede una ficción correr el eje después de tres décadas de un relato construido casi exclusivamente alrededor del femicida? Es la pregunta que sobrevuela cualquier nueva adaptación del caso, sobre todo cuando el material de base —libros, crónicas, entrevistas carcelarias— viene mayoritariamente de esa misma lógica que convirtió a Barreda en personaje antes que en victimario.
Porque el caso no faltó en la crónica policial ni en la literatura. Rodolfo Palacios escribió «Conchita: el hombre que no amaba a las mujeres» (2012) a partir de visitas al propio Barreda tras su arresto domiciliario. También aparece retratado en «No somos ángeles» (2007), de Florencia Etcheves, Mauro Szeta y Liliana Caruso, y en la antología «Buenos Aires es leyenda III», donde se lo describe directamente como una «figura de la cultura popular». La adaptación más reciente había sido la miniserie documental «Barreda, el odontólogo femicida», estrenada en septiembre de 2025, con entrevistas a periodistas y a la comunicadora especializada en género Mariana Carbajal.
Que la nueva producción decida instalar el punto de vista de las mujeres asesinadas —y no otra vez el del dentista que se volvió meme— es, en el mejor de los casos, un intento de corregir tres décadas de relato. En el peor, corre el riesgo de sumar un capítulo más a la saga de ficciones sobre un caso que, con o sin intención, nunca terminó de dejar de girar en torno a él.



