Las universidades nacionales acumularon una caída real del 45,6% en sus transferencias entre 2023 y 2026. En La Plata, el recorte impactó en obras, gastos de funcionamiento y salarios docentes y nodocentes.
El ajuste fiscal implementado durante el gobierno de Javier Milei también tuvo un fuerte impacto sobre las universidades nacionales. Entre 2023 y 2026, las transferencias destinadas al sistema universitario acumularon una caída real del 45,6%, de acuerdo con los datos citados en distintos informes sobre el financiamiento educativo.
La Universidad Nacional de La Plata (UNLP) no quedó al margen de ese escenario. El deterioro de los recursos se trasladó a diferentes áreas de la institución, desde las obras de infraestructura y los gastos de funcionamiento hasta los salarios de docentes y nodocentes.
Uno de los recortes más concretos se produjo en las partidas destinadas a obras universitarias. En mayo de 2026, el Gobierno nacional oficializó una reducción de $1.043 millones en fondos que estaban previstos para proyectos de infraestructura de la UNLP.
El ajuste también alcanzó a distintas áreas y partidas específicas de la Universidad. Según relevamientos difundidos durante este período, algunos sectores llegaron a registrar caídas nominales interanuales de hasta el 60% respecto de los créditos presupuestarios anteriores.
El impacto en los salarios de la UNLP
El deterioro presupuestario también tuvo consecuencias sobre los ingresos de quienes trabajan en la Universidad.
Docentes y nodocentes de la UNLP acumularon una pérdida de poder adquisitivo cercana al 32% frente a la inflación, según los datos citados en informes sobre la evolución salarial del sistema universitario nacional.
La recomposición de los salarios se convirtió así en uno de los principales reclamos de los gremios universitarios, que sostienen que los aumentos otorgados durante los últimos años no lograron compensar la suba de los precios.
En los últimos días, desde la Asociación de Docentes de la Universidad Nacional de La Plata (ADULP) cuestionaron la propuesta salarial del Gobierno nacional y consideraron insuficiente el aumento del 3%. Según el gremio, la pérdida del poder adquisitivo continúa ubicándose alrededor del 30%.
El reclamo volvió a traducirse este miércoles en una jornada de paro docente en la UNLP, con impacto sobre la actividad académica de las distintas facultades.
Cuánto dinero recibe la UNLP en 2026
Para el ejercicio 2026, la Universidad Nacional de La Plata tiene asignados alrededor de $323.000 millones en términos nominales.
Sin embargo, el incremento de los fondos medidos en pesos corrientes no representa necesariamente una mejora en términos reales. El efecto de la inflación acumulada durante el período redujo considerablemente el poder de compra de esos recursos.
Desde la Universidad advierten que el presupuesto disponible continúa perdiendo frente a la inflación y que, medido en términos reales, representa aproximadamente la mitad del valor que tenía en 2023.
La diferencia entre los montos nominales y su capacidad efectiva de financiamiento es uno de los principales puntos de discusión en torno al presupuesto universitario.
El reclamo por el financiamiento universitario
El financiamiento se convirtió en uno de los principales focos de conflicto entre las universidades nacionales y el Gobierno de Javier Milei.
En el caso de la UNLP, los reclamos incluyen una recomposición de los salarios docentes y nodocentes, mayores recursos para el funcionamiento cotidiano de las facultades y la continuidad de las obras de infraestructura.
Los docentes también reclaman que las actualizaciones salariales acompañen la evolución de la inflación y permitan recuperar el poder adquisitivo perdido durante los últimos años.
A esto se suma el pedido de plena aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, junto con un incremento de los recursos destinados a las universidades, la ciencia y la tecnología.
Mientras el conflicto continúa, la UNLP atraviesa un escenario marcado por la pérdida real de recursos, el deterioro salarial y la necesidad de sostener su funcionamiento con un presupuesto que, pese a los montos nominales asignados, tiene un poder de compra significativamente menor al de años anteriores.



