Mientras el Mundial le compra algo de aire, la causa por presunto enriquecimiento ilícito no se detiene. Rafecas ordenó nuevas pruebas sobre un crédito cancelado a toda velocidad, una herencia que no cierra y dos inmuebles bajo sospecha. El fantasma de Comodoro Py aparece justo cuando su hermano Manuel acaba de caer del Gabinete
Francisco Adorni no la está pasando bien, aunque el ruido del Mundial le haya comprado algo de aire. El diputado bonaerense de La Libertad Avanza por la octava sección y hermano de Manuel Adorni quedó esta semana un escalón más cerca de una citación a indagatoria por presunto enriquecimiento ilícito. El 8 de julio, el juez federal Daniel Rafecas ordenó una batería de medidas de prueba sobre sus bienes y sus declaraciones juradas antes de resolver si hace lugar al pedido que ya había formulado el fiscal Guillermo Marijuán.
El expediente central se instruye en el juzgado de Rafecas y apunta a un dato incómodo: ¿cómo se explica el crecimiento del patrimonio de un funcionario con los ingresos que declaró en la función pública? Para responderlo, el magistrado pidió al Banco Provincia el detalle de todos los pagos realizados entre 2024 y 2026 para cancelar un crédito hipotecario de 60 millones de pesos, requirió a la Legislatura bonaerense la última declaración jurada que Adorni presentó como diputado y ofició al Registro de la Propiedad para verificar la titularidad de dos inmuebles que habrían ingresado a su patrimonio por vía sucesoria.
Hay un punto que la fiscalía marca con lupa: los 21 millones de pesos que Adorni sumó en una rectificación de su declaración jurada, justo después de que se abriera la causa, y que atribuyó a una herencia. Según Marijuán, esos montos no coinciden con el informe de bienes que presentó su propio hermano, Manuel, por la sucesión del padre de ambos. El fiscal fue más lejos: sostuvo que Adorni, perito contador y con pasado en el Consejo de la Magistratura bonaerense, sabía perfectamente cómo se completa una declaración jurada, de modo que las omisiones difícilmente puedan atribuirse a un descuido.
La causa por las declaraciones juradas no es la única. La Cámara Federal unificó en Comodoro Py una segunda investigación, impulsada por una denuncia de la diputada nacional Marcela Pagano, que pone el foco en el paso de Adorni por el Instituto de Ayuda Financiera para el Pago de Retiros y Pensiones Militares (IAF). Ahí se analiza un préstamo de 40.000 millones de pesos otorgado a la obra social de las Fuerzas Armadas (IOSFA) y si hubo malversación de fondos, administración fraudulenta o incumplimiento de los deberes de funcionario público.

La defensa del legislador niega cualquier delito. Sostiene que los desajustes señalados son cuestiones administrativas y errores formales, que fueron subsanados con rectificaciones ante los organismos de control y que nada de eso configura un incremento patrimonial injustificable. Por ahora, ninguna de las dos causas tiene resolución: Rafecas junta pruebas y todavía no definió la indagatoria.
El problema para LLA no es solo judicial. Francisco es hermano de Manuel Adorni, que a fines de junio dejó la Jefatura de Gabinete arrastrado por su propio escándalo de enriquecimiento ilícito y fue reemplazado por Diego Santilli. Dos hermanos, dos causas por el mismo delito, y el que todavía conserva una banca la ocupa nada menos que por la capital bonaerense. ¿Con qué cara sale el espacio a pedir votos en la octava en 2027 si su dirigente más visible en La Plata quedó a un paso de Comodoro Py? La pregunta no es menor en un distrito donde el peronismo de Julio Alak juega de local y donde cada tropiezo libertario se lee en clave de armado provincial.
Nada de esto está probado, y conviene repetirlo: se trata de presunciones que la Justicia todavía tiene que confirmar o descartar. Pero el timing importa. Mientras la pelota rueda y el país mira otra cosa, el reloj procesal de Francisco Adorni sigue corriendo. Y en política, como en la city, los tiempos rara vez son casuales.



