Es un proyecto al que la dirigencia Pincha apostó en 2021 cuando la Filial “Mariano Mangano” de Capital Federal acercó a los jugadores y la logística para ser los representante en esta disciplina que es furor en los cien barrios porteños. Allá juegan y tienen su espacio de entrenamiento, en Pompeya. Después de un 2025 con una performance de la que habló toda la ArgenLiga (competencia de la que surgen los ascendidos a AFA), el ascenso se frustró porque se interpuso J.J. Urquiza en una campaña donde sumó tres puntos más que los cosechados por Estudiantes. El “León porteño”, en una estadística del mundo futsal, quedó cuarto en sumatoria de puntos entre los 145 equipos de todos los niveles).

En el primer bimestre se presentó una gran oportunidad, porque el ganador de un un mini campeonato alcanzaría un ascenso extra a la “D”. Con un formato parecido al mundial, con 32 equipos (empezó el 30 de enero) los albirrojos fueron avanzando después del grupo de cuatro, y pasando las llaves de Octavos, Cuartos y Semifinal, quedando el último escollo ante Arquitectura. Este partido tuvo lugar el 22 de febrero, en el microestadio «Roberto Pando» de San Lorenzo, en Boedo. La definición fue televisada por DeporTV y captó el interés en vivo de 6.500 visualizaciones y hoy supera las 40 mil reproducciones.

Con el honor de jugar para Estudiantes, aunque ninguno nació en La Plata, con las banderas de las filiales que acompañaron en ese último desafío, la alegría se desató al levantar la Copa Futsala y continuará este lunes, en el Estadio UNO, donde el plantel, cuerpo técnico y dirigentes podrán pasear los honores del ascenso ante una multitud en el entretiempo del partido que mide al Pincha con Vélez por la liga profesional.
Los jugadores: Sebastián Lusio, Nicolás Arnedo, Nicolás Santos, Valentin Corbalán, Junior Ronqui, Fernando Cantero, Ignacio Varni, Luca Gatti, Tomas Bianchi, Rodrigo Litardo, Ciro Currado, Diego Pérez, Tomás Santo, León Peña, Sebastián Romero, Santiago Driussi, Walter Carrera, Joaquín Argüelles, Fabian Lezcano, Rodrigo Videla, Exequiel Herrera, Bruno Gómez, Federico Ruiz, Tobias Fernández, David Andrés Amabile, Santiago Felicito. El Cuerpo Técnico se integra con Mariano Maire DT, Eduardo Theunynck AC, Roberto Vieyra PF, y los delegados Milcíades Peña, Martín Canessa y Pablo Vizcarra.
EL DT Y LA FAMILIA BILARDO
El entrenador, serio, comprometido, tenía un destino marcado por el popular doctor Bilardo, ya que Mariano vivió en Paternal en su adolescencia y en el mismo edificio de Juan B. Justo y Boyacá, que habitaban los padres del entrenador campeón del mundo en México ’86. “A Carlos no lo vi nunca, pero lo admiro. Es gente que marca hitos, y estilos, como también tengo admiración por Bianchi o en su momento Menotti”, dice Mariano Maire D’Eglise —descendiente de franceses por unos abuelos—, nacido en el ’77 y ex jugador de baby del Club Huracán y con recorrido en varios equipos de futsal, Estrella de Boedo, Las Heras, Primera Junta y dos años en Estudiantes de La Plata —lógicamente en esta Filial—.

—¿Cómo se va dando la evolución del futsal en el país?
—Desde que somos campeones del mundo en futsal (2016), en Ciudad de Buenos Aires el crecimiento fue muy grande en cuanto a la competencia en cada división, en inversión, formación y, en algunos casos, según las posibilidades estructurales de los clubes, se hace presente el profesionalismo. La mayoría de los que están en los equipos de elite viven de eso, en la B la mayoría tiene sueldos o viáticos muy importantes. Y en la C o la D, o en ArgenLiga (la categoría que ganó Estudiantes) se dan incentivos para los jugadores. Nosotros trabajamos cien por cien amateur.
—Cómo fue la preparación de Estudiantes para alcanzar este logro?
—Hicimos trabajito de scouting, de salir a buscar jugadores, algunas pruebas abiertas, y algunos jugadores que van acercando a un amigo que no tenía minutos en otros clubes. Son todos jóvenes.
El Futsal tiene un estilo que reivindica la esencia de la pelota al pie. Los cuerpos no son fuertes, sino más bien físicos esmirriados, de jugadores rápidos, escurridizos. Partidos muy intensos, donde cuenta el “reloj parado” y las estrategias sobre la marcha pueden cambiar el rumbo de un momento a otro. Entre otros condimentos, los muchachos pueden entrar y salir constantemente, ya que se hacen sustituciones ilimitadas.
En el equipo Pincha se dieron algunas revelaciones en la final, como los alas ofensivos Valentín Corbalán (22 años), quien salió de una prueba y fue elegido el mejor jugador de la Argenliga, y otro buen ejemplo fue Tomás Santo (17 años) que abrió el marcador en la final.

“En el 2023 pudimos ser una disciplina oficial del club, pero dos años antes empezamos a organizarnos y jugábamos entre los hinchas. Fuimos subiendo de a poco y ahora este logro que logramos con refuerzos de gente histórica del futsal”, celebra Gastón Fernández, nombre que remite al ex diez Pincha (y también lo apodan “Gata”) aunque, en su caso, es la vida de un hincha del tablón, viejo formador de la Filial Lanús.
“No sé mucho de futsal, soy del fútbol y de Estudiantes, pero fue parejo el partido”, decía Juan, de Barracas, que encontró lugar en un rincón de una tribuna colapsada (quedó gente afuera) mientras miraba un partidazo.
La Argenliga es “una letra más”, y el trampolín desde donde todo aspirante puede llegar a la Asociación del Fútbol Argentino por mérito deportivo, aunque hace un tiempo se podía ingresar por invitación.

Las instituciones, con sus hombres, sus deseos y sus medios, pueden generar momentos épicos. Ese recurso humano que está debajo de una camiseta y se llama pertenencia. A Estudiantes de La Plata, aunque sus flamantes campeones son de Capital y alrededores.



