El jueves a las 21.30 se pondrá en marcha la serie de semifinales de la Copa Libertadores, donde los dos llevan laureles de tetracampeones. Será la quinta vez que se miden por el gran trofeo, y hubo otras ocho veces por la desaparecida Supercopa. Flamengo pasó en tres de las cuatro series de eliminación directa. Leyendas y videos históricos
La ciudad de Río de Janeiro es junto a San Pablo el epicentro del fútbol, la mayor cuna y cantera del fútbol brasileño. Y sus anchas playas son un marco perfecto para que los cariocas (naturales del estado de Río) ejerciten el arte del balón en los pies. De las playas de Copacabana iniciaron su pasión futuros cracks de la Selección, como el lateral-medio izquierdo Junior, que fue descubierto por un policía cuando jugaba en un equipo de playa y lo recomendó al Flamengo.
El término Flamengo tiene su raíz en un hombre holandés, que construyó una cabaña en una playa de arena blanca en Río, conociéndose al lugar como “la playa del Flamengo”, que en la actualidad es un importante barrio, pintoresco, conocido por su paseo de palmeras. Por aquellos años estaba de modar acudir a Flamengo a ver las regatas. En esos eventos va a tomar forma la idea de siete estudiantes de fundar su propio club. Así es como el 15 de noviembre de 1895 nace el Club de Regatas Flamengo.
A partir de 1906 los amantes del fútbol empiezan a multiplicarse en Brasil seducidos por el deporte importado de Inglaterra. Nacen el Río C.F. y el Fluminense. Cuando la afición iba en aumento, en la Nochebuena de 1911, en una reunión del Club Regatas Flamengo un disidente de Fluminense (el equipo de la aristocracia) propuso la creación de la sección fútbol. Así comenzó la rivalidad “Fla-Flu”.
En todas las favelas la camiseta roja y negra es un símbolo de amor sin límites, pero lo más curioso es que la pasión está presente en todo Brasil. De la Amazonia al Mato Grosso. Ser “flamenguista” es algo más que fútbol. Es formar parte de una familia y profesar una devoción propia de una religión.

Al igual que estudiantes, el equipo de Río se consagró campeón Intercontinental ante un inglés, el Liverpool, cuando en 1981 (12 de diciembre) el máximo trofeo de clubes pasaba a disputarse con un solo partido, en Tokio. El equipo base: Raúl; Leandro, Mozer, Mazinho, Junior; Lico, Andrade, Tita, Adilio; Nunes, Zico.
Ese año había jugado por primera vez la Copa Libertadores y el “Mengao” confirmó su poderío: ganó ocho, empató cinco y solo perdió uno, en Chile, ante el otro finalista Cobreloa. En la final de ida asistieron 95 mil personas al Maracaná. Ganaron 2-1. La revancha en Chile fue derrota 0-1 por un gol en contra, y el tercer partido fue en el Estadio Centenario de Montevideo donde la superioridad técnica se plasmó en dos goles de su máxima estrella, Zico. En 1982 se acercó a semifinales pero lo paró Peñarol.
Pero la gran potencia futbolística logró otras tres Copas continentales en 2019, 2022 y 2025 (ganó tres titulos de los últimos siete).
Por lo tanto, este desafío de 2026 en semifinales medirá a dos clubes tetracampeones (Estudiantes logró las de 1968, 1969, 1970 y 2009).

Los primeros duelos con el Pincha fueron por la Supercopa Internacional “Joao Havelange”, que reunía a todos los que alguna vez llegaron a ser campeones de clubes en América.
Y el debut fue con éste duelo, el miércoles 30 de marzo de 1988. Se jugó en Vélez, y no pudo jugar el legendario Zico. Unos 15 mil albirrojos presenciaron el 1 a 1, con goles de Oscar Gissi y de Bebeto.
La revancha fue un martes 5 de abril, y el 0-3 en el Maracaná dejó afuera de la competencia al once pincha (goles de Luiz Henrique, Renato Portalupi y Bebeto).
La Supercopa llegó a su cuarta edición en 1991, y también los platenses se quedaron sin avanzar en primera fase. La ida fue el 10 de octubre, en Bangú, Río de Janeiro, 1-1, con el empate de Raúl Aredes, el tucumano que llegó de Unión.
La revancha fue en Huracán el 9 de octubre, y los dirigidos por el “Flaco” Humberto Zucarelli no pudieron ante la ofensiva rojinegra, finalizando la participación tras el 0-2 (Zinho y Gaucho).
Para la Supercopa 1992 la llave fue en Cuartos de Final, luego de que el León rugiera ante Boca, dejándolo atrás por penales en Independiente. Dos semanas después visitó al “Fla”, el 22 de octubre. Cayó 0-1 (Gaucho de penal) cuando solo faltaban 7 minutos, luego de que el arquero Marcelo Yorno tuviera una brillante actuación durante todo el partido.
El 29 de octubre, por primera vez Flamengo conoció La Plata. Aquel gol de tijera de Darío Siviski, en el arco de 57, no alcanzó pues el 1-1 con grito de Marquinhos llevó al festejo final del visitante.
Otra Supercopa en 1994 lo cruzó en Octavos. El 13 de septiembre Estudiantes volvió del Maracaná con un empate sin goles, muy especial, ya que fue el debut de la dupla Miguel Russo-Eduardo Manera cuando el club empezaba a buscar el retorno a la A.
El partido desquite fue el 27 de septiembre y la ciudad recordó viejos momentos de gloria cuando lograron el triunfo 2-0 (goles de Javier Sabino Ferreyra y Alejandro Méndez) que los llevó a Cuartos ante Cruzeiro.
Luego, volvieron a cruzarse por la Copa Libertadores, en las dos últimas ediciones. En los Cuartos de la edición 2025, Flamengo ganó la ida 2-1 en el Maracaná (Pedro al minuto 1 y Varela a los 9, mientras que un autogol de Leo Pereira al minuto 91 descontaba para Estudiantes). En la vuelta, Gastón Benedetti marcó el 1-0 para el Pincha a los 47, pero la visita clasificó tras los tiros penales (4-2).
Este año, en la fase de grupos, empataron 1-1 en UNO (Luiz Araujo a los 33′ y Guido Carrillo a los 55′) y Flamengo ganó 1-0 en el Maracaná con otro gol de Pedro a los 65.
El balance del historia es desfavorable para el Pincha: 2 victorias, 5 empates y 5 derrotas, con 8 goles a favor y 13 en contra.
En total, el Pincha acumula 66 partidos oficiales contra clubes de Brasil, con 24 victorias, 16 empates y 26 derrotas (68 goles a favor y 73 en contra). La Libertadores concentra 39 de esos 66 encuentros



