Cada 8 de marzo, las calles de La Plata y del mundo se tiñen de violeta. Sin embargo, lejos de ser una jornada de festejos comerciales, el Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras es una fecha grabada a fuego en la historia del movimiento obrero. Su origen combina la tragedia de las fábricas neoyorquinas con la valentía de las mujeres que, en la Rusia zarista, iniciaron una revolución.