La comunidad educativa de la Escuela Secundaria Nº 3 denunció hace unas semanas un posible riesgo sanitario por presencia de asbesto en el edificio. Hoy, conflicto pone el foco en una contradicción central: mientras un informe oficial del Ministerio de Ambiente bonaerense sostiene que el aire es seguro luego de arreglos y controles, las familias y docentes advierten que el material sigue presente en la estructura, representando un peligro latente.
Los datos del informe oficial
El estudio técnico, realizado el 30 de marzo de 2026, evaluó distintos sectores del establecimiento durante una jornada de 8 horas, con un volumen de 960 litros de aire por muestra. Los resultados arrojaron que no se observaron fibras de asbesto en ninguno de los puntos analizados, situándose por debajo del límite de detección de 0,1 fibras/cm³.
Desde la perspectiva legal, esto implica que el edificio cumple con los estándares de la Ley 19587 y el Decreto 351/79. Sin embargo, este dato técnico es precisamente el punto de partida del reclamo: la comunidad aclara que la ausencia de fibras en el aire en un momento determinado no descarta la existencia del material en la estructura ni la posibilidad de exposición futura.
El reclamo de la comunidad: obras incompletas y riesgos estructurales
La denuncia de las familias, estudiantes y auxiliares no se centra únicamente en la medición del aire, sino en la presencia física de asbesto en sectores clave como el subsuelo y las zonas de circulación. Según explican, las obras de remediación realizadas tras la visibilización del caso siguen inconclusas, con materiales que no habrían sido retirados o encapsulados correctamente.
El cuestionamiento también alcanza la metodología utilizada oficial (método NIOSH 7400). La comunidad advierte:
- Falta de sensibilidad: La técnica aplicada no detectaría las fibras más finas, que son consideradas las más peligrosas para la salud.
- Muestreo estático: Una medición puntual de 8 horas no refleja las condiciones reales de una escuela que funciona en tres turnos, con cientos de alumnos circulando y generando movimiento constante de aire.
Un problema de salud pública
La institución recibe diariamente a cientos de estudiantes de Los Hornos. En este contexto, la comunidad remarca que el asbesto es un carcinógeno sin nivel seguro de exposición. El riesgo de este material aparece cuando se deteriora o se manipula, liberando fibras que pueden ser inhaladas.
El reclamo exige una solución de fondo que exceda las mediciones temporales: piden la finalización total de las obras de remoción, la implementación de peritajes con metodologías más sensibles y un plan integral de infraestructura para la región. Para los afectados, la discusión en La Plata ya no es solo qué dicen las planillas técnicas, sino qué garantías reales existen para la seguridad hídrica y ambiental de los chicos a largo plazo.
El regreso fue progresivo y comenzó el pasado martes 7 de abril, con los estudiantes de 1°, 2° y 3° año asistiendo martes y miércoles, y los de 4°, 5° y 6° año asistiendo jueves y viernes. En tanto, los cursos que no volvieron a la presencialidad continuaron con clases virtuales. Esta semana, la comunidad educativa sigue alerta y exige mejores controles para asegurar la salud de los estudiantes y personal educativo.
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