Historia de superación: Gabriel Avalos, el 9 de Paraguay en el Mundial, con un pasado en nuestra ciudad

Gabriel Avalos, el delantero de Independiente, de reciente paso por la Copa del Mundo con el seleccionado de Paraguay, es un verdadero canto al esfuerzo y la perseverancia que despierta la pasión de la pelota. Un caso que, además, se suma a la lista de los que llegan a profesionales en la Argentina sin paso previo por las divisiones juveniles. Su origen está en Paraguay, su país, donde recién a los diecisiete años de edad recién probó suerte y dos años después debuta  en Atlético Tembetary, de Asunción. Sin embargo, un episodio familiar como la muerte de su padre a punto estuvo de agotar sus fuerzas cuando daba un salto al sub 20 de Libertad. Pero fue en ese momento que valoró la fe de su madre Esther, a la que Gabriel le prometió que iba a dar todo por cumplir la meta de llegar.

El mes pasado lo vimos dando batalla ante Alemania y Francia en el ataque de la selección albirroja, siendo recibidos con todos los honores a pesar de caer en los Octavos de Final. El domingo último, el propio Avalos convirtió en el estadio UNO uno de los goles de la victoria 2-0 del Rojo de Avellaneda ante Estudiantes, anotandole a Fernando Muslera, quien fuera el arquero de Uruguay en la gran cita futbolera.

Llegar no fue un camino de rosas. Y entre los intentos por sostener su ilusión llegó a permanecer unos meses de 2012 en nuestra región, entre Abasto y Ensenada, cuando era todavía un jugador amateur. Gimnasia y Cambaceres cobijaron sus ansias.
En el club tripero fue dirigido por Favio “El Yagui” Fernández, quien cumplía el rol de subcoordinador general del fútbol juvenil, junto al coordinador Ariel Pereyra (hoy DT del primer equipo albiazul). Corría el verano del 2012 y entre otros pibes que entrenaban estaban dos que más tarde alcanzaron rodaje en primera: Nahuel Fernándes Silva y Emiliano Méndez. Tiempos difíciles para los gimnasistas, durante la quinta presidencia de Delmar, ya que el club había descendido. Entonces, Avalos hacía amistosos en Estancia Chica u otros escenarios, mientras las noticias pasaban por las decisiones del técnico Pedro Troglio para armar un equipo que fuera protagonista. Mientras Gaby intentaba mostrarse en el selectivo, en los diarios aparecían los deseos del DT por tener un 9 tipo “percherón”, cosa que encontró con el refuerzo de Leonel Altobelli, de Independiente Rivadavia. Los titulares habituales eran los experimentados Gonzalo “Turbo” Vargas y José “Chino” Vizcarra. Una curiosidad de aquel Selectivo: se presentaba en preliminares del Nacional, inclusive de partidos donde precisamente no jugaba la primera de Gimnasia. Una noche jugó de preliminar de Quilmes y Boca Unidos cuando se midieron el Cervecero y el Tripero. En un breve recuadro de un periódico local, de febrero de 2012, se informaba que Avalos le convertía un gol a For Ever (club afiliado a la Liga Amateur Platense), en un amistoso en la cancha auxiliar de Estancia Chica.

Avalos en 2012, en Cambaceres (foto Tribuna Roja)

Avalos no logró fichar y buscó otro horizonte muy cercano. Defensores de Cambaceres fue su destino, club en el que ya lo daban como refuerzo y dejó de presentarse cuando solo faltaban cerrar detalles de documentación. En el mes de junio, a través del órgano de difusión Tribuna Roja, se preguntaban con cierto malestar: “¿Alguien sabe donde está el paraguayo Gabriel Avalos?”. El atacante que se había sumado hace varias semanas  a los entrenamientos de Cambaceres proveniente de Gimnasia, pero no dado señales de vida en los últimos días. El jugador viajo la semana pasada a Paraguay para solucionar problemas de documentación y se esperaba su regreso en breve. Sin embargo, pasaron los días y Avalos no volvió a Camba

En Edelira, su pueblo natal

Avalos se había vuelto a Edelira, su ciudad natal a 500 km de Asunción. Desde allá comenzó otra vez de cero el sueño de futbolista, jugando en Independiente de Campo Grande y en General Díaz. En 2013 atravesó algunos inconvenientes personales. Emigró a Chile, jugó en la B para Deportes Concepción, hasta que en 2014 regresó a la Argentina para convertirse en el héroe de Crucero del Norte, siendo parte de la gesta del ascenso del club de Misiones. Hasta 2016 llevaba disputado 38 encuentros y 10 goles, entre el Nacional B y la máxima categoría, una hazaña que había logrado el club de Santa Inés. Crucero logró el ascenso a la A luego de vencer a Patronato 2 a 0 con dos golazos del paraguayo. Pero la desazón también lo acompañó en aquellas horas en el “Colectivero”: en 2015 sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha. Aquella noche en el estadio “Diego Maradona” el 9 regresó en avión para una rápida atención.

De la alegría al dolor: rotura de ligamentos en 2015

Pero mientras negociaba su incorporación a Peñarol de Montevideo, la dirigencia de Crucero denunció al delantero por presunto incumplimiento contractual y estafa. Desde la institución sostenían que el jugador había renovado su vínculo hasta diciembre de 2018 y que había percibido un adelanto cercano a los 150.000 dólares. Con el correr de los días se aclararon las cosas entre el jugador y el club litoraleño y todo terminó en buenos términos.
De Peñarol se fue sin grandes actuaciones rescindiendo su contrato a inicios de 2017. Sufrió una inactividad oficial de seis meses, hasta que Nueva Chicago fue su trampolín y volvió a la A con la camiseta de Godoy Cruz en 2018. Su próximo escalón fue Patronato (2019-2020), donde anotó un triplete en su debut frente al River campeón de América. Pero lo mejor de Avalos estaría por venir. Argentinos Juniors fue de 2020 a 2023 su lugar donde llenará sus pulmones de gol y alcanzó la capitanía, valiéndole convocatorias a la Selección de Paraguay.

Su primer club, Atlético Tembetary

De Paternal a Avellaneda, porque Independiente es su casa desde 2024. Recientemente, cuando se presentaba como refuerzo Maximiliano Meza, el futbolista correntino ex Gimnasia recordó aquella etapa de 2012 en el predio de Abasto. «El grupo me recibió muy bien —decía Meza—, hay una buena calidad humana. Con el único que compartí un poco en mi carrera fue con Gabriel Ávalos, en las inferiores de Gimnasia de La Plata».

A los treinta y cinco años, con sus 92 kilos distribuidos en una altura de 1.91, es una de las perlas del último Mundial que sigue andando en el fútbol argentino. Fuerte en el cabezazo, p

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