Mar, 21 abril, 2026
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Intento de Homicidio en Los Hornos: Joven Dispara a Grupo de Personas en la Vía Pública

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El pasado 14 de diciembre, en la calle 60 entre 148 y 149 de Los Hornos, un incidente alarmante tuvo lugar cuando un joven de 18 años pasó en moto frente a la casa de su ex novia, de 16 años. Al percatarse de que ella estaba acompañada por un grupo de amigos en la vereda, el agresor abrió fuego sin aparente motivo.

Afortunadamente, ninguna persona resultó herida de milagro. La rápida intervención de las autoridades permitió la detención del agresor, quien enfrentará cargos por este intento de homicidio en la vía pública.

La comunidad local ha expresado su consternación ante este acto de violencia, y se espera que el proceso judicial determine las motivaciones detrás de este peligroso incidente.

Emergencia en Punta Lara, Ensenada: Evacuación de Vecinos Ante la Crecida del Río de La Plata

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La localidad de Punta Lara, en el partido de Ensenada, enfrenta una situación de emergencia ante la crecida del Río de La Plata. Durante la noche de ayer y las primeras horas de este martes, vecinos fueron evacuados como medida preventiva.

El operativo de emergencia está en pleno desarrollo, con la participación activa de personal de Bomberos y Defensa Civil. La creciente del río ha generado preocupación en la comunidad, y se han desplegado esfuerzos para asistir a los afectados y garantizar su seguridad.

Se espera que las labores de evacuación y asistencia continúen en las próximas horas, manteniendo una vigilancia constante sobre la evolución de la situación climática y el nivel del agua en la zona.

Ataque Delictivo en Club Alumni de Los Hornos: Robo, Incendio Intencional y Daños Totales

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En las primeras horas de este martes, el Club Alumni de Los Hornos (ubicado en 70 y 148) fue blanco de un violento acto delictivo que ha causado conmoción en la comunidad. Delincuentes ingresaron al establecimiento, perpetraron un robo en el buffet y posteriormente prendieron fuego a las instalaciones, causando daños irreparables.

El incidente, que tuvo lugar alrededor de las 5 de la madrugada, ha generado indignación entre los residentes locales y los miembros de la institución deportiva. Las autoridades competentes están investigando el caso para identificar a los responsables de este ataque criminal.

La comunidad de Los Hornos expresa su repudio ante estos hechos lamentables que afectan no solo al club, sino a toda la sociedad. Se espera que las autoridades tomen medidas rápidas para esclarecer el caso y brindar apoyo al Club Alumni en la reconstrucción de sus instalaciones.

Guido Carrillo, con los genes de un abuelo goleador y el amor al pueblo de Magdalena

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Guido Marcelo Carrillo es un hombre común. No es un súper héroe, por más millones de likes (me gusta) que le den a fotos, videos y todo lo moderno que trae la ciencia.  Por más medalla de la Copa Argentina 2023, por dentro es muy parecido a los años juveniles, del amateur, aquellas historias que no fueron archivadas. Este futbolista con afiche de campeón todavía se pone colorado a los 32 años si le hablan de él.
Nació el 25 de mayo de 1991, el cuarto hijo de los cinco que criaron Laura Mayora, que trabajaba de maestra jardinera, y de Marcelo Carrillo, actual asesor de seguros, que tuvo que dejar su sueño de futbolista al lesionarse en Independiente de Avellaneda, en Cuarta.
Al padre le gustaban los nombres cortos, para evitar los seudónimos.
En los genes de la madres estaban otros goles, de un ex jugador de Estudiantes al que también le faltó poco para jugar en Primera. Raúl Omar Mayora (abuelo materno de Guido) también «vino de Magdalena» y se desempeñó como centrodelantero. Disputó los preliminares de primera de AFA durante los años 1946 y 1947, y entre Tercera y Reserva, tuvo 27 presencias, con 17 goles, cuando la gente podía ver tres partidos pagando una sola entrada.

“Con cinco hijos se deja mucho de lado, y para que puedas acompañar hasta La Plata, me ayudó el abuelo de Guido”, explica Marcelo, serio, muy parecido a Guido.
Coincidimos en que en su ciudad ahora conoce la sensual mano de la fama, y que hace 40 años Magdalena tenía un par de ejemplos aislados, que en el altar de la Primera llevó al «Negro» Manuel Cheiles, en Gimnasia, allá por 1974 y luego Olimpo de Bahía Blanca.
Chailes movilizó a los Carrillo y otros futboleros un domingo de 1985 para ver al «Negro”, que jugó con Santamarina de Tandil y se mandaron un partidazo en 57 y 1, cayendo 1  a 0 con el Estudiantes del «Flaco» Zucarelli.
En los noventa encontramos a otro crack magdalenense, de primer nivel, Edgardo Zapiola, quien en 1991 jugó un Sudamericano Juvenil en Venezuela (dirigido por «Mostaza» Merlo) y fue figura de una Reserva campeona del Pincha en 1992-1993 (junto al «Loco» Palermo y al «Rulo» París).

Hay un par que quedaron ahí de jugar en la Primera de Estudiantes.
Década del 90. Otro habilidoso nacido en el pueblo es Leonardo Gómez, quien fue llevado a la pretemporada de 1996 por el «Profe» Córdoba; jugó dos amistosos, con Independiente y con Huracán de Tres Arroyos, pero no alcanzó a debutar en un plantel cargado de figuras. Quedó libre y se recibió de abogado, llegando a ser candidato a intendente.

Hagamos historia hasta escurrir todos los datos.
—Guido Carrillo, ¿nació en Magdalena o es de esos casos que nacen en La Plata y se van a Magdalena?, preguntaba Claudio Alvarez, periodista que trabajó en Sport 80 con Víctor Hugo Morales, y hoy es un estricto historiador de Estudiantes de La Plata. Con su consulta, frente al papá del ídolo, llegó la respuesta contundente: “Sí, nació en La Plata, pero fue porque Laura tenía un ginecólogo platense y nos llevó a tener familia allá, por un tema sanitario, pero a las 24 horas ya estábamos en Magdalena”.
Al mismo colega le debemos la info de que Raúl O. Mayora fue goleador de la Tercera y de la Reserva, aunque no podía sacar el segundo nombre, ya que «en los boletines de AFA no figuraba». El toque se lo dimos desde VIVE LA PLATA, Raúl Omar. (Con el carnet de jugador que es gentileza de la madre de Guido).

Lo cierto es que ningún muchacho pudo afianzarse en Primer hasta que Guido Carrillo saltó a la cancha en el año 2011, y cuatro días antes de cumplir los 20 años jugó los primeros minutos. Y resultó que se abría una dinastía de magdalenenses a los que se le iba a dar en éste fútbol globalizado, donde los pibes tienen mayores chances y comodidades como no pasaba antes. En Estudiantes también fueron profesionales Francisco Apaolaza, Emiliano Ozuna, Matías Pellegrini y Franco Zapiola (hijo de Edgardo), éste último, campeón en la Copa Argentina, siendo titular junto a Guido en la noche consagratoria del pasado miércoles 13 de diciembre de 2023.

Los Carrillo son hinchas de Unión y Fuerza. “Acá venían cracks de La Plata, jugadores de Cambaceres y de Villa San Carlos, porque la Liga era libre, no había afiliación a la AFA y podían jugar en los dos lados”. Marcelo Carrillo, clase 1965, también fue centrodelantero en la vieja Liga Magdalenense, brillando con la aurinegra de Unión y Fuerza. Y a los 17 se fue a probar suerte a Independiente de Avellaneda, quedó fichado, pero una lesión limitante lo sacó del sueño en Cuarta división. No pudo jugar más.
Respiran fútbol amateur, desde antes que nazca Guido, llevaba a la cancha del pueblo a su hijo mayor, Manuel Carrillo, que también es «9». La pasión en el pueblo tiene otros colores… los de la dura competencia, Villa Garibaldi, Sport Club, Atalaya y Racing de Bavio.

“Guido nació con problemas asmáticos”, nos conduce por los laberintos de la vida ese padre laburante de sol a sol. Vamos descubriendo que la historia de Guido no es toda maravillosa. Un especialista le recomendó a los padres que hiciera un deporte. Así, “a los 4 años lo llevé al CRIM y empezó todo”.
Anduvo bien, como el equipo de la Categoría 1991. Esa fue la cuna. Torneos de LISFI, cada quince días con equipos de La Plata. El primer campeonato largo por los puntos fue el de 1999, cuando todo el año estuvieron arriba con 19 de Febrero, del barrio Jardín, zona sur del conurbano platense.
El club de camiseta naranja con sus siglas breves llevan una identidad; la infancia y el pueblo. CRIM es Centro Recreativo Infantil Magdalena. Ahí se conocen todos. Guido, con la 9, tiene de compañerito a Diego Gómez, el 5, que es hermano de Leo Gómez (aquel ex Estudiantes, de la categoría 75 que fue compañero en juveniles con Sebastián Verón).
“Nos hizo parte de su gran carrera, por más que és el protagonista, incluyó a su familia y a sus amigos”, explica Juan Andrés Stura, quien a los 7 años llegó a vivir al pueblo, por decisión de su mamá, que cambió el barrio porteño de Belgrano por la paz de Magdalena.
Alberto Mendez formó al equipo, y hoy con 70 años intenta mirar atrás, sin poder dejar de emocionarse hasta las lágrimas. “Lo único importante en la vida es cuando cosechás respeto, es lo que Guido se ganó y eso en la vida no te lo pueden regalar”, dice el primer entrenador.

Por aquel entonces, el periodista que suscribe esta nota producía un suplemento en el diario Hoy de La Plata, que fue furor en toda la región, El Clasiquito. Con fotógrafo, se llegó hasta la cancha del CRIM en la primavera del 2000. Ya había pasado el partido de la famosa 91 (por lo general le tocaba al mediodía). Esa tarde estaba en la mesa de planillas Roxana Lara, la entrenadora del equipo que marchaba hacia el campeonato. Ella
“era la auxiliar en la 87 y la delegada en la 91”, en tiempos donde Alberto Mendez era un padre, porque se había tomado un descanso como entrenador.
Roxana decía en aquella nota: «Esto que nos da CRIM es hermoso. Ya van dos años que salen campeones; aparte ganaron el Torneo de Campeones, eso fue más lindo todavía porque fue una final con Ateneo, por penales, eso fue lo más emocionante».
Quien llevaba todas las estadísticas era Oscar Pedranzzani, el secretario general. Presidía el club César Aguerre, el del taller mecánico y sabía contarse la vida de todo el pueblo.
Evoca la base del equipo: el 1 Martin Capone, el 2 Lautaro Gaddi, el 3 Marcelo Maidana, el 4 Agustín Mendez, el 5 Diego Gómez, el 7 José Omar Riquelme y el 9 Carrillo. También jugaban Juan Andrés Stura, Guillermo Capsurak, Matías Henricot, Ignacio Rosales, Marcelo Cuellar y Martín Venegas.
Va una foto, de colección para los historiadores. De izquierda a derecha, parados: Carrillo, Rosales, Stura, «Cafú» Maidana, «Tito» Capone, Roxana Lara DT; agachados: Gómez, Cuellar, Gaddi, «Toro» Méndez, Riquelme y Henricot.

Riquelme, emulando a Román, era uno de los cracks, y hoy atiende un bar en Bariloche. Entre los papás, Ramón Venegas era el choripanero oficial del club. Los apodaron como a una “Maquinita”. De visitante, recuerdan que la familia Carrillo se quedaba a pasear por La Plata, con algún pibe como invitado. Muy futboleros eran los tíos de Guido, Federico Carrillo y Aldo Carrillo. Tenían una quinta donde festejaban los cumpleaños y era pelota y pelota, con el primo Harris, que también jugaba en el CRIM, para la 89.
A los fulbazos en la calle, donde la puerta del garaje era el arco, en la casa de Guido, donde cortaban la calle; y si no había, fabricaban una de trapo.
En la Liga Sur de Fútbol Infantil (LISFI) había una reglamentación: si había ocho goles de diferencia, se suspendía el partido. La 91, si ganaba 7 a 0, solía dejar hacerse un gol para seguir jugando. Y después metían otros dos y terminaba. Por eso, quedaron registrados algunos partidos con el mismo resultado 9 a 1, por ejemplo, ante Gimnasia de Los Hornos (en ese club pero en la 88 se divertía Lucas Pratto, hoy hombre de Defensa y Justicia).

La categoría “egresó” de cancha de 7 en 2003, pero dos años antes Guido empezó a faltar, porque se sumó a Estudiantes.
Llegó a jugar hasta 2001. Se recuerda su última vuelta olímpica, el 18 noviembre de 2001, cuando le ganaron 2-0 a Juventud, de locales, y al día siguiente, volvieron a jugar (feriado en La Plata, por el aniversario) y golear 6-2 a Monasterio. El torneo finalizó en sus principales puestos así: CRIM 48, CRIBA 41, Hernández 32, Monasterio 31.
Guido fue observado por técnicos de infantiles de Estudiantes y de Gimnasia.  “Fui a ver los dos clubes, pero me gustó mucho más las instalaciones del Pincha, en la prueba le fue bien y lo ficharon”, recuerda el padre. Con un detalle: cuando se probó nunca había jugado en la once. Lo ficharon en la competencia de la Liga Metropolitana.

“No estábamos preparado para empezar a viajar de Magdalena a City Bell, dos veces por semana, en la primera época. Ante los contratiempos en casa, apareció el abuelo Víctor Carrillo como me ayudante de su padre en temas de la oficina, y entonces Marcelo podía llevarlo, esperarlo y volverse junto al nene. “Si lo poníamos en la pensión podía durar un año…”, reflexiona.
El alma del área social era Ruben Bedogni (un campeón de 1967, dirigido por Zubeldía). “Pelusa” le dijo al papá de Guido: “Si podés viajá, para que no se desarraigue”.
Tenía 11 años y sorprendió al DT Luis Ceferino Suárez, ex mediocampista de la primera en los años noventa. Guido, con un cuerpito algo morrudo, hizo 3 goles;: en uno le enganchó y eludió al arquero, tocando a la red. El DT paró la práctica y le pidió que repitiera, encarando con el otro perfil y tratando de definir otra vez. Lo hizo bien. El coordinador de infantiles era Carlos Bottegal, quien también había encontrado en Coronel Súarez a un pichón muy habilidoso: Benjamín Rollheiser.
Por aquellos días le pregunté a Bottegal si me recomendaba a un pibe con futuro, para una producción fotográfica en las escalinatas de La Catedral. Y apareció, manso y obediente, en familia, Guido Carrillo.

«Le decían Gordo, pero no tenía nada de eso», aclara el padre. En Prenovena fue campeón, en una final que terminó por penales, ante Vélez, en el estadio de Comunicaciones. Allí fue su técnico un ex «9», Alejandro “Poroto” Russo, el preparador físico Gustavo Echeverría, y el médico  Carlos Eugenio.
«Guido venía de una lesión en la espalda que lo dejó afuera de la Copa Nike», apuntó el «Negro» Omar Rulli, quien era el delegado ante la liga y es el papá del arquero de la Selección campeona del Mundo en Qatar 2022.
“Guido siempre mojaba”, cuenta Gabriel Recavarren, uno de sus compañeros albirrojos, el pibe que más partidos jugó con la 91 Pincha y que llegó hasta la reserva, llegando a hacer pretemporada de invierno con Sabella.
“A la gloria no se llega por un camino de rosas”, dijo una vez Osvaldo Zubeldía, el DT del León que fue campeón intercontinental 1968. Guido tuvo problemas de cartílagos de crecimiento y muchas veces quedaba sin jugar por causa de los dolores.
De hecho, en su primer clásico en Novena, el martes 28 de junio de 2005, el DT Cristian Guaita (otro ex delantero formado y consagrado en Estudiantes), lo incluyó en el banco, pero lo puso en los últimos 15 minutos de un partido que finalizó 1 a 1. Esa misma tarde en el Estadio de 60 y 118, en Séptima, hubo goleada albirroja 5-2, con dos goles de Pablo Piatti.
En 2006, en el clásico de Octava, se jugó en la cancha auxiliar 5 del Country. Donde estaba la montaña de tierra, la que se usaba en tiempos del DT Eduardo Solari para hacer potencia; montaña que, en ese clasiquito, se usó de tribuna y quedó nevada de papelitos.
El viernes 11 de agosto de 2006 Guido fue el autor de los dos goles de la remontada, ya que perdían 2-0. Llevaba la camiseta 7 y en una ráfaga de siete minutos (a los 28 y 35 del segundo tiempo) edificó el empate. Los entrenaba Juan José Tejeda.

Pibe de perfil bajo, una forma de ser, de pocas palabras y carácter templado. También se lo recuerda con broncas dentro de la cancha, desde muy chico.
Fue goleador del equipo en sus primeros tres años, pero tras unas vacaciones se plantó y dijo no voy más. No se presentaba a la pretemporada en Séptima y tuvo que acudir el coordinador Claudio Vivas (ex ayudante de Bielsa en la Selección Argentina). Al parecer, un preparador físico fue el que lo convenció. Retomó.
En Sexta pudieron alquilar un departamento que compartió con la hermana Sol Carrillo, que estudiaba en La Plata. “Fueron cinco años de ir y venir, de los 11 años de edad a los 16. Cuando nos preguntan hoy cómo hicimos, cómo fue futbolista, digo que la carrera fue muy exigente”, afirma Marcelo.

“Esta foto es de un 5 a 1 contra All Boys, en Quinta división”, recuerda Gaby Recavarren (hijo de un defensor que debutó con Bilardo en los años 70).
Posando para las cámaras de Visión Sur, de pie: Alberto Lobato, Leonardo Delgado, Pablo Jeannotegui, Gabriel Recavarren, Guido Carrillo y Federico Urraburu.
Agachados: Javier Favarel, Michael Hoyos, Fernando Valdebenito, Leonardo Jara  y Martín Basualdo.

“Le hicieron contrato a los 17 años y pensábamos que saltaba a 1ª, pero no fue rápido, fue a Reserva, maduró y ahí empezó a explotar”.
Todo es una construcción. Y el diario sacrificio siguió una vez que subió a Primera (de 2011 a 2015 jugó 139 veces y marcó 38 goles, siendo el capitán en varios encuentros). En ese interín fueron otros jóvenes de la camada 1991: Carlos Auzqui (hoy San Lorenzo), Leonardo Jara (Vélez) y Michael Hoyos (Independiente del Valle de Ecuador).
La camada 1991 se junta seguido y tiene un grupo de WhatsApp donde están todos. El sentimiento por la pelota es igual, tanto para el que juega profesionalmente como para el que no dejó la actividad pero también tiene que sumar otro trabajar, caso Javier Faravel (en España) y el nombrado Recavarren, quien hoy juega para Unión y Fuerza, el club del que es hincha Guido en su Magdalena y al que ayuda de forma permanente.
Llegó el día en que el criado en Magdalena llegó al Mónaco, ciudad de las más excéntricas de Europa. Carrillo firmó en un equipo de estrellas, que logrará salir campeón tras 17 años. Entre los compañeros había un joven moreno de gambeta endiablada, Mbappe. Y llegaron a las semifinales de la Champions League. “Wido”, como pronunciaban en francés. Y lo vendieron a Inglaterra, al Southampton, donde fue dirigido por Mauricio Pellegrino, quien lo ayudó a potenciar su técnica en Estudiantes.
Después, a España, Leganés y Elche; y a China, al Henan Songshan Longmen. De aquel país decidió volver y a un país con la economía resentida. El “9” quería sentir el afecto, lo necesitaba para vivir. Quien escucha mucho a la familia, pasó las fiestas de fin de año pasado con el corazón puesto en el lugar donde va la cabeza. Y en enero de este año firmó por Estudiantes.

Volvía a ser feliz, sin saber lo que le esperaba…
“Chicos, el partido es las 9, pero las 8 va a comenzar todo”, les escribió a los amigos de Magdalena, cuando jugó por primera vez en un amistoso ante Independiente del Valle, de Ecuador. Esos amigos y familiares que pasaron a ser una fija en el Estadio UNO, sobre la calle 1 o en 115, donde Guido suele buscarlos en cada gol. Pueden que estén en el sector de calle 1 o en lo alto de una platea en 115, donde va a gritarles su emoción en cada gol. Vino sin pretemporada y soportó lesiones, pero pasó por situaciones límites, como el codazo de un rival que le hizo perder tres dientes frontales.
Llevaba siete tantos hasta la noche de gloria en el estadio de Lanús.
Sol, su hermana, en su cuenta de instagram, compartió estas palabras que engloba una vida: “Los sábados yéndote a ver al CRIM, te cansabas de hacer goles con la ‘91, “La Maquinita”, los tubos de luz del garage de casa estallados x tus pelotazos, la pelota todo el tiempo picando contra la pared, los viajes diarios de papá para llevarte a entrenar hasta el country, el tan ansiado debut en Primera, después llegó Europa y te extrañábamos todos los días, te perdiste de compartir muchos momentos con nosotros, aunque siempre estábamos juntos de alguna forma.

Esta historia es compañera del sudor, del fútbol cuando no hay fríos números. Del amor que no es compatible con lo efímero de la fama. Ahí está Guido, su familia, sus amigos y la ciudad de la Magdalena, esa que pareciera hoy tener las llaves para llegar al éxito, cuando se vive en una cultura enferma. Pero llegar a lo más alto no es un tema fácil. Hay que pasar una vida de sacrificios.
Felicidades, a los Carrillo. Ahora tienen un recreo, que pasará rápido.
Desde el 13 de diciembre, ante Defensa y Justicia, ese gol de Guido dio un triunfo con lo justo y a la vez justiciero, para el nuevo campeón… que salió de La Plata y de Magdalena.

 

Banco Central Ajusta Tasa de Interés de Plazos Fijos y Refuerza Señales de Política Monetaria en un Contexto de Devaluación

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En respuesta a la reciente devaluación y con el objetivo de simplificar su señal de política monetaria, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) anunció hoy ajustes significativos en las tasas de interés de los plazos fijos tradicionales y en las operaciones de absorción de excedentes monetarios.

Cambios en Tasas de Plazos Fijos: El Directorio del BCRA decidió reducir la tasa de interés de los plazos fijos tradicionales a 30 días del 133% al 110% nominal anual. Esta medida se enmarca en el contexto de un excedente de liquidez significativo y una inflación elevada. La nueva tasa busca «mantener una tasa de interés mínima para los depósitos a plazo fijo», estableciéndola en 110% nominal anual.

Además, se eliminó la tasa mínima de precancelación para los plazos fijos ajustables por UVA, buscando otorgar previsibilidad a la disponibilidad de recursos y simplificar las condiciones para los usuarios.

Refuerzo de Señales de Política Monetaria: El BCRA también anunció cambios en sus instrumentos de política monetaria. La tasa de interés de política monetaria ahora será la de los pases pasivos a un día de plazo, establecida en 100%. El BCRA dejará de realizar licitaciones de LELIQ a futuro, centralizando sus operaciones en los pases pasivos como principal instrumento de absorción de excedentes monetarios.

Con estas medidas, el BCRA busca clarificar su señal de política monetaria y fortalecer su transmisión al resto de las tasas de interés en la economía, todo en un esfuerzo por manejar el excedente de liquidez y controlar la inflación.

Objetivos y Estrategia Económica: La reducción de la tasa de interés en los plazos fijos forma parte de la estrategia del equipo económico para desarmar los pasivos remunerados de la entidad, incluyendo Leliqs y pases. Esto busca licuar la deuda del BCRA en términos reales y transferir parte de esa carga al Tesoro nacional para cancelar Adelantos Transitorios.

La medida busca no solo adaptarse al escenario económico actual sino también alinear las señales del BCRA con las decisiones tomadas en el ámbito financiero. Estos cambios pretenden influir en la oferta y demanda de dinero en el mercado, impactando en la liquidez y las tasas de interés de referencia en la economía argentina.

Alerta Amarillo en La Plata: Ráfagas de Viento, Precipitaciones y Crecida del Río de la Plata Generan Preocupación en la Ciudad

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La Municipalidad de La Plata emitió un alerta amarillo ante las previsiones meteorológicas que indican la presencia de fuertes vientos del sudeste, con ráfagas de 40-60 km/h, acompañados de precipitaciones. Además, se advierte sobre una crecida del Río de la Plata durante la noche, generando inquietud en la población.

Condiciones Actuales: El alerta surge a solo un día del intenso temporal que afectó la región, dejando más de 800 árboles caídos, más de 100 postes de luz derribados y afectando a casi la mitad de la población con cortes de energía.

Recomendaciones de la Comuna: En respuesta a las condiciones climáticas adversas, desde la Municipalidad se recomienda a los vecinos:

  1. No sacar la basura: Con el objetivo de evitar obstrucciones y facilitar la labor de limpieza.
  2. Mantenerse en un lugar seguro: Se aconseja a los residentes permanecer resguardados y evitar salir innecesariamente.
  3. Circular despacio y con luces bajas: Dada la presencia de lluvias y vientos, se insta a la precaución en la conducción.
  4. Asegurar objetos que puedan volarse: Para evitar posibles daños materiales.
  5. Alejarse de postes de luz y árboles: Precaución ante posibles caídas de elementos urbanos.

Situación en las Calles: Las calles de La Plata muestran las secuelas del reciente temporal, con ramas, hojas y basura cubriendo las vías. En diversos puntos, árboles caídos obstaculizan el tránsito normal de vehículos.

Pronóstico Extendido: El martes amanecerá sin lluvias pero con cielo nublado y ráfagas de viento moderadas. La temperatura mínima será de 12°C, y la máxima, de 21°C.

El miércoles se anticipan nuevas lluvias por la mañana, disminuyendo por la tarde. La temperatura oscilará entre 17°C y 23°C.

El jueves, se espera una jornada más estable, con mínima de 16°C y máxima de 27°C, sin viento significativo.

El viernes será fresco por la mañana (14°C) y agradable por la tarde (máxima de 27°C), sin lluvias.

El sábado previo a la Nochebuena, se espera una máxima de 30°C, con cielo mayormente soleado.

Ante el pronóstico cambiante, se recomienda a la población estar atenta a las actualizaciones de las autoridades locales y tomar las precauciones necesarias.

Un hombre de Tolosa Paz, asumiría como Secretario de Desarrollo Social de La Plata ¿De quién se trata?

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A tan solo 24 horas de la asunción del nuevo gabinete municipal encabezado por Julio Alak, se ha revelado uno de los nombres que ocuparán una posición fundamental en el equipo de gobierno. Nicolás Carvalho, miembro destacado del equipo de Victoria Tolosa Paz, ha sido designado como Secretario de Desarrollo Social, marcando así el primer desembarco de la ex ministra en la gestión de Alak.

Este nombramiento cobra especial relevancia dada la situación actual del país y la importancia estratégica del área social en cualquier gobierno. Carvalho, quien anteriormente se desempeñó como subsecretario de Políticas Sociales del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, aporta una sólida experiencia en la gestión de políticas sociales y desarrollo humano.

El nuevo Secretario de Desarrollo Social, Nicolás Carvalho, cuenta con una trayectoria destacada en el ámbito de las políticas sociales y ha sido parte fundamental del equipo de Tolosa Paz durante su gestión en Desarrollo Humano bajo la presidencia de Alberto Fernández.

Contrario a las expectativas de que Desarrollo Social podría estar vinculado a figuras con una mejor llegada al gobierno provincial, considerando la continuidad en Desarrollo de las Comunidades del ministro Andrés Larroque, Carvalho emerge como una elección estratégica que marca una apertura hacia integrantes del equipo de Tolosa Paz.

Cercano en el pasado al ex titular de Control Urbano, Luis Patiño, y con origen en el PI, Carvalho se ha destacado por su compromiso y experiencia en la implementación de políticas sociales. Su papel como subsecretario de Políticas Sociales del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales le ha otorgado una perspectiva integral sobre los desafíos sociales que enfrenta el país.

La designación de Carvalho en una posición clave dentro del gabinete de Alak sugiere una voluntad de consolidar un equipo diverso y con experiencia, trascendiendo las divisiones internas. Su historial de colaboración con Tolosa Paz y su participación en iniciativas sociales a nivel nacional hacen de él una elección estratégica para liderar la cartera social en un momento crucial para el país.

Con la incertidumbre sobre los demás nombramientos que acompañarán la gestión de Julio Alak, la designación de Nicolás Carvalho anticipa una dinámica interesante en el nuevo gabinete municipal y plantea expectativas sobre la orientación que tomará la política social en los próximos años.

Julio Alak recorrió las zonas afectadas por el temporal en La Plata

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En medio de la devastación provocada por un intenso temporal, el intendente de La Plata, Julio Alak, encabezó una exhaustiva recorrida por los barrios afectados, acompañado por su equipo de gestión. La Municipalidad informó que la visita tenía como objetivo evaluar los daños ocasionados y supervisar los esfuerzos desplegados para mitigar las consecuencias del fenómeno meteorológico.

El último relevamiento efectuado por el área de emergencias arrojó cifras alarmantes: más de 800 árboles caídos, aproximadamente 100 postes de luz fracturados y líneas de energía dañadas en todos los sectores de la ciudad, afectando a casi la mitad de la población. Ante este panorama, la empresa proveedora de energía, Edelap, anunció la restitución del 65% del servicio eléctrico, pero aún se espera la recuperación completa para 49.506 usuarios.

El intendente Alak, tras conversar con los vecinos afectados y recorrer detalladamente las zonas damnificadas, expresó su compromiso absoluto con la situación. «Junto al equipo de gestión de emergencia, trabajaremos incansablemente día y noche hasta lograr la normalización del funcionamiento de la ciudad», afirmó Alak.

La magnitud de los estragos evidencia la urgencia de una respuesta coordinada y efectiva por parte de las autoridades locales. Las labores de recuperación incluyen la remoción de escombros, la poda de árboles caídos y la reparación de infraestructuras dañadas. La Municipalidad, junto con organismos pertinentes, se encuentra movilizando recursos para asistir a los ciudadanos afectados y garantizar la seguridad en las áreas damnificadas.

El llamado a la solidaridad también ha sido destacado, con el intendente instando a la comunidad a colaborar y ofrecer ayuda a sus conciudadanos. Se espera que los trabajos de recuperación avancen de manera rápida y eficaz, con el objetivo de restablecer la normalidad en La Plata lo antes posible.

«¡Cuántas copas levantamos desde que te conocí…!»

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Si sos socio, hincha, seguidor o no, futbolero de hoy o nostálgico, no importa el género ni la edad, aunque si te parás a pensar desde la experiencia el peso es mayor y talla fino en la definición…  ¡Explicamelo vos, hinchún, con las palabras que quieras! Si querés “mística”, que la escuchamos en tanta vuelta por la vida, casa de familiares, amigos, laburo, potrero donde haya un corazón latiendo por Estudiantes. Sea cual sea la ecuación, “se ganó”, y sí, también es Campeón, en un año donde se vio un equipo perdonavidas, que cambió rápido de Director Técnico y al nuevo no le fue fácil remontar, perdiendo cartas valiosas, pero con una que le quedaba en el mazo y con todo el suspenso… la supo jugar.

Pero seguí con el 9, el que vino de Francia y España, Guido Carrillo, el simil de «Caldera», en su versión de «el amor después del amor», que en el fútbol no son besos, son goles.
Y clavó el 1 a 0 que no se borrará más en la memoria del Club que cuenta las estrellas y son dieciocho: quince del firmamento entre los más grandes (locales e internacionales), más tres que se cuentan por ascensos con título: 1911, 1954 y 1995.
El aire sigue raro, no llueve, pero vos lloras. Las camisetas te deschaban el cuore, poblando las calles, con ésta que el hincha y el club en su evolución se merecía… Levantar la Copa Argentina, no es de todos los días. Seis partidos, casi como un Mundial, pero entrecortado por otras programaciones.

«No es para cualquiera ganar una final”, parlaba Juan Sebastián Verón, con ese ADN que a pesar del traje dirigencial no puede sacarse el vestuario ni el tufo a camiseta transpirada.
Arranquemos, por la emoción, porque el fútbol es éso, antes que nada. Un número 9 que la calzó con más hambre que fineza técnica, y te hizo temblar de emoción, como una noche de 1994, cuando otro 9 de alma arrabalera José Luis Calderón sellaba el 1 a 0 y la vuelta cuando una canción era hit (recién estrenada por todo el tablón), una de Fito Paez que fue videoclip y la llegamos a ver en alguna videocasetera cuando la revista El Gráfico sacó una producción en los kioscos.
«¡Todos los momentos que viví, todas las canchas donde te seguí…!
(Todas las mañanas que viví, todas las calles donde me escondí…!)
¡Cuantos campeonatos festejamos, cuantas copas levantamos desde que te conocí”…
(El encantamiento de un amor, el sacrificio de mis madres, los zapatos de Charol!)
Sí, está bien, “Mariposa tecnicolor” refleja la espiritualidad pincha, porque si faltaba locura tras el miércoles 13, después Fito salió a cantar en el estadio UNO, las noches del 15 y 16.

Espíritu de sacrificio, fuerza y seguridad. Tres atributos del equipo de Eduardo Domínguez, ahí me gusta más. Un hombre que pasa a la historia del Club en una temporada donde “arrancaste para atrás, te metiste en el medio, ibas para el costado, después quería ir para arriba, y volvió a quedar ahí, y saliste para arriba nomás”, hace un mapeo Cacho Massa, el día después, desperazando con su musculosa Topper, de ex entrenador, de la mesa chica de La Raya (donde paran, entre otros, Mostaza Merlo, el Coco Basile, Panadero Díaz, sus amigos).
No es fácil armar grupos en el fútbol, mucho menos en el rubro profesional. Ya lo sostenía Alejandro Sabella, que en la vida llevaba una lucha entre la emoción y la razón; el carácter que te dice hace así y el juicio que te dice asá.
9 meses lleva Eduardo Domínguez en City Bell, misma fecha que las madres esperan el nacimiento de un hijo. Su hermano Federico Domínguez (otro ex jugador) estaba en el estadio y eso lo descubrieron algunos, cuando —al ganar Estudiantes por un escueto 1 a 0—,entró al trote y se abrazó con las ganas de un hermano. “Te quiero mucho Edu, ¡sos ganador carajo!”. Eduardo nació en el 78 y Federico en el 76, y éste fue más afotunado como crack, campeón de la Libertadores con Vélez y de un torneo local con Independiente 2002, pero como técnico la sonrisa es del “Barba”. El ser humano por lo general alaba a Dios, y los creyentes pincharratas empezaron a creer desde que lo bautizaron “El Barba”, en alusión a las imágenes religiosas de Jesucristo.
Hubo que caminar sobre las brasas, ver sombras para después conocer la luz, entender los defectos y afianzar las virtudes, para que jóvenes y expertos transmuten. Decepciones como la noche en que se terminó la Copa Sudamericana: “Hay que levantarse”, se oyó en el auditorio de UNO, donde más de una vez lo acompañó Brenda Bianchi.
Once días después seguía esta undécima Copa Argentina, y el deseo en aquel vestuario del Malvinas Argentinas de Mendoza, ante el Independiente de Tevez, fue vital, como conseguir un vaso de agua en la tribuna de Lanús, donde todos apretados y con una agobiante presión atmosférica dejaba al borde del desmayo a cientos de personas.

“Cuántos campeonatos festejamos, cuántas copas levantamos desde que te conocí”, vuelve la melodía de Fito, que en el estadio no tiene un piano eléctrico sino unos bombos e instrumentos de viento. Un himno a la alegría, que transforma. Y como purretes avanzaron hacia la formación del equipo, once socios vitalicios, una idea de la Copa Argentina. Los citaron del auspiciante Axion en un hotel céntrico y fueron como reyes en un transporte, todos juntos, para jugar a su manera ésta final. Así como la copa la trae un motociclista del sponsor Motomel y la pelota en una caja de RapiCuotas. En lugar de los “Niños Escoltas” ésta vez entran los “Viejitos Piolas”, que tratan de dominar la emoción, saludan como les sale, miran las tribunas repletas. Están ahí, entre los once pinchas, Luis Viña y Micki Ferroni, amigos que habían presenciado la final del Mundial de Clubes en Dubai, contra el Barcelona de Messi.

En La Plata, a la misma hora, otro hincha de años sufrió el inicio. Un buen hombre de unos 70 años tropezó al entrar al restaurante de UNO. No era una señal positiva, y a medida que pasaba el partido, el rival era una amenaza. Cuando finalizaron los 90 minutos y su cena, nos miramos a los ojos: “Yo vi la primera”, me dice, con su camiseta blanca sin numerar, don Héctor Cabrera, que en 1967 fue al viejo Gasómetro, la final que fue pesto ante Racing, 3 a 0, “entré gratis ese día, estaba en Buenos Aires, haciendo el servicio militar”.
Aquella vez esperó 40 años para la consagración. Aquí y ahora, serían 13 años para volver a eso que llaman gloria, que el último día había sido en diciembre del 2010.

Decía el jugadorazo que fue el doctor Raúl Horacio Madero que “el fútbol era un modus vivendi, pero después me ayudó a querer cosas, a querer a un club, y a tener sentimientos como futbolista que yo no tenía hasta entonces”. Es “el sentido de pertenencia”, frase tan en boga hoy.
Voy a argumentar por qué ésta vez Estudiantes vuelve a tener un grupo fuerte en el día a día. Porque así como están en cancha Andujar (40 años) y Boselli (38), dos que una vez llegaron y no se pueden ir, también están los que hicieron amigos en juveniles y desearon volver tras el paso por Europa, Sosa (38) y Carrillo (32).

“Los hombres de la casaca de Alumni”, apodaban a Estudiantes antes de su primera estrella (Copa de la República 1944, una suerte de Copa Argentina), cuando lucir la roja y blanca a bastones era el legado del Alumni, primer equipo del amateurismo en dar clases de balompié. Camisetas que hay actualmente (modernismo mediante) en color gris, blanco, como las hubo dorada y negra (el color que casi infarta a Bilardo al ver que le traían un juego).
Roja y blanca, con pantaloncito negro y las medias grises fue la decisión de utilería para salir a jugar el “giorno” caluroso del miércoles.
Como pasa en las mejores familias, todo ésto se planifica. Y sino, vea el juego que estrenó en los festejos: “Como en el 83”, leíamos en los dorsales; eran camisetas exclusivamente preparadas por Matheu por si se daba el festejo. Así vistió Estudiantes cuando de la mano del “Narigón” triunfó el 14 de febrero de 1983, en Córdoba. Un hincha que fue a Córdoba hace 40 años pero no pudo estar en Lanús por problemas de salud, Marcelo Arzich, me envía un audio de Wathsapp a las 23.30, en su desahogo, la voz recita éstos versos: “Dale campeón… dale campeón”. Esperó por ésto para tomar la decisión de una recuperación personal. El mismo Arzich que había perdido a su mejor amigo del tablón yendo en un tren en la final con Independiente, cuando la delantera tenía a otro 9 de raza, Hugo Gottardi, (un sediento goleador como Calderón o como Carrillo), quien vio la final en Lanús junto a su hijo.

Vaya esta nota color para las nuevas generaciones, que miran la vida desde otro ángulo, que no es mejor ni peor, porque la vida es transmutación.
En los festejos vi a Leonardo Mansilla, «Leo», como se hizo querer desde su rol del empleado administrativo, ex jugador amateur en Everton, y que Estudiantes adoptó hace 25 años, como allá en la década del sesenta le pasó a su abuelo Ramón Mansilla, utilero. No puede más con la emoción de toda una vida y sale hacia el campo, a abrazarse con ese jugador al que le conoce el alma. Igual que él, haría lo mismo cualquier otro hincha que tiene la fortuna de trabajar adentro.

Es la hora de festejar, el recreo. Entre los que siguen mis crónicas folclóricas, tal vez haya  un memorioso, un fana que vio arriesgar un pronóstico hace ya dos meses (en el auditorio de conferencias de UNO hice la cobertura de unos productos oficiales del Club Estudiantes, entre los cuales estaban las tablitas de asados y picadas, «Regalando Pasión», fábrica que introdujo en el mundo del fútbol, un veroniquense y amigo campechano como Diego Carosella. Que tras obtener la licencia de la AFA, la Selección fue campeona mundial, y con la misma «puntería» les pasó al firmar con Boca y River, que logaron otros títulos. No sé si serán talismanes de la suerte, para mí que es casualidad, pero en Estudiantes a éstas cosas las ven con ojos especiales.
Ya está. El triunfo ante Defensa y Justicia fue justiciero, y con lo justo, pero tampoco se va a analizar tanto. Y en el país donde el éxito futbolístico parece cosa santa, los de la mística Pincharrata siguen con el coro.
¡Salud, campeones!
«¡Vos me das alegría, yo te doy mi amor, la razón de mi vida, es salir otra vez campeón”,