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Suspendieron las clases en el Colegio Nacional y la Escuela Anexa de la UNLP ¿A que se debe?

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La Plata, 26 de septiembre de 2023 – El Colegio Nacional «Rafael Hernández» de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) se vio obligado a suspender las clases del turno mañana debido a un corte de luz que dejó las aulas en penumbras. La falta de suministro eléctrico también afectó a la Escuela Anexa «Joaquín V. González», situada en 50 y 117.

A través de un comunicado en las redes sociales, las autoridades del Colegio Nacional anunciaron la suspensión de las actividades académicas en el turno matutino y solicitaron a los estudiantes que no concurrieran al establecimiento ubicado en 1 y 49. El comunicado expresó que «al estar nublado las aulas quedaron a oscuras» y que los cortes eléctricos recurrentes resultan en la pérdida del suministro de agua, lo que hace imposible la realización de clases.

Adicionalmente, se informó que la Escuela Anexa «Joaquín V. González» también se vio afectada por la falta de energía eléctrica, aunque los estudiantes permanecían en el lugar a la espera de que se restableciera el servicio. Las autoridades educativas advirtieron que, si el apagón persistía, podrían ordenar la suspensión de las clases en el turno de la tarde.

En relación al origen del corte de luz, la compañía prestataria del servicio eléctrico en la región informó que este se debió al robo de un cable clave para la alimentación de energía en la zona. Sin embargo, se encuentran trabajando en su reposición para restaurar el servicio a la mayor brevedad posible.

El incidente generó inconvenientes en la rutina académica de los estudiantes y destaca la vulnerabilidad de las instituciones educativas ante interrupciones en los servicios básicos como la electricidad. Se espera que el servicio sea restablecido pronto para minimizar los impactos en la educación de los estudiantes.

Milagros Elizalde Alcanza el Tercer Puesto en las Olimpíadas Iberoamericanas de Matemáticas

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La joven estudiante platense de 17 años, Milagros Elizalde, se alzó con el tercer puesto en las Olimpíadas Iberoamericanas de Matemáticas, celebradas recientemente en Brasil, culminando así siete años de destacada participación en competencias matemáticas.

El logro de Milagros en esta prestigiosa competición fue motivo de alegría y orgullo para ella y su comunidad. «Estoy muy contenta con mi desempeño, la pasé increíble», expresó emocionada, agregando: «Cumplí con todas mis expectativas». Esta edición, la número 38 de las Olimpíadas Iberoamericanas de Matemáticas, reunió a estudiantes de toda Iberoamérica con el objetivo de estimular el desarrollo de jóvenes talentos y fomentar las relaciones de amistad en la comunidad científica y educativa de los países iberoamericanos.

El desafío de la competición incluyó dos días de pruebas, cada una con una duración de cuatro horas y media, en las que los participantes debían resolver tres problemas matemáticos. Milagros compartió que «los tutores de cada equipo corrigen las pruebas y las llevan a los jurados para la nota final que va de 0 a 7». En este camino hacia el éxito, Milagros estuvo acompañada por sus compañeros de equipo Ignacio Javier Naguil, quien obtuvo la medalla de plata, Martín Gabriel Lupin de Mar del Plata, y Alan Yeger de CABA, quienes también se hicieron acreedores de la medalla de bronce.

Más allá de las medallas y los reconocimientos, Milagros valora la experiencia en sí: «Lo valioso de este tipo de eventos es el viaje, no solo por el hecho de conocer un lugar nuevo, sino también porque conocés mucha gente nueva, de un montón de países y aprendes de sus culturas, cómo hablan y cómo piensan».

Para llegar a esta destacada instancia, Milagros y sus compañeros de equipo se prepararon intensamente con un entrenamiento que incluyó dos semanas en la Ciudad Universitaria de la UBA, donde se enfrentaron a desafiantes problemas matemáticos. Durante este período, tuvieron la oportunidad de interactuar con competidores de ediciones anteriores que ahora están cursando estudios universitarios.

El éxito de Milagros en las Olimpíadas Iberoamericanas de Matemáticas se suma a su impresionante historial de logros en competencias matemáticas a lo largo de siete años, incluyendo medallas de oro y plata en distintas competiciones. Su dedicación y pasión por las matemáticas son un testimonio de su talento y esfuerzo, y sin duda, auguran un futuro brillante en esta disciplina.

300 Agentes refuerzan seguridad en La Plata con una Nueva Unidad de Gendarmería

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En un importante paso para fortalecer la seguridad en la ciudad de La Plata, el ministro de Seguridad de la Nación, Aníbal Fernández, y el ministro de Justicia de la Provincia, Julio Alak, lideraron un acto crucial en el que la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) cedió un terreno para la construcción de una unidad móvil de Gendarmería en la ciudad.

A la ceremonia asistieron destacadas figuras, incluyendo a la Secretaria de Seguridad y Política Criminal, Mercedes La Gioiosa; el director nacional de Inteligencia Criminal, Damian Neustadt; el jefe de la Policía Federal Argentina, Juan Carlos Hernández; el subdirector de la Gendarmería Nacional, Javier Lapalma; el jefe de la Prefectura Naval Argentina, Mario Farinón; el jefe del Comando Unificado del Conurbano, Comandante Aníbal Bronzetti, y el presidente de la AABE, Eduardo Albanese.

El terreno designado para este importante proyecto, situado en la intersección de las calles 39 y 30 de la capital provincial, fue propiedad de la extinta empresa eléctrica del Estado, Segba. Este espacio albergará la sala de situación del Comando Unificado del Conurbano, que supervisará y coordinará la presencia de las fuerzas federales, incluyendo Gendarmería, Policía Federal y Prefectura, en la Región. Además, se incorporará una unidad habitacional destinada a las tropas de Gendarmería, marcando la primera vez que esta fuerza se establece en la ciudad de La Plata.

El ministro Aníbal Fernández expresó su satisfacción por este proyecto y destacó su importancia al afirmar: «Nos llena de orgullo este trabajo para poder estar en muchos lugares de nuestro conurbano y aquí, en la capital de la Provincia. Buscamos colaborar, acompañando a la Policía de Buenos Aires en su trabajo inmenso y presente». También explicó que el Comando Unificado del Conurbano actuará «en todas aquellas situaciones en las que los responsables entiendan que hay cosas para hacer en el marco de la inteligencia federal».

Este ambicioso plan refleja el compromiso del gobierno nacional y provincial de fortalecer la seguridad en La Plata y sus alrededores, brindando a los ciudadanos una mayor protección y un ambiente más seguro. Con 300 agentes federales y una nueva unidad de Gendarmería en camino, se espera un impacto significativo en la lucha contra la delincuencia y la promoción de la paz en la región.

Representantes infantiles disfrutaron de una tarde de Té

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Los y las representantes compartieron una merienda, desfilaron con sus trajes típicos, disfrutaron de la obra de títeres «Semilla de Lino» y recibieron obsequios.

Como cada año, en el marco de la Fiesta Provincial del Inmigrante, los y las representantes infantiles son agasajados con una tarde de Té. En esta ocasión, el encuentro tuvo lugar en la sede de la Asociación Ucrania de Cultura «Prosvita» (Avda. Montevideo esquina 13).

Del encuentro participaron en representación del intendente Fabián Cagliardi, la directora de Cultura, Eva Piermaría; el presidente de la Asociación de Entidades Extranjeras (AEE), Julián Desimone; la Embajadora Cultural Giuliana Nizzo, el Embajador Cultural, Emanuel Giacoia; las Vice Embajadoras Guadalupe Woollands Jones y Jazmín Yamuni; integrantes de la Comisión de Representantes; representantes culturales juveniles y familiares de los niños y las niñas.

El presidente de la AEE, Julián Desimone fue el encargado de dar la bienvenida y expresó: «Quiero agradecerle a los pequeños y a las pequeñas que representan a cada una de las instituciones que conforman la Asociación de Entidades Extranjeras, que van a ser el futuro de nuestra Fiesta, y esperamos que disfruten de esta tarde».

Por su parte, Eva Piermaría señaló: «Traigo el saludo del intendente Fabián Cagliardi, Es un orgullo poder vivir esta Fiesta que es Provincial, y que da cuenta de la convivencia de distintas culturas y que año tras año, va contando lo maravilloso que tiene cada una de las colectividades. Somos parte de una comunidad que educa permanentemente en la convivencia».

Durante la jornada los y las representantes compartieron una merienda, desfilaron con sus trajes típicos, disfrutaron de la obra de títeres «Semilla de Lino» aportada por la Dirección de Cultura de la Municipalidad y recibieron obsequios.

En la presente edición de la Fiesta Provincial del Inmigrante, organizada por la Asociación de Entidades Extranjeras, con el auspicio de la Municipalidad de Berisso los y las representantes infantiles son: Ámbar Sproviero (Albanesa); Martina Riel (Alemana); Martina Iyaiz (Árabe); Olivia Julia Tokatlian (Armenia); Alai Annya Wanionok (Belarús); Zoe Elieff (Búlgara); Isabella Barron (Caboverde); Mara Matkovi (Croata); Esmeralda Maia Capechi (Eslovaca); Catalina Vera (Española); Bastian Lizardo (Española); Constantina López Egglesos (Griega); Martina Blasetti (Irlandesa); Emma Salvatore (Italiana); Catalina Castillo (Lituana); Bianca Vallejos (Paraguaya); Thiago Pereira (Paraguaya); Carla Paredes (Peruana); Ernestina Galvez (Polaca); M. Consuelo Holubyez (Ucraniana); Benjamín García (Yugoslava); Bianca Santillán (Yugoslava).

Cabe recordar que el domingo 8 de octubre a partir de las 15:00 horas, las y los representantes infantiles se presentarán en el escenario mayor de la Carpa del Inmigrante montada en el Parque Cívico, en el marco de la jornada de festivales y patio de comidas típicas.

Cortes en la subida del Autopista Buenos Aires-La Plata esta semana: Conocé los detalles cruciales acá

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En un comunicado urgente, las autoridades de tránsito han anunciado un cierre temporal que afectará significativamente la movilidad de los conductores durante las próximas dos noches en la Autopista Buenos Aires-La Plata. El cierre tendrá lugar desde las 21:00 hasta las 6:00 horas del Lunes 25 de Septiembre y del Martes 26 de Septiembre, y afectará la subida de La Plata hacia la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.


La razón detrás de esta medida es la realización de importantes obras relacionadas con la nueva conexión vial con la Avenida 520. Estas obras son cruciales para mejorar la infraestructura vial en la región, pero también requerirán la comprensión y cooperación de los conductores mientras se llevan a cabo.

Para aquellos que se desplazan en vehículos livianos, se recomienda utilizar la subida de Villa Elisa como alternativa para acceder a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires durante las horas de cierre. Por otro lado, los conductores de vehículos pesados deberán tomar el ramal Gutiérrez.

Es esencial que los conductores planifiquen sus rutas y horarios de viaje teniendo en cuenta esta importante interrupción del tráfico en la Autopista Buenos Aires-La Plata. Además, se insta a todos los conductores a conducir con precaución y respetar las señales de tráfico y las indicaciones de las autoridades de tránsito.

El boxeo se hizo familia en UNO

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Las 2 de la madrugada del sábado y el mismo ambiente familiar se mantiene en las tribunas. Allá por las 15 empezaron los guanteos. Al Nuevo Estadio UNO entra un ring profesional, alquilado. Lo ubican en la cancha de básquet, que luce colmada, sin trapos. En una punta del cuadrilátero se ve al entrenador Luis Rivera con un ojo en la cara del púgil al que le pone vaselina para hidratar la piel del rostro, las cosas del oficio, porque los que pelean son amateurs y llevan cascos protectores. La noche tira una fiesta y el aura de los nobles luchadores es la de ángeles de la calle, con los puños apretados.

Un retraso inesperado dejó la lona libre entre las 21 y 22 y la ansiedad se paseó por todos lados, incluidos los púgiles, que eran los que realmente sabían qué problemita se suscitó en la verificación obligatoria de las licencias, boxeador por boxeador; se frenó el aluvión de las peleas. «Cacho» Castro, el dueño del ring, miró sorprendido: desde hacía seis horas que no había parado de ver peleas. Fue un tema de semestrales vencidos, algo administrativo, que la Comisión Municipal de Boxeo, que hubiera aprovechado para mandar al pesaje, cosa que se hizo una vez que confirmó los papeles. Al final, solamente una pelea se suspendió por las licencias, la de Yessica Lofredo y Antonela Heins. “La paciencia es amarga pero trae frutos dulces”, robaba otra sonrisa Rivera y sus frases célebres, de vestuario.A las 22.08 empezó la primera pelea de las trece. Entre los espectadores estaba el profesor Luis Martín, el mismo que en 2022 trajo un pedazo de oro desde Qatar al conquistar con el seleccionado nacional de fútbol la tercera Copa del Mundo. “Las estrella están en el cielo y abajo estamos los mortales, por algo ese seleccionado fue el mejor”, reflexiona Rivera, otra frase tan pintoresca como certera. Es que el profesor Martín (hincha y socio albirrojo) siempre apoyó el boxeo y alguna vez, cuando dirigía en las inferiores, en el Country trabó una amistad con un conocido del barrio de crianza, el entrenador y ex púgil Rogelio Bustos, «Rocky»; ambos, de La Favela.

Los púgiles visitantes fueron al vestuario que usan los árbitros en las jornadas de fútbol. Un trío de entrenadores que fueron boxeadores de fuste en los años 80s y 90s, Juan Martín Coggi —tres veces monarca mundial, con diez defensas entre 1987 y 1996—, Walter Crucce —campeón Panamericano en Mar del Plata 95—; Walter Rodríguez —campeón Latinoamericano en el 99—, y Santiago Acosta —campeón Sudamericano de los moscas en 2006—. Como si fuera poco, por allí anda un glorioso jugador que «pegaba lindo» pero con el pie zurdo, actual vice de la institución, Juan Sebastián Verón (la boina cubría su clásica pelada). No es una pavadita para los púgiles Pincharratas ver a La Brujita, que les devolvía en cada saludo un “dale”, un “vamos”. Sentado, el ídolo vio las primeras tres peleas junto al profe Martín.

Unas 500 personas le pusieron la «sal» a las trece peleas «picantes», acompañamiento que es vital para una disciplina donde el deportista respira vida, pero ninguno lo tiene como una profesión. El festival encuadró en un marco organizativo en el que colaboran desde distintas áreas del Club. Se agregó un servicio de buffet, seguridad, transmisión en directo por la plataforma de contenidos para el socio que paga su abono a Estudiantes Play.
En el ring side se descubren tesoros familiares. Uno de esos grupos nutridos espera ver la pelea número siete, dandole confianza a Jerónimo Pires, el atleta de la casa que apuraba unas pastas con trozos de «milanga». Sus tíos tienen esa calidez pueblerina; Stella Maris, una nacida en Junín, y Domenico Mantella, un italiano que está próximo a presentar su segundo libro, “Emigrantes”. El muchacho de treinta años no veía la hora de subir al ring por ellos, y por él, luego de sufrir fallos adversos en sus últimas salidas de La Plata.

El rincón rojo para Gonzalo Cruz, un “Tigre” que pelea para el León, que en la categoría hasta 75 kilogramos, merced a una labor prolija, logró la victoria sobre Manuel Peñaloza, quien no lloró por la decisión del jurado. “Me noquearon en la anterior y la idea hoy era terminar”, valoró el derrotado. A través de la experiencia, de la misma emoción del ser humano, se adquiere sabiduría.
El “Estudiaaan, Estudiaaan” hace eco en un templo de sudores. Afuera, la negrura húmeda de la noche fresca. Adentro, el boxeo de Estudiantes, esa familia con 19 jóvenes que portan licencia (cuatro de ellos ya son profesionales). «Rocky» y una semana movida, entre lo organizativo y la elección de quiénes defenderían los colores en casa, todo un momento esperado. En la decisión colabora Rivera y otro poco Franco Mackievy, un dolorense de bajo perfil, que atiende la faz física y colabora en lo técnico. Al final, de 13 combates, en 8 hubo musculosas con el banderín rojo y blanco.
Alrededor del cuadrilátero hicieron eco el “¡uno-dos y cerrate”, o el estratégico “cuando viene… lo recibimos, como lo hablamos”. Para el masculino fueron todos combates de 3 rounds, de dos minutos por uno de descanso. Entre pelea y pelea un show de luces y música, pura cumbia y de la buena. Fiesta a pleno, con muchas caras conocidas del Estadio que trabajan en una misma onda, en la diaria. Pregal, locutor, la Voz que anuncia equipos, tiene un especial afecto por el boxeo, al que vio crecer desde aquel sexto piso de la Sede. Mimetizado con el espectáculo comentó: “Fue una noche de gala, la mejor que vivieron los boxeadores y las boxeadoras desde que volvimos a UNO”.

Primer combate femenino, a 4 asaltos, de dos minutos por uno de descanso. Dalila Bianchi venció a Mariana “La China” Svendsen. El género agradecido y efusivo, con un grupo de amigas que le preparó una bandera a Dalila. Pablo Lofiego, 52 años, periodista y relator, describía que «Dalila llegó a Estudiantes a los 29 años, cuando en otro club no le daban la oportunidad. Tenía muchas ganas de pelear ante su gente y logró la victoria por RSC (referí suspende combate)» A su lado, asentía el justo triunfo Solange Durso De León — boxeadora amateur y futura instructora de boxeo, y en esta noche comentarista para la transmisión del Club—.

La tercera pelea tuvo cinturón en juego, de la Liga AMBAPA, categoría novicias. Paula Gimenez, “Nani” y Nadia Barrera en un tome y traiga, donde otra Pincha venció por puntos.
La luchadora de musculosa y pantalón verde del gremio de los Camioneros fue un escollo duro, y el único momento en que estuvieron tranquilas, fue cuando sonó la canción que las trajo por el pasillo desde el vestuario al rincón. Pasaron «Mi historia entre tus dedos», un clásico romántico… “Tu sonrisa que a mí mismo me abrió tu paraíso”. El paraíso que se alcanza cuando el esfuerzo da alegrías, ¿verdad, Paula?

Y después de tantos «roscazos», como si nada hubiera pasado, a los abrazos, así entre los y las dos que dieron todo por la victoria. Esa condición humana que hace único al deporte con más reglas y tecnicismo que existe.
Los vínculos del boxeo se tatúan en el alma para toda la vida. Quedaba claro cuando en los intervalos se juntaban a recordar batallas los veteranos “Potro” Corso (el que más festivales organizó en los 2000); Alberto “Rocky” Leguizamón con su nariz chata y el corazón orgulloso de su hijo Juan Cruz (con 16 años cursa el quinto del Colegio Nacional, sale y se va en micro a entrenar a Coronel Brandsen donde tiene el gimnasio “Látigo” Coggi). También estuvieron los entrenadores Pablo Acosta, “Micky” Romero, “Pejerrey” Yalul, “Tony” López, «El Pava» Carrizo, todos con el común denominador de la austeridad y la dignidad.
«Hasta 69 kilos», se anuncia la próxima. Treparon entre las sogas Fabricio Leiva, “Gladiador” de EDELP, y Matías Beñacar, hueso duro de roer del gimnasio “Látigo Box». Discutida contienda que, entre vuelta y vuelta, nos dio material para la anécdota: Coggi y un ayudante recurrían a una sillita liviana, casera (tenía hierros finos similares a una tabla de planchar) para que el boxeador pueda estirar las piernas. ¿Se tratará de una “ventaja” que marcará diferencias, mientras esperan la campana y escuchan consejos? “Coggi viajó por el mundo, capaz que lo copio en Europa», se oyó en una tribuna.

El «rincón rojo» fue el veredicto ganador en el quinto combate cuando Agustín Ignacio Verón se impuso a Jeremías Zacarías. Y en el sexto se dio empate con Alessio Contini (“La Magia” de EDELP) y el debutante Diego Cabañas, de Abastense Argentino. Historias de superación, de alto voltaje emotivo. Contini nació en Trelew, donde su padre lo educó en el evangelio pincha, y a la capital bonaerense vino por estudio. Nunca soñó que iba a pelear en semejante lugar y que en primera fila lo vieran sus amados viejos con los ojos empapados de lágrimas.
En tanto, el sapiente técnico “Tony” López (60 abriles y 34 dedicados al boxeo) se desvivía en elogios a Cabañas: “Hace un año pesaba 89 kilos y hoy dio en la balanza 53.200; quiere bajar a 51 para seguir peleando en mosca o súper mosca. Para mí había la Ardillita, como le decimos, metió las mejores manitos y tenía que haber ganado, pero el empate tampoco vino mal para su debut”.

Y llegó la séptima con Gerónimo Juan Peris que en su pelea 13 cortó una mala racha, ante un rival brandseño y pupilo de Coggi, Lucas Urquidi que en la intensidad levantó al público, un factor extra para «Gero» cuando no le salían las cosas. El triunfo estaba cerca, cuando se prendía en la lucha corta y conectó con algunos uppercats.
Peris trabaja en la seguridad de Estudiantes y eligió el boxeo por hobby. Sin embargo, ésta noche del 22 de septiembre quedará entre las aventuras más lindas de toda una vida.
En el club, su jefe encargado es Jorge Menno, “otro libro abierto de experiencias de vida”, contaba Jerónimo ya relajado, ganador y ovacionado. No es casual evocar el apellido Menno, emparentado a la historia copera de los campeones de América y del Mundo. El inolvidable boxeador y amigo del equipo de Zubeldía era José Umberto Menno. El mismo que en abril de 1970, ya veterano de 34 años, enfrentó a Oscar Bonavena en el Palacio Peñarol de Montevideo, a estadio completo. Ganó “Ringo”, que a los pocos meses hizo un peleón con Cassius Clay, mítico boxeador norteamericano que venció por nocaut técnico en el 15to round. Todo es historia.
La una de la madrugada y nadie se duerme, pero quizás alguien «duerma» de un golpe de nocaut, lo que le faltó a la velada. Pero el jurado seguirá con mucho trabajo. Ganaron por puntos Luis Cuella (EdeLP) a Alex Cerviera; y por el título provincial de la Liga AMBAPA, Santiago Sánchez (Látigo Box) superó a Jonatan “Pocho” Bogado (EdeLP); Lucas Fleitas (Escuela Maktube de Tolosa) celebró ante Manuel Diozquez (la Leona Box de Chascomús); Héctor Aguirre (Chacarita Platense) a Braian Laborde (Golden Boy de Crucce); y en la de fondo, Lisandro Cáceres (Vareadores, del “Pava” Carrizo) ante Kevin Nazario (Leona Box de Chascomús).
El libro último de Walter Vargas —el octavo y primero del berissense sobre boxeo— está cargado de grandes palabras y metáforas, pero en ciertos casos hay testimonios vivientes que reemplazan a un bue libro. Al reencontrarnos con Jonatan Herrera (con las “manos enguantados” hace 20 años), tiró a pura esperanza un mensaje sin dobleces: “Tengo experiencia, 36 años, soy como el sol, viejo pero sigo brillando, porque cuando subo parece que tengo 18 (hizo dos exhibiciones en la tarde del viernes). Solo que ahora subo más tranquilo… en un ring ya me manejo como en mi casa”. Herrera ahora es parte de la troupe estudiantil de Rocky. Y las frases en UNO siguieron hasta que desarmaron el ring. “Si Maravilla a los 37 peleó con Chaves, y Baldomir a los 39 con Mayweather, yo también espero meter un batacazo, porque en el boxeo donde metiste la mano de Dios volvés a nacer”, cerró Herrera.

Eran las dos y de UNO vieron salir a Luis Martín, el mismísimo profesor que nos llevó por el cielo con La Scaloneta. El mismo que entrena a Messi, se vio una vuelta por el deporte que le gusta, pero nunca practicó. “Me gusta el boxeo desde chico, y quise apoyar una causa muy buena que lleva Rocky en Estudiantes, se lo dije: ‘Fue un espectáculo hermoso, desde la puesta en escena hasta la performance de los boxeadores, me volví encantado’. Son amante de los deportes y sigo a esas personas que van en busca de un sueño, para encontrar una salida ordenada, de deportistas, superándose como personas. Estuve en el vestuario hablando con algunos y saber cómo la luchan me dejan un montón de enseñanzas”.
Era lo que le faltaba a una tarde noche de septiembre con tantos campeones de la vida.

Exitoso Festival de la Primavera en Ensenada con Rusherking

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Miles de jóvenes celebraron el Día de la Primavera en Ensenada con un apoteósico festival que tuvo como cabeza de cartel al reconocido cantante Rusherking. El evento, realizado en el Mirador Néstor Kirchner frente al majestuoso Río de la Plata, fue completamente gratuito y organizado por la Municipalidad de Ensenada y el Gobierno de la Provincia.

Rusherking, el joven artista de renombre, hizo vibrar a la multitud con sus éxitos inconfundibles, incluyendo temas como «Loba», «Perfecta», «Los del Espacio» y «Además de mí». Miles de fanáticos se congregaron en el predio de Punta Lara para disfrutar de su deslumbrante actuación.

El Intendente de Ensenada, Mario Secco, expresó su satisfacción por la exitosa celebración del Día de la Primavera y la elección de Rusherking como estrella principal del evento. «Priorizamos estos grandes eventos para la alegría de nuestros vecinos y vecinas, en este caso con un artista muy seguido por los jóvenes, para que festejen su día», afirmó el mandatario local.

El festival dio inicio a las 17 horas con la participación de talentosos artistas locales del género urbano, que contribuyeron a la atmósfera festiva. Entre los destacados estuvieron C1 Underground, Siberian Crew, BLC Crew, Bian-k, Meñakho, Sh4que, Khatana y Sr. Varas. Desde la Municipalidad enfatizaron la importancia de brindar un espacio a las bandas y cantantes de Ensenada en este tipo de eventos.

Además de la música, el inmenso Parque Costero frente al Río de la Plata ofreció una amplia variedad de opciones gastronómicas a través de los Food Trucks, así como un Paseo de Artesanos que exhibió las producciones y artesanías locales.

Detenido en La Plata tras intentar fugarse de operativo de tránsito en estado de ebriedad

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En una madrugada de operativos de Seguridad Vial desplegados por la municipalidad de La Plata, un hombre a bordo de un Peugeot 308 blanco intentó escapar de las autoridades tras realizar una peligrosa maniobra marcha atrás en Plaza San Martin, sobre calle 50 entre 6 y 7. El incidente culminó con su detención por parte de efectivos policiales, quienes, al someterlo al test de alcoholemia, descubrieron que tenía un alarmante nivel de 1.065 mg de alcohol en sangre.

Los hechos ocurrieron en las primeras horas de la madrugada durante un riguroso operativo de tránsito llevado a cabo por la Dirección de Tránsito. Los agentes encargados de la seguridad vial notaron la conducta arriesgada del conductor y rápidamente lograron interceptarlo. Tras solicitar la documentación correspondiente, incluyendo la licencia de conducir, cédula verde y seguro del vehículo, procedieron a realizarle el test de alcoholemia.

Los resultados arrojaron un nivel de alcohol en sangre de 1.065 mg, cifra que excede ampliamente los límites permitidos por la nueva normativa de «Alcohol Cero» vigente en el territorio bonaerense. Como consecuencia de esta infracción, las autoridades procedieron al secuestro inmediato del automóvil y a la retención de la licencia de conducir del individuo involucrado.

El incidente no fue un caso aislado, ya que durante el transcurso del fin de semana, la municipalidad de La Plata llevó a cabo una serie de controles de tránsito en diversas zonas de la ciudad, incluyendo Villa Elisa (Camino Centenario y 49) y Plaza San Martín (frente al Pasaje Dardo Rocha). En total, se incautaron 25 motocicletas y 9 automóviles debido a diversas irregularidades en relación con la Ley Nacional de Tránsito 24.449. Los vehículos confiscados fueron trasladados al Polo de Seguridad municipal.

Este incidente resalta la importancia de los operativos de tránsito y la estricta aplicación de las leyes viales en busca de garantizar la seguridad de todos los ciudadanos. Las autoridades locales continúan trabajando incansablemente para promover un tráfico seguro en las calles de La Plata y sus alrededores.

El amor es más fuerte

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Emotivo, rebelde, entregado, sinónimos de este Gimnasia que logró los tres puntos otra vez en el estadio del Bosque, a pesar de un gol conquistado por Rosario Central que puso a prueba el temple de Madelón y sus once muchachos. La vieja canción de «primero hay que saber sufrir», después de tener la apertura del marcador en un botín de Benjamín, a la primera de cambio todo el pragmatismo del visitante llevó la cuenta al rojo, que marcaba derrota y profundidades de la zona descenso. Eran las 16.15 y del “imposible» de Benja (entró con pelota dominada a la altura del punto penal) se pasó al silencioso gol Canalla.
“Está desorientado y no sabes que trole hay que tomar”, recordará ese otro tango, como si fuera una premonición con la presencia de María Garay, cantante y tripera de ley, que en el día de ayer fue más gimnasista que nunca (homenajea de la Comisión Directiva, junto a sus seres queridos).
Y en ese desencuentro, “si hasta Dios está lejano…”, el arquero Jorge Broun, rosarino de 37 años, le sacó el grito al enano. De no creer. Es el mismo que en 2019 dirigía Maradona entre los once triperos que buscaban zafar de otra dificil.
“Fatura”, cuyo apodo heredó de su padre que repartía panes en un canasto, allá en Rosario, de donde es su “primer amor”, Central (debutó en 2006 a los 19 años). ¡Qué bola sacaste con la trompa! El mismo arquero que un día de febrero de 2020 (hombre de Gimnasia) vio entrar a un hotel donde concentraba el Lobo a “El Trinche” Carlovich cuando había terminado la merienda. Y lo vio en el hall al gran Tomás Felipe, leyenda del potrero rosarino y ex jugador profesional de Central y de Central Córdoba de la misma ciudad.
-Trinche, ¿cómo andás?” (se sorprendía Broun)
-Nada, vengo a ver a Diego. No lo conozco personalmente, ¿sabés? (le devolvió Trinche).
-Esperame acá.
Cuando entró al comedor donde Diego seguía merendando, el «uno» le dijo: “¡Está el Trinche!”. Fue ahi que Diego se paró y lo fue a abrazar. Después, Carlovich, que llevó dos camisetas blancas del «Charrúa», le entregó una. Y la otra se la llevó con esta dedicatoria: “Trinche, fuiste mejor que yo”. Mientras Maradona escribía, Broun sostenía la camiseta. Aquella vez Central ganó 1-0 y al Lobo se le venían encima todos los fantasmas…

El fútbol pasa por los buenos jugadores (la única verdad) y Central reservó a sus talentos pensando en Ñuls. Lo pagó acá en el Bosque, donde creció El Lobo, con la paciencia del público, cuando Madelón se había puesto en cuclillas, como pergeñando una variante que revirtiera ese 0-1.
Abaldo anduvo bien, se llevaba marcas, pero Benja hacía «una de más», no era su tarde. Como si después de aquel cara a cara con “Fatu” se hubiera puesto nervioso. Es que no es fácil con veinte años que ya te pongan el cartel de figurita, y te pidan sacarlos del pozo con goles. Aunque el bueno de Benja sabe que ansiosos estaban los chicos de Comunidad Rural de Los Hornos, cuando en la semana recibieron al 7 de Gimnasia, y todo el grupo de la categoría 2012 se quedó fascinado. Thiago le decía: «Qué lindo fue que nos vengas a ver… ¡Me gustaría jugar como vos!», y Bautista se guardó la foto, contento como perro con dos colas. El fútbol aquel que nace en los barrios y donde salen estos jugadores cada tanto. Benjamin Domínguez jugaba en 66 y 174, Los Hornos, donde sigue su hermano Leonel, alternando este año partidos en Primera y Reserva.
Llegó el empate Albiazul cuando se cerraba el primer tiempo. Un gol del querer, un grito que sabe a sufrimiento, por los reiterados gestos del goleador, que sacudió el arco y por poco el travesaño. Ese empate psíquico, en un “tiro del final” que recuperó la fe con un remate que llevaba al entretiempo, con otras caras. Gracias a Cristian Tarragona.
Enfundado en su sobretodo, el muy experto Miguel Russo que ya escudriñaba cómo hacer un cerrojo más grande, vio que su esquema de línea de 4, con dos volantes centrales, iba a bancar poco al local.
Al segundo tiempo le salió el sol, asomándose en 8 minutos el triunfo anhelado, que llevó al aullido de esos hinchas y socios acostumbrados a tantas resurrecciones. Una infracción por mano y un VAR que da penal. Tarragona acomodó los corazones de todos, definiendo con simple toque, a un palo, el contrario al que se jugó «Fatura» Broun. Cristian lo dedicó con menos bronca que el anterior y mandó una señal de  amor, formando con sus brazos ese código de convivencia. Y al hincha le gusta, porque sabe que en esos brazos corre la sangre de un goleador.
Y el equipo no bajará más los brazos, pese a los sofocones de Central que pretendía ser nubarrones sobre el arco que da a las Grutas.
Y todos los que habían entrado al vestuario en zona de descenso en la tabla anual, se fueron con otra condición tanto matemática como emocional.
Con el respeto de Madelón por el clásico (domingo 1 de octubre, a las 17 horas) que cuenta que eso «es de la gente”. Un DT que conoce mucho del manejo de las emociones bajo este tipo de circunstancias. Y dirá que “la rebeldía” fue lo mejor.
Ahora, desde la relajación de sus hogares, cada uno de los que integran este plantel van a ver la TV, a partir de las 21, con Huracán-Vélez (otros que deben sacar puntos) y con Central Córdoba (complicado, debajo de Gimnasia) que recibe a Defensa.
Esos jugadores que, en países como la Argentina, son más demandados por la gente que a los propios políticos. Tienen esa condición de ídolos o héroes, algo que nos dice que algo anda mal entre los argentinos, tan patrióticos…

En la patria Gimnasia y Esgrima La Plata, el autor de los goles demostró también que en medio del exigente profesionalismo, apenas finalizado el encuentro, dejó la cabeza y habló con el corazón para dedicarle la victoria a la familia de Francisco Bustos, el niño que jugaba en las infantiles del club y ya no está físicamente por un lamentable episodio.
En el estadio estuvieron los familiares y amigos del barrio. Otra vez el amor. Es lo que nos mueve. Es lo único que queda.

Forgués, una figurita rosarina que en Gimnasia dejó algo más que goles

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Ciudad de Rosario, mediodía plomizo del primer domingo de julio, a un día de que Gimnasia juegue aquí por la Liga Profesional. A Jorge Nelson Forgués lo vemos sin el cuerpo morrudo de aquel hombre que corría y metía con la franja azul. No parece invierno y tiene un buzo deportivo con el escudito de General Paz, azul y una ve blanca. Era un ídolo en la década prodigiosa de los años 70. Cuando existían potreros, “los huecos”, como llamaban en esta capital santafesina a esos sectores pastoriles abundantes donde los caballos sueltos dejaban un hueco, ideal para que lo usen de “cancha” los niños, los jóvenes y los veteranos.
Simplemente “El Bocha”, con una voz serena, pausada, que es una trasmisión clarísima de los preceptos del fútbol, los que brotan de la cuna, del que será jugador si nació para serlo. Dirige infantiles. “Tenemos que lograr que se diviertan. Se ha hecho tan competitivo hasta los chiquitos… Los padres influyen mucho. Los padres dicen ‘el nene pierde y llora’, es mentira, son ellos los que sienten la derrota”. Por esto, el sábado estrenaron una metodología y se siente contento. “Cada chico que termina de jugar, le sirve la merienda al otro equipo”.
Desde que se retiró del fútbol activo (Central Córdoba, Huracán, Gimnasia La Plata, Instituto, Temperley, Gimnasia de Jujuy, Sarmiento y otra etapa final en “Córdoba”) la docencia fue su cable a tierra. Dirigió a Rodrigo Messi, por ejemplo, el hermano mayor de Lionel.
Revolvemos el pocillo de café en una GNC en la zona sur, por donde se crió el mayor ícono del fútbol mundial, el capitán de la Selección que hace siete meses nos trajo la Copa. “Vivía atrás del complejo de los Militares, en una de las cortaditas de por ahí”.
Cuando el viernes atendió el llamado de este periodista (de visita a Rosario por un documental inspirado en el juego y en la vida de “El Trinche” Carlovich, del que Forgues fue muy amigo) no puede negar que le gustaría volver al estadio Juan Carmelo Zerillo, en el Bosque. “Estoy esperando a Beltrán (Alberto, el cordobés, número 10 de eximia pegada), cuando esté listo, volveremos a estar juntos viendo a Gimnasia”, sueña.

Después de una hora y media, intentaré reflejar a pincelazos, buscando un orden, aunque mano a mano los recuerdos fueron desordenados según las emociones que provoca estar ante un crack. Que metió 22 goles, cuando ese número no era el sello de la barra brava, pero como él dice, “¡Jugar en Gimnasia era difícil!’ Una tribuna brava, porque perdíamos dos pelotas y ya entraban a gritar ‘tronco, ándate desastre’. El hincha de Gimnasia era muy exigente. Si ganaste un partido que no mereciste porque jugaste mal, el hincha te lo recriminaba… ‘¡Sí, ganamos, pero fuimos un desastre’. Ahora lo que interesa es el resultado. Inclusive los hinchas han cambiado la mentalidad”.
Quiere la vida que esta noche, en el Estadio del Parque de la Independencia, en la ciudad que es Cuna de la Bandera, se presente el Lobo conducido  por “Chirola” Sebastián Romero, y la comparación llega como anillo al dedo. Cómo era Forgués, es volver un poco a cómo era Romero, en funciones ofensivas parecidas, yendo por el carril izquierdo y centreando a la carrera. Vaya cosa: Chirola nació en abril de 1978 cuando el Bocha era titular en Gimnasia y salía en las figuritas, en las redonditas de cartón.

La llave para ser jugador de Primera A arrancó en un partido de quinta de la ARF, donde Central Córdoba goleó “a Newell’s 3 a 0, de visitante con tres goles míos”. En los rojinegros se alistaron dos pichones que llegarán muy alto, a la galería de la fama mundialista: Marcelo Bielsa y Américo Gallego. A Forgués lo vio un allegado a Menotti (DT de Huracán) que en 1973 (a pocos meses de aquel partido de inferiores en un campito sin alambrado de Rosario, la cancha de Acíndar) lo fichó directamente para la primera de Huracán. “Me tomé un tren que salía a las 7 AM, El Rosarino, en el que solían ir muchos futbolistas de Rosario a Buenos Aires. Llegué con un bolsito a Buenos Aires, no me esperaba nadie, no había representantes, y no sabía para donde rajar. Por el préstamo por un año, le dieron a Central Córdoba un juego de camisetas y pelotas. De un día para el otro estaba cambiándome en un vestuario de primera división con todas figuras”.
Ese mismo año Huracán gritó con el alma su único campeonato de la historia en el profesionalismo. “El día de la vuelta olímpica, nos ganó Gimnasia en nuestra cancha, pero jugué en Tercera división; en el partido anterior, contra Ferro, estuve en el banco”, repasa Forgués sus 18 años, cuando el fútbol lo acariciaba con una de esas posibilidades en que uno puede presentir que está disponible para triunfar.
Un par de años después Forgués fue seleccionado por Menotti (llevaba un año como técnico revolucionario de la Selección), con juveniles que campeonaron en Francia, donde se disputó el torneo “Esperanzas de Tolón”). El “Bocha” fue uno de esos pibes del interior, en los que creyó el DT. En el libro autobiográfico de Menotti “Así ganamos la copa del mundo”, editado por revista El Gráfico, el “Flaco” describe su emoción aquel 25 de mayo de 1975, al vencer en la final a los franceses. En cada uno de esos chicos (Passarella, Valdano, Trobbiani, Tarantini, Valencia, Forgués), “ya teníamos un grupo de jugadores que habían perdido el miedo al cuco de la velocidad y la fuerza europeas”. En esta imagen, Forgués convierte ante Hungría.

El “Bocha” tenía una forma de ser especial, casera, familiera, devoto de los amigos. Como lo fueron, entre otros casos, un Tomás Carlovich o un Lucas Lobos, a quienes los buscaban para ir a lo más alto mientras ellos evaluaban lo que les convenía según sus apetencias personales de comodidad y divertimento. Preferían jugar en el hábitat natural de la ciudad donde les tocó nacer, sin destierros, ni presiones, liberados de los intereses.
Lo que sigue a continuación es la cruda realidad que cuenta Jorge Forgués. “Faltaban dos partidos para seguir celebrando el campeonato de 1973, y Menotti se va a Rosario, viajamos juntos en auto (César es de Fischerton), su cupé Torino marroncita clara, como las que tenían todos los jugadores de Huracán, me dijo: ‘Ahora vienen dos partidos en los que lo voy a poner y después los dirigentes le van a comprar el pase, así que cuídese, pibe’. Pero no fui más”.
En 1974 se quedó en el furor popular de Central Córdoba, que había sido campeón de la “C” y se preparaba para un campañón en la B. Forgués, que alternaba entre el banco de primera y la tercera (pero en la A), no tuvo problemas en decidirse.
—¿Por qué no quisiste seguir?
—Antes era muy difícil desprenderse de los padres, de los amigos, uno extrañaba el barrio, y a mí me gustaba jugar al fútbol, no me interesaba dónde, y en eso pensábamos igual con el Trinche.
En la foto, entre los agachados, el primero es Carlovich y el anteúltimo Forgués.

—Usted y el Trinche no eran ambiciosos
—No, jugábamos porque nos gustaba. Ahora se juega mucho por los intereses que hay de por medio, y por otro lado está bien, porque nosotros no aseguramos nuestras vidas siendo futbolistas, y hasta hoy tenemos que seguir laburando. Antes, si no jugabas en un club grande, no hacías una diferencia. Por ejemplo, cuando ya te estabas por retirar, si ponías un emprendimiento y te iba mal perdías todo lo que hiciste. La posibilidad que tiene hoy el jugador en ser transferido, los mercados que se han abierto, Arabia, Japón, etcétera; antes, a Colombia, más de ahí no salías. Y a Europa, ni te cuento, salvo algún destacado como Kempes. Ser jugador hoy es una profesión con muchas opciones si tenes algo de condiciones y sos constante.
—Llegaste a Gimnasia en 1976. Te animaste otra vez a Buenos Aires, ¿cómo fue?
—Como en el 75 jugué en la Selección Juvenil, Menotti me recomienda a Rogelio Domínguez, que en ese momento estaba en Boca, o sea, iba de Central Córdoba a Boca. Pero lo echan a Domínguez y agarró Gimnasia.
“Un gran equipo, Tutino tuvo una lesión grande y por eso empecé a jugar yo. En la Selección fui número 9. En Gimnasia, con el 4-3-3, yo era el 11, y me tiraba a volantear. El físico mucho no me daba para las pelotas aéreas”, comenta.
En la primera temporada, en 1976, Torneo Metropolitano, clasificaron segundos en su grupo y accedieron a la Ronda Final, donde doce equipos fueron a buscar la gloria. Allí, las localías tenían que ser en una cancha neutral y el Lobo se presentaba en Estudiantes. Finalizaron en el puesto 11, anteúltimos. De pie: Carlos Buticce, Avelino Verón, Juan C. Ferreyra, Hugo Gottfrit, Antonio Rosl y Miguel Nicolau. Agachados: Alfredo Franco, Oscar Peracca, Hugo Pedraza, Edgardo Di Meola y Jorge Forgués.

El defensor Antonio Rosl dejó de jugar ese año con la camiseta 3, a los 32 años. Recuerda a “Bochita, un pibe con una calidez bárbara, gran jugador y mejor persona. Un compañero ejemplar, solo tengo agradecimiento por lo que hizo con nuestra camiseta”.
El primer gol que hizo Forgués en azul y blanco fue a Chacarita, en cancha de Atlanta, el 18 de abril de 1976, partidazo que el Funebrero gana por 4 a 3 (dos goles Claudio Marangoni; y para el Lobo, doblete de Beltrán y uno de Forgués).
Beltrán y Forgués llegaron a vivir juntos, en Ringuelet, y curiosamente, cuando Forgués metía un gol también lo hacía Beltrán. “El mejor partido que jugué fue contra Independiente, en la lucha por aquel título del Metro 76. Ganamos en la cancha de Estudiantes”. Esa tarde, otra vez se dio un 4 a 3, pero a favor del Lobo, con una “tricota” del cordobés Beltrán y uno del rosarino Forgués.
En ese mismo torneo, el 3 de agosto, fueron a jugar contra Central, local en el estadio de Newell’s. El empate 1-1 tuvo como goleadores a Killer y de Forgués. En la cancha, grandes rivales; en el diario vivir, resultaron amigos.
Saltamos al Metropolitano de 1977, el más extenso de la historia (46 fechas). La última fecha con el suspenso de no saber si el Lobo podía asegurar la permanencia. Argentinos, en La Paternal, con el 10 increíble de 17 años, Diego Armando Maradona.
“Gimnasia debía ganar para zafar del descenso sin depender de nadie”, explica Forgués.
Empezaron con toda la polenta, por el tanto madrugador de Dougall Montagnoli —al minuto— y rápidamente el segundo que logra Alberto Beltrán —iban 5 minutos—. El descuento de Jorge Orlando López sembró la duda. Aunque las dudas eran de los espectadores locales, especialmente de un grupo que violentó el ingreso al vestuario local. Ahí estaba “Pelusa”, que en el segundo tiempo resultó imparable, aunque no convirtió. Pero los Bichito empataron, otra vez por López.
“A Diego lo tuve que hablar para que parara, ¡pendejo, dejá de romper las pelotas que nos podemos ir a la B! Este Maradona era un pibito. Me dice ‘nos vino a zapatear la barra adentro del vestuario, porque decían que el partido estaba arreglado”.
Al final, un equipo rosarino salvó a Gimnasia. “Central ganó en cancha de Lanús, que terminó yendo a un desempate contra Platense”. Los once Triperos aquel domingo: José Ducca; Juan Carlos Ferreyra, Oscar Pérez, Alberto Urquiza y Enrique D’Alegre; Juan Miguel Tutino, Avelino Verón y Alberto Beltrán; Dougall Montagnoli, Oscar Fornari y Jorge Forgués. En el banco, Héctor Cassé, Sergio Castro, Daniel Borgna, Echauri y Ruben Di Bastiano.

—Qué piensa de la ética en el fútbol
—Hay pocos que la tienen., yo creo que fui uno de ellos. La pasión de jugarlo, meterse dentro de una cancha y jugarlo por placer y olvidarte del dinero, de todo. Pienso que de todos los clubes me fui bien y fui reconocido por la mayoría, a lo mejor no como jugador sino como persona y eso es lo que más tranquilo me deja”.
—Y qué siente de la estética
—El fútbol la está perdiendo. Repaso partidos del Mundial y un poco esta Selección nos dio aquello que yo vi del fútbol, pero tenemos al más grande de todos. No sé cuantos años más van a pasar para que aparezca un Messi.
—O sea, en Qatar viste algún fogonazo del fútbol que mamaste de pibe…
—Sí, sí, el fútbol que le gusta a la gente, y enamoró esta Selección porque jugó muy buen fútbol, y así no hubiéramos salido campeones, yo estaba contento. Porque si salíamos segundos iban a aparecer las críticas. En Argentina somos muy resultadistas lamentablemente. No sé si vamos a ver otro jugador como Messi, en todo sentido, lo que es como jugador, como persona con la humildad que tiene; por eso digo que es el mejor del mundo, porque tiene todo. Conozco a la familia, porque al hermano lo tuve como jugador, lo he ido a buscar a la casa. (en la imagen de abajo, Lionel en un breve paso por Central Córdoba de Rosario).
¿Messi el mejor de todos los tiempos?
—De lo que yo vi, sí.

Con su mujer Miriam Russo (sobrina del ex compañero en el Huracán del 73, Alejandro “Fatiga” Russo) la familia Forgués se hizo numerosa, un equipo de ocho, con seis hijos. Los dos primeros nacidos en La Plata, Paulo César, 1979; Noelia, 1980; Daiana, 1982; David, 1990, Fausto, 1995, Nazareno, 2000. Al mayor lo bautizó como un crack brasileño del momento, pero salió anti futbol (risas), pero el último salió bueno, apasionado de la pelota, puntero derecho, pero dos lesiones seguidas lo tienen hoy en muletas, a la espera de volver a jugar en Central Córdoba (club que milita en la Primera C, la cuarta categoría de AFA, además de la competencia local en la Asociación Rosarina).
La sensibilidad del “Bocha” lleva a tocar aspectos paternalistas, de cuidado del ser humano, antes que la producción en serie de talentos para vender. Y el mea culpa arranca en casa. “Si el primer hijo no quiso saber nada con el fútbol, hay que comprender que sea así, porque vivíamos concentrados. Con él pasé poco tiempo de su infancia. El fútbol exigía, aunque no nos pagaban ni el diez por ciento de hoy; se vivía bien con los premios, pero no te sobraba nada”. Y evoca a su padre Honorio, ex ferroviario. “Así hubiera jugado un desastre me decía ‘jugaste bien’, hijo”.
—¿Gimnasia lo reconoció alguna vez?
—Me fui en 1980 y diez años después me llamaron espntáneamente, me dieron un palco, fui con gente amiga de Rosario, y me entregaron una medalla.
Un alto en la nota, cuando Nazareno Forgués le pide al padre, con una sonrisa, que nos cuente cómo fue que “El Bocha” debutó en un partido de Primera B gracias a una injerencia del “Trinche” Carlovich  (N. de la R. Murió en pandemia, por el empujón de un ladrón que le sacó la bicicleta). “Así fue, el Trinche me hizo debutar Central Córdoba, siendo jugador, se arrima al banco y me dice ‘entrá Bocha’. El técnico no tenía el carnet, estaba en la platea. Pero no, Trinche, yo miraba para afuera y se arrimó de nuevo: ‘¡cambiate!’. Para mí el Trinche no murió, lo tengo presente como que está vivo”.
El desenlace trágico lo rozó a Forgués, ya que en ese momento trabajaba en el resto bar Pico Dulce, propiedad de “El “Cuchi” Juan Carlos Ledesma, una persona muy querida, que de chico vendía golosinas en el estadio “Gabino Sosa” y pudo abrirse un futuro próspero como comerciante. En ese bar llegan personalidades del fútbol, de distintas épocas, de los cuatro clubes rosarinos afiliados a la AFA y otros tantos colores orgullos del lugar.
“Estábamos acá y él, como siempre, vino en su bicicleta vieja, que había dejado sin atar. Cuando se iba, ese día me dio un abrazo, que en ese momento no se podía, por precaución del Covid, ‘¡dale Bocha, si total nos vamos a morir igual!’. Sale y ya no estaba la bici. Le cuento al Cuchi que lo mandó a buscar mientras le dice a otro empleado que fuera con el Trinche al otro día a comprarse una nueva. Yo lo cargaba. «Hijo de puta, qué bien la hiciste…, porque de un Fiat 600 casi que pasó a una bici era un VMW. Eso fue un viernes y el martes lo empujaron para sacársela”.

Ahora, el destino donde la vida quiso sonreír y en abundancia. Fue en 1974, en el estadio de Newell’s Od Boys, la Selección Argentina que se preparaba para el Mundial de Alemania, organizara un amistoso con la Selección Rosarina. Entonces, los técnicos Montes (de la Lepra) y Griguol (del Canalla) eligieran veinte jugadores. Al armar el once, cinco de cada bando y un lugar “libre”, donde seleccionaron a una figura creciente en la B, Carlovich, de Central Córdoba. “Fuimos seleccionados veinte y de Central Córdoba eramos tres —dice Forgués—. Yo vi ese partido desde el banco de suplentes (ganaron los rosarinos en un verdadero paseo, 3 a 1). Es verdad que el técnico de Argentina mandó a avisar que saquen al Trinche, porque era una humillación”.
—¿Qué hizo ese día su recordado amigo?
—No le podían sacar la pelota. Una me quedó grabadísima, agarró una pelota en la mitad de la cancha y no le salía nadie, entonces amagó a sentarse arriba de la pelota. Amagó, no se sentó. Ahí vino la bronca.
El combinado rosarino formó con Biasutto; José González, Pavoni, Capurro y Mario Killer; Aimar, Carlovich y Zanabria; Robles, Obberti y Kempes (Berta reemplazó al “Trinche”).
El seleccionado nacional —sin los europeos— pusieron a Santoro; Wolff, Togneri, Sa y Tarantini; Brindisi, Telch y Potente; Houseman, Poy y Bertoni.

Apellidos de los sesenta, con estilo futbolístico lírico, con predicamento distinto al actual.
“Hoy se hace muy friccionado, y dicen que aquellos jugadores ahora no podrían jugar. Y capaz que no podrían jugar, por la destrucción que hay. Pero antes, como había 8 que intentaban jugar, se hacía más pausado, había pases, toques, cambios de frente, se pensaba más. Pero incluso la gente ha cambiado. Para que el hincha, se vaya contento teníamos que jugar bien y ganar. Ahora, ganan y juegan mal, y se van todos contentos. ¡Me pasó en Gimnasia!”, define Forgués.
El 14 de julio próximo, no menos de ochenta amigos del fútbol criados en éstos huecos, van a juntarse en una comida. Muchos consagrados en una Primera del fútbol profesional o curtidos en el ascenso, todos con simpatía y amor por los colores de Central Córdoba (el club donde es posible la unión y coincidencia en algo de los de Newell’s y Central).
Forgués ahí tiene a los ex compañeros cuando empezó en 1973 y los que lo aplaudieron cuando se retiró en 1987. “Pensábamos igual, el respeto por la pelota, ponerla contra el piso, de pasar un contrario, de buscar a un compañero”.
El profesionalismo del fútbol actual no lo seduce para trabajar. Su preoupación es social, la juventud. “Porque después de que pasan cierta edad, los 14 o 15, es cuando agarran la calle y no sabes con qué te encontras en una sociedad tan embromada. El cincuenta por ciento de la juventud se pierde, y por eso hay cada vez menos jugadores. Se dedican a salir, al alcohol y quedan en el camino”.
En la voz de Forgués aparece el deseo de todo un país, ávido de un progreso educativo, en las formas y a ésta altura con poco tiempo para demoras.
“Espero que te haya ido bien en Rosario y para lo que necesites, estamos”, se despide.La promesa no suena a campaña, porque debajo de ese buzo azul del club de barrio, aparece un extremado espíritu humanista.
Y tendrá que jugar, en las urnas. Porque el concejal Ariel Cozzoni, (La Chancha, aquel ex goleador) va por la reelección en dos semanas, con el Frente para la Esperanza. “Me invitó a participar, voy como senador departamental. La idea es poder ayudar en los barrios. En vez de poner carteles, el dinero lo invertimos en darle una merienda a los chicos que juegan a la pelota por diversión, y de paso sacar esa rivalidad, porque el fútbol infantil más que competencia a full es un momento para compartir”.

Creemos que en tiempos donde tantos políticos salen a cacarear sus deseos y ponen el huevo en la educación, por acá está “El Bocha” Forgués, poniendo su grito pero en la calle.
Y ya sabemos de su trayectoria, de sus valores, en cada institución a la que represento. “Le agradezco mucho a Gimnasia”. Y sabe que hoy, con una reunión a la misma hora del partido en el “Coloso” (20 horas) apenas si podrá ver un pedacito y por televisión. Cuando llegue a casa y Miriam lo reciba como hace tantos años, de fidelidad y de amor, de familia y de fútbol. De tanto fútbol en la tierra del 10 de los últimos campeones del mundo.