Un oficial del Servicio Penitenciario Bonaerense volvió a su casa en San Carlos y encontró todo revuelto. No hubo forcejeos ni marcas en las cerraduras: los ladrones aprovecharon un detalle doméstico que el propio damnificado reconoce como su punto débil. Entre lo que se llevaron, camisetas de Gimnasia y de la selección.
Una casa de 43 entre 147 y 148, en el barrio San Carlos, quedó completamente revuelta después de que ladrones entraran a robar entre la noche del domingo y la madrugada del lunes. La vivienda pertenece a un oficial del Servicio Penitenciario Bonaerense, que no se encontraba en el lugar al momento del hecho.
El propio damnificado contó que volvió a su hogar el lunes alrededor de las 8.30 y ahí se topó con el panorama: todas las habitaciones dadas vuelta. Según la denuncia que radicó, no había signos de violencia en los ingresos a la vivienda, lo que descarta una entrada forzada por puertas o ventanas. La hipótesis que manejan las autoridades es que los delincuentes aprovecharon una puerta trasera que el hombre suele dejar abierta para que su perro pueda salir al patio.
El botín incluyó doce camisetas de Gimnasia, además de indumentaria de la Selección argentina, de Francia y del AC Milan. También se llevaron un camperón y una campera del Lobo, una campera del SPB, dos televisores, una computadora, un celular y tres relojes. Un combo que mezcla el valor sentimental de una colección armada con los años y el valor de reventa de la electrónica, que suele ser lo primero que buscan este tipo de robos.
Hay algo que no pasa inadvertido en este episodio: la víctima es un agente del propio sistema penitenciario bonaerense, la fuerza encargada de custodiar a quienes ya fueron condenados por delitos como el que él mismo sufrió. No es la primera vez que un caso de este tipo pone en discusión qué tan expuestos están los trabajadores de las fuerzas de seguridad fuera de su horario laboral, más allá del rol que cumplen.
El hecho se suma a una seguidilla de denuncias por robos en viviendas que viene marcando las últimas semanas en la región, con casos que también afectaron a jubilados y vecinos de otros barrios platenses. La Policía Bonaerense ya está analizando las cámaras de seguridad de la zona para tratar de identificar a los responsables, aunque hasta el momento no trascendieron detalles sobre pistas concretas.
Queda la incógnita de si el robo fue al voleo o si hubo algún tipo de información previa sobre los horarios y costumbres de la casa, algo que las cámaras de la zona podrían empezar a despejar en las próximas horas.



