Cada 13 de agosto se celebra el día del zurdo. ¿Por qué y desde cuándo? La celebración empezó en 1976, con el fin de concientizar sobre las dificultades que tienen los que escriben con la mano izquierda en un mundo de diestros. También visibiliza las experiencias, talentos y desafíos del 7% al 10% de la población mundial.
Ser zurdo comprendió a una vasta población mundial, como Mahatma Ghandi, Napoleón, Da Vinci, Beethoven, Chaplin, Mozart, Miguel Angel, De Niro, Picasso. Y en el deporte nacional, con esa condición nacieron grandes campeones: los boxeadores Accavallo, Coggi y Julio César Vazquez (los tres campeones del mundo), el tenista Guillermo Vilas, el basquetbolista Manu Ginóbili, y los más notables 10 de la historia del seleccionado argentino: Diego Maradona y Lionel Messi.
Pero muy pocos conocían la historia de aquel Estudiantes de La Plata famoso que dirigía Osvaldo Zubeldía y preparaba físicamente Jorge Kistenmacher. Una lejana noche del 28 de mayo de 1969, el DT dispuso para jugar de local ante Unión de Santa Fe a cinco futbolistas zurdos: Errea, Madero, Alvarez, Flores y Verón.

La familia Pincharrata no pudo celebrar el triunfo. Fue empate 1 a 1 «en partido de media semana, con olor a huelga, en ambiente de 8 grados y 95 por ciento de humedad», describió Mercurio, periodista célebre de la época. Comenzó 20.40 y fue televisado por canal 7.
Pero los noventa minutos quedaron como una anécdota al lado de la noticia que llegaba de Europa. Milan había ganado el derecho a jugar por la Intercontinental con los de nuestra ciudad. Goleó 4-1 a Ajax en Madrid. Siere días antes, en 1 y 57, los Albirrojos vencían a Nacional y se coronaban bicampeones de la Copa Libertadores. En la cancha había una bandera que decía Bi-campeones de América 1969 ¿Y ahora qué?…

El equipo favorito en los cálculos previos se mostró cansado, sin empuje. No jugó Pachamé en la zona de volante, por una ligera lesión, y eso llevó al DT a jugar su carta por un pibe de diecinueve años, “Cococho” Alvarez, que recién asomaba al profesionalismo. Era nacido en Entre Ríos y llegó para divisioes menores. Luego continuó su carrera en Colón, con gran suceso, y en Cali, Colombia. Según los hinchas más veteranos: “¡Cococho era pura zurda”. Y para los estadígrafos, «el Rey de los goles olímpicos», pues por esa vía anotó 10 goles.
El equipo arrancó zurdo desde la valla, con Néstor Errea, siguió por el medio con la chuequera exquisita del doctor Madero, el toque claro del “Bocha” Flores (mandó una bola a la red) y el dribling de la “Bruja” Verón.

El equipo cambió de color por ser local (usó una blanca) ya que Unión siempre juega con la roja y blanca a bastones. Como señaló Mercurio en su crónica… «el Estudiantes de River y Nacional se había quedado en la casilla, no mostró ni la camiseta».
Los once fueron Néstor Errea; Eduardo Manera, Ramón Aguirre Suárez, Raúl Horacio Madero, Oscar Miguel Malbernat; Ernesto Juan Alvarez, Carlos Salvador Bilardo y Eduardo Raúl Flores; Felipe Ribaudo, Marcos Norberto Conigliaro y Juan Ramón Verón. Arquero suplente: Mario Gabriel Flores.
El partido fue arbitrado por Oscar Veiró. En el minuto 4 convirtió el visitante a través de Mendoza. Pero en el minuto 30 apareció el Bocha Flores para serenar y dejar la chapa 1-1. En el segundo tiempo Estudiantes siguió buscando. En una crónica de La Nación, se dice que Verón se tiró sobre la derecha, mientras que Ribaudo pasó a la banda izquierda del ataque.




