Educación

Continúa el reclamo salarial: la vuelta a clases ya tiene dos paros confirmados

Todavía no terminaron las vacaciones de invierno y la vuelta a clases en la provincia ya tiene fecha de conflicto. La Asociación de Maestrxs de la provincia de Buenos Aires anunció un paro de 48 horas para los primeros días de agosto, que se suma a la medida ya confirmada por SUTEBA. La pregunta que queda picando es si se trata de un frente docente que empieza a coordinarse o de reclamos que corren en paralelo sin demasiada síntesis.

La noticia llegó por redes sociales, como suele pasar con buena parte de los anuncios gremiales de los últimos tiempos. La Asociación de Maestrxs de la provincia de Buenos Aires confirmó un paro provincial y nacional para los días 3 y 4 de agosto, con una Asamblea Provincial prevista para el 5, en la que se definirá si el plan de lucha continúa o se profundiza. La fecha no es casual: coincide con los primeros días de clases tras el receso invernal, el momento en que cualquier medida de fuerza tiene mayor impacto mediático y también mayor costo político para el gobierno provincial.

El comunicado del gremio fue directo en sus motivos. Sostuvieron que «el aumento no llegó y no alcanza» y reclamaron salir de lo que definieron como indigencia y pobreza docente, además de reiterar el pedido de un Salario Mínimo, Vital y Móvil Docente de $2.800.000 en la provincia. La medida se enmarca en la agenda del Frente Nacional Democrático por la Educación Pública (FreNDEP), bajo la consigna «Ni un docente pobre en la Argentina», y se da a conocer apenas días después de que SUTEBA confirmara su propio paro nacional para el lunes 2 de agosto, también coincidiendo con la vuelta de clases.

La coincidencia de fechas con SUTEBA no es un dato menor. Dos medidas de fuerza distintas, con orígenes gremiales distintos, apuntando al mismo momento del calendario escolar, instalan una pregunta sobre el grado de coordinación real entre ambos espacios. Podría leerse como un intento deliberado de sumar volumen a la protesta docente en un momento sensible; también podría tratarse simplemente de reclamos que maduran en paralelo y que, por lógica del calendario escolar, terminan cayendo en fechas cercanas.

El contexto más amplio no ayuda a bajar la tensión. La convocatoria llega en medio de un año donde los reclamos salariales del sector docente vienen siendo una constante, con medidas de fuerza que se repiten mes a mes en distintos puntos de la provincia y que hasta ahora no encontraron una recomposición que las desactive. Cada nuevo paro se monta, entonces, sobre un conflicto que no muestra señales de resolverse en el corto plazo.

Del lado de las familias y las escuelas, el escenario que se viene es el de siempre en estos casos: incertidumbre sobre cuántas instituciones adherirán, y la incógnita de si el gobierno ofrecerá alguna respuesta antes de esas fechas o si dejará correr el calendario tal como está planteado. Por ahora, lo único confirmado es que la vuelta de las vacaciones de invierno no va a ser sin sobresaltos.

spot_img

Notas relacionadas

spot_img

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí