La FIFA, Argentina, EE. UU. e Inglaterra prohibieron que se utilice cualquier insignia que haga referencia a la disputa por la soberanía de las Islas Malvinas.
Alejandra Monteoliva, ministra de Seguridad de la Nación en funciones desde 2025, coordinó junto con la FIFA, Estados Unidos e Inglaterra la medida que prohíbe el ingreso al estadio de banderas, carteles, remeras, pancartas o cualquier otra insignia que represente la disputa por el territorio de las Islas Malvinas.
La medida fue anunciada el 14 de julio, y generó tanto indignación como debates acerca de la naturaleza política de toda práctica social; el fútbol tampoco puede escapar de las disputas por el poder.
No es la primera vez que se prohíben símbolos que refieran a la soberanía de Malvinas. En 2024 durante la Copa Conmebol de Libertadores también se habían prohibido, lo cual generó una respuesta de repudio por parte de la ex canciller Diana Mondino.
Sin embargo, en esta ocasión resulta llamativo que tanto la FIFA como EE. UU. e Inglaterra (país que tiene ocupado un 25% del territorio argentino al día de hoy) se hayan coordinado con Argentina para la prohibición de elementos que recuerdan el dolor y las muertes de tantos soldados y combatientes.
»Ninguna sociedad digna construye su futuro renunciando a su memoria»
Estando a 40 años de aquel gol llamado »la mano de Dios» hecho por Diego Armando Maradona tras 4 años de la Guerra de Malvinas, las tensiones geopolíticas y el fútbol se vuelven a encontrar para recordarnos una misma cosa: la ocupación continúa, la batalla también.
Ante esto, la Confederación Nacional de Combatientes de Malvinas emitió un comunicado manifestando su rechazo a las posturas que consideran »impropio» recordar la causa en un evento deportivo.
Sostienen que, a pesar de la prohibición, »la identidad nacional no se suspende durante noventa minutos; vive en cada símbolo, en cada recuerdo y en cada expresión legítima de amor a la Patria (…)».
»Si la causa Malvinas continúa ocupando un lugar irrenunciable en la conciencia nacional (…) es porque miles de compatriotas resistieron la desmalvinización, enfrentaron el silencio y sostuvieron con dignidad una verdad que ningún interés pudo borrar», agregan los combatientes.
La Furia Roja derrotó 2-0 al conjunto francés y jugará la final de la Copa del Mundo. Espera por el ganador del duelo entre Argentina e Inglaterra.
La selección de España se clasificó a la final del Mundial 2026 tras imponerse con autoridad por 2 a 0 frente a Francia en la primera semifinal del certamen. El conjunto ibérico fue superior durante gran parte del encuentro y dio un paso más hacia la conquista de una nueva Copa del Mundo.
Con este triunfo, la Furia Roja se aseguró un lugar en el partido decisivo, que se disputará el próximo domingo, donde enfrentará al vencedor de la otra semifinal entre la Selección argentina e Inglaterra.
España ratificó su gran presente
El equipo español volvió a exhibir un sólido funcionamiento colectivo y logró imponerse ante una de las principales candidatas al título. Luego de eliminar a Bélgica en los cuartos de final, ahora dejó en el camino a Francia, vigente subcampeona del mundo, para instalarse en la definición del torneo.
De esta manera, España buscará coronar una destacada campaña con la posibilidad de sumar una nueva estrella en el máximo certamen del fútbol internacional.
Francia jugará por el tercer puesto
Tras la derrota, Francia quedó sin chances de pelear por el título y ahora deberá disputar el encuentro por el tercer puesto, previsto para el próximo sábado.
Mientras tanto, toda la expectativa está puesta en la segunda semifinal del Mundial 2026, donde Argentina e Inglaterra definirán al rival de España en la gran final del domingo.
Un informe de la consultora Zentrix afirma que la mitad del país se percibe de clase baja, mientras que 9 de 10 asegura que su salario no le gana a la inflación.
El Monitor de Opinión Pública (MOP) de la consultora Zentrix publicó los resultados de sus observaciones de junio, los cuales arrojaron datos clave para interpretar qué está sucediendo con los bolsillos argentinos.
Para empezar, el 50,2% de los encuestados se autopercibe de clase baja, mientras que sólo un 10,5% se percibe clase alta. El resto (alrededor de 4 de cada 10 argentinos) considera que pertenece a la clase media.
Con respecto a la inflación, el 86,1% de los encuestados afirma que su ingreso no está recuperando el poder adquisitivo perdido por ella, siendo que se estima que en promedio desde 2023 hasta este año se viene acumulando un índice inflacionario del 923%.
Si se compara la percepción entre votantes del oficialismo y opositores, la brecha presenta un dato no menor: entre los votantes oficialistas el 70,2% reconoce que su salario pierde contra la inflación, mientras que entre los votantes opositores el número asciende a 96,6%. Es decir, la diferencia de percepciones según la intención de voto entre ambos perfiles varía en un 16,8%.
El privilegio de llegar a fin de mes
Al mismo tiempo, sólo el 13% de los encuestados llega a fin de mes y logra ahorrar, lo cual se condice con los índices de percepción de clase que mencionamos anteriormente. El 61% de los encuestados llega con sus ingresos, como máximo, hasta el día20.
Dentro de estas cifras hay variantes significativas según las clases sociales. Entre los sectores de clase alta, apenas el 11,8% se queda sin ingresos antes del día 20; entre la clase media, la cifra se acrecenta al 43%; y entre la clase baja llega al 86,1%, exactamente el mismo porcentaje que afirma el atraso de su salario frente a la inflación.
Estos datos no sólo reflejan las condiciones materiales y económicas de los argentinos, sino también el humor social y la crisis de salud mental que se acrecienta en todo el país: según otro informe de Giacobbe & Asociados, ni siquiera el Mundial está alcanzando para postergar las preocupaciones económicas.
El INDEC informó que el IPC subió 1,9% en junio. La inflación acumula un 16,8% en 2026 y un 33,5% en los últimos doce meses.
La inflación de junio fue del 1,9%, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). De esta manera, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) volvió a desacelerarse respecto de mayo, cuando había registrado un 2,1%, y marcó el nivel mensual más bajo de los últimos diez meses.
Con este resultado, la inflación acumulada en 2026 llegó al 16,8%, mientras que la variación interanual se ubicó en 33,5%, consolidando la tendencia descendente que comenzó a observarse durante el segundo trimestre del año.
Qué rubros impulsaron la inflación de junio
El informe del INDEC mostró que el IPC Núcleo aumentó un 1,6%, impulsado principalmente por subas en pan y cereales, medicamentos y alquileres.
En tanto, los precios estacionales registraron un incremento del 3,4%, con aumentos en verduras y servicios turísticos, mientras que las frutas mostraron bajas. Por su parte, los precios regulados avanzaron 2,3%, debido a ajustes en electricidad y transporte público.
La división con mayor incremento fue Recreación y cultura, que subió 4,2% por el encarecimiento de los paquetes turísticos. Le siguió Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con un alza del 3,3%.
En el otro extremo, los menores aumentos se registraron en Prendas de vestir y calzado (0,4%) y Comunicaciones (0,9%).
Caputo destacó el dato
Tras conocerse el informe, el ministro de Economía, Luis Caputo, celebró el resultado a través de sus redes sociales y destacó que se trata de la inflación mensual más baja desde agosto de 2025.
El funcionario también remarcó que la categoría Alimentos y bebidas no alcohólicas registró una suba del 1,3%, mientras que Prendas de vestir y calzado aumentó apenas 0,4%, y aseguró que estos indicadores reflejan la continuidad del proceso de desaceleración de los precios.
Las previsiones del mercado
El dato oficial estuvo en línea con las estimaciones privadas. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central proyectaba una inflación del 2% para junio, mientras que distintas consultoras la ubicaban entre 1,8% y 1,9%.
Con el resultado informado por el INDEC, la inflación mensual volvió a ubicarse por debajo del 2%, un nivel que no se registraba desde agosto de 2025, reforzando las expectativas de una moderación en la dinámica de los precios durante la segunda mitad del año.
LUZ AL TIEMPO: Anecdotario genealógico de historias dispersas es una obra de teatro donde las historias en escena dialogan con las historias propias de cada espectador. Enterate las fechas para poder verla en La Plata o CABA.
Hay obras que cuentan historias y otras, como Luz al tiempo, que invitan al espectador a escarbar en las propias. A través de la recuperación de relatos genealógicos, este unipersonal no busca construir verdades absolutas, sino alumbrar los silencios, los huecos y las incongruencias que conforman el pasado. El colectivo cordobés «Lo Culinario Teatro» desembarca en nuestra región con una propuesta que transforma el escenario en un archivo vivo.
El pasado en primer plano
Luz al tiempo se sitúa en un cruce constante entre el ayer y el hoy. La actriz Lucía Castaños Manavella va y viene entre encarnar el pasado y narrarlo desde el presente, tejiendo diez micro-relatos que atraviesan la historia argentina del siglo XX.
Ahí radica uno de sus mayores aciertos: la obra parte de historias reales —raíces, familia, monte cordobés e inmigración— para hablar de lo universal. Cada anécdota de amores, encuentros y desdichas funciona como un espejo en el que el público inevitablemente se reconoce, confirmando que las historias de una familia podrían ser las de cualquier argentino.
El objeto como testimonio
En este unipersonal, con dramaturgia y dirección de Fwala-lo Marin, la memoria no se sostiene únicamente en la palabra. El escenario se llena de materiales documentales que adquieren la categoría de objetos artísticos.
Libretas de enrolamiento, maletines con fichas de afiliación, viejas fotografías y hasta vestidos de boda dialogan con proyecciones de mapping y composiciones sonoras originales. Esta conjunción de elementos hace que los 65 minutos de la obra resulten una experiencia atrapante, donde el cuerpo de la actriz sostiene y da abrigo a los recuerdos, logrando lo que la crítica definió como el acto de «traer a la vida las deudas de nuestros muertos».
Un puente desde Córdoba
Tras estrenarse en abril de 2025 y cosechar una aclamada aceptación del público —con más de 20 funciones y participación en diversos festivales de Córdoba y Santa Fe— el equipo conformado por cuatro mujeres (con iluminación de Emilia Bravo y producción de Daniela Barrionuevo) llega por primera vez a La Plata y la Ciudad de Buenos Aires.
Luz al tiempo es una invitación directa a investigar sobre nuestra propia familia. Es, en esencia, un acto teatral que confirma que dar luz al tiempo no es otra cosa que permitir hacer foco en las memorias y rescatar aquellos rincones de nuestra historia que quedaron hundidos.
LA PLATA — Única Función
Cuándo: Sábado 25 de julio 2026, 21hs.
Dónde: Teatro Abierto (Calle 38 e/ 20 y 21, N° 1263).
Entradas: General $18.000 / Con colaboración $20.000 / Promo 2 entradas $30.000.
CABA — Única Función
Cuándo: Domingo 26 de julio 2026, 20hs.
Dónde: La Maza Teatro (Maza 908, Boedo).
Entradas: General $19.000 / Promo jubilados y estudiantes $17.000 / Con colaboración $21.000.
«Una obra preciosa, sutil, ecléctica, justa; que recupera la historia de familias que podrían ser la de cualquier argentino, a través de la risa, el llanto, el canto. Lucia pone el cuerpo, la voz, el alma para acercarnos todo eso y algo más. Imperdible.”— Kei, espectadora
Ficha artística
Actuación y recopilación de historias: Lucía Castaños Manavella
Dramaturgia, dirección y recopilación de historias: Fwala-lo Marin
Producción, diseño gráfico, proyecciones y redes: Dani Barrionuevo
Diseño y operación de iluminación: Emilia Bravo
Operación de iluminación: Selene Sanagustin
Composición y producción de música original: Martín Carvajal
Diseño y construcción de objetos artísticos: Constanza Gianola
Realización de estructuras: Gastón Nieva
Diseño y realización de vestuario: Blanca Julia Gómez
Dirección de coreografía de Selva: Ludmila Rossetti
Voz en off de Baudilia: Ely Burba
Ilustraciones y actuación en audiovisual: Lisandro Barrionuevo
Fotografía y teaser: Victoria Vaccalluzzo
Recopilación de archivos, audiovisuales y corazón de este proyecto: Lucía Castaños Manavella, Fwala-lo Marin y Dani Barrionuevo
La Selección Argentina volverá a enfrentar a Inglaterra en una Copa del Mundo con un lugar en la final en juego. Sin embargo, detrás de los 90 minutos aparece una historia imposible de ignorar: la Guerra de Malvinas, los 649 argentinos que murieron durante el conflicto, los veteranos y un reclamo de soberanía que continúa vigente.
Hay partidos que pueden analizarse a partir de las estadísticas, las formaciones, las estrategias y los antecedentes deportivos. Hay otros, sin embargo, en los que el fútbol parece insuficiente para comprender todo lo que ocurre alrededor de una cancha. Argentina-Inglaterra pertenece a ese segundo grupo de enfrentamientos que, por el peso de la historia, adquieren una dimensión que supera ampliamente lo deportivo.
La Selección Argentina volverá a encontrarse con Inglaterra en una Copa del Mundo después de 24 años y, por primera vez, ambas selecciones disputarán una semifinal. Habrá un lugar en la definición del Mundial 2026 en juego, pero alrededor del encuentro aparecerá inevitablemente una historia que comenzó mucho antes de que los actuales protagonistas nacieran.
Han pasado más de cuatro décadas desde la Guerra de Malvinas. Cambiaron los gobiernos, las generaciones y los futbolistas. Ninguno de los jugadores que saldrá a la cancha había nacido cuando ocurrió el conflicto de 1982. Sin embargo, la memoria permanece presente en la sociedad argentina y vuelve a ocupar un lugar central cada vez que ambos países se encuentran en un acontecimiento deportivo.
Porque hablar de Argentina e Inglaterra significa también hablar de las Islas Malvinas, del reclamo argentino de soberanía, de los soldados que murieron durante el conflicto, de los veteranos que regresaron al continente y de las familias que todavía mantienen viva la memoria de quienes quedaron en las islas.
Por eso, frente a un nuevo enfrentamiento entre ambas selecciones, aparece una pregunta que excede cualquier análisis futbolístico: ¿puede ser solamente un partido de fútbol el encuentro entre dos países atravesados por una historia que todavía permanece abierta?
Malvinas, una herida que continúa presente en la historia argentina
El 2 de abril de 1982 comenzó la Guerra de Malvinas. Durante 74 días, Argentina y el Reino Unido protagonizaron un conflicto armado por la soberanía de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, que terminó el 14 de junio con la rendición de las fuerzas argentinas.
La guerra ocurrió durante la última dictadura cívico-militar argentina, encabezada entonces por Leopoldo Fortunato Galtieri. La decisión de recuperar militarmente las islas estuvo atravesada por el contexto político, económico y social de un régimen debilitado por la crisis económica, las violaciones sistemáticas a los derechos humanos y el creciente rechazo social.
Miles de jóvenes fueron enviados al Atlántico Sur. Muchos eran soldados conscriptos que cumplían con el servicio militar obligatorio y tenían apenas 18, 19 o 20 años. Durante semanas enfrentaron temperaturas extremas, hambre, falta de equipamiento y las condiciones propias de una guerra.
El conflicto dejó 649 argentinos muertos y miles de veteranos que regresaron al continente atravesados por las consecuencias físicas, psicológicas y sociales de la guerra. Detrás de las cifras quedaron familias, historias y proyectos de vida interrumpidos, además de una sociedad que durante años tuvo enormes dificultades para escuchar y reconocer las experiencias de quienes habían combatido.
Después de la guerra se desarrolló un proceso conocido como desmalvinización, caracterizado por el desplazamiento de las experiencias de los excombatientes de buena parte de los grandes relatos públicos. Muchos veteranos regresaron sin el acompañamiento necesario y debieron luchar durante años por obtener reconocimiento y políticas destinadas a atender las consecuencias del conflicto.
Con el paso del tiempo, esa situación comenzó a transformarse. Los testimonios de los veteranos ocuparon nuevos espacios, las escuelas incorporaron la enseñanza de Malvinas, se construyeron monumentos y espacios de memoria, las universidades impulsaron investigaciones y nuevas generaciones comenzaron a preguntarse qué había ocurrido en las islas.
Recordar Malvinas no significa reivindicar la decisión de una dictadura de iniciar una guerra. Significa reconocer a quienes fueron enviados a combatir, mantener viva la memoria de quienes murieron, escuchar a quienes regresaron y sostener un reclamo de soberanía que continúa vigente.
Cuando el fútbol no puede escapar de la historia
Los conflictos políticos y sociales no desaparecen cuando comienza un partido. El fútbol, especialmente cuando involucra selecciones nacionales, constituye uno de los espacios donde con mayor fuerza aparecen las identidades colectivas, los símbolos nacionales y los sentimientos de pertenencia.
Las camisetas, las banderas, los himnos y la representación de un país convierten a los Mundiales en acontecimientos que exceden ampliamente lo deportivo. Por esa razón, después de 1982, cualquier enfrentamiento entre Argentina e Inglaterra adquirió inevitablemente una dimensión diferente.
Un partido de fútbol no puede resolver un conflicto histórico ni reparar las consecuencias de una guerra. Tampoco una victoria deportiva puede modificar el resultado de un enfrentamiento armado o resolver una disputa de soberanía. Sin embargo, la memoria colectiva influye en la manera en que una sociedad interpreta determinados acontecimientos.
Solamente cuatro años después del final de la Guerra de Malvinas, Argentina e Inglaterra volvieron a encontrarse. Fue durante los cuartos de final del Mundial de México 1986 y el partido se convirtió en uno de los acontecimientos deportivos más importantes de la historia argentina.
El protagonista fue Diego Armando Maradona.
México 1986: Maradona y un partido imposible de separar de Malvinas
El 22 de junio de 1986, Argentina e Inglaterra se enfrentaron en el estadio Azteca por un lugar en las semifinales de la Copa del Mundo. Habían pasado apenas cuatro años desde la Guerra de Malvinas y las consecuencias del conflicto todavía estaban presentes en miles de familias argentinas y en los excombatientes que intentaban reconstruir sus vidas.
Dentro de la cancha había una clasificación en juego. Fuera de ella, millones de argentinos observaban a la Selección enfrentar al país contra cuyas Fuerzas Armadas Argentina había combatido apenas cuatro años antes.
A los seis minutos del segundo tiempo, Diego Maradona convirtió la Mano de Dios, uno de los goles más polémicos y recordados de la historia del fútbol. Solamente cuatro minutos después, recibió la pelota en campo argentino, dejó atrás a cinco futbolistas ingleses, superó al arquero Peter Shilton y marcó el segundo tanto, una jugada posteriormente elegida como el Gol del Siglo.
Argentina ganó 2-1, eliminó a Inglaterra y continuó su camino hacia la conquista de la Copa del Mundo. Sin embargo, aquel encuentro nunca quedó reducido al resultado deportivo.
Con el paso de los años, Maradona reconoció públicamente que el contexto histórico había influido en la manera en que los jugadores argentinos vivieron aquel encuentro. En su autobiografía Yo soy el Diego, recordó: “Aunque antes del partido decíamos que el fútbol no tenía nada que ver con la Guerra de las Malvinas, sabíamos que allí habían muerto muchos pibes argentinos, que los habían matado como pajaritos. Y esto era una revancha. Era algo más que ganar un partido”.
Las palabras de Maradona permiten comprender la dimensión que el encuentro había adquirido para una parte importante de la sociedad argentina. Los futbolistas intentaban concentrarse en el aspecto deportivo, pero conocían la historia reciente y sabían que millones de personas observaban aquel partido desde una experiencia atravesada por la guerra.
El Gol del Siglo desde la mirada de un veterano de Malvinas
Décadas después del Mundial de México, el veterano de Malvinas Raúl Rubén Rodríguez volvió a observar las imágenes de los goles de Maradona durante una entrevista realizada por SportsCenter.
Al recordar la histórica corrida del capitán argentino frente a los futbolistas ingleses, Rodríguez sostuvo: “La determinación, la entrega, hace posible cosas que el enemigo o el adversario no espera. Estoy seguro de que los ingleses no esperaron esa jugada”.
Su declaración permite comprender cómo un mismo acontecimiento puede adquirir significados diferentes según la experiencia de quien lo observa. Para millones de argentinos, el segundo gol de Maradona fue una demostración extraordinaria de talento. Para un hombre que había combatido en las Islas Malvinas, las imágenes podían estar atravesadas también por recuerdos vinculados con una experiencia completamente diferente.
Rodríguez había estado en Malvinas y había vivido directamente las consecuencias del conflicto. Solamente cuatro años después de la guerra, observó a la Selección Argentina enfrentarse dentro de una cancha con Inglaterra.
El fútbol y la memoria se cruzaban frente a una pantalla de televisión.
Su testimonio no significa transformar una cancha en un campo de batalla ni considerar que una victoria deportiva pudiera modificar el resultado de la guerra. Permite, en cambio, comprender cómo el partido funcionó para algunos veteranos como un espacio donde aparecieron emociones y recuerdos difíciles de separar de la experiencia vivida.
Durante décadas, la victoria argentina de 1986 fue presentada como una especie de revancha simbólica. La interpretación se instaló en canciones, documentales, programas de televisión y relatos transmitidos entre generaciones, mientras Maradona se convirtió en el protagonista de una escena incorporada definitivamente a la cultura popular argentina.
Sin embargo, existe una diferencia fundamental entre la guerra y el deporte. En Malvinas murieron 649 argentinos, miles de veteranos regresaron atravesados por las consecuencias del conflicto y numerosas familias quedaron marcadas por pérdidas irreparables.
Una victoria deportiva no puede reparar esas consecuencias. Tampoco puede resolver la disputa por la soberanía de las islas.
Pensar el triunfo de 1986 exclusivamente como una revancha puede correr el riesgo de transformar una tragedia histórica en una competencia deportiva. Pero ignorar completamente el contexto significaría desconocer la manera en que las sociedades construyen memoria y otorgan nuevos significados a determinados acontecimientos.
Para una parte de la sociedad argentina, los goles de Maradona permitieron expresar emociones vinculadas con una historia reciente que todavía resultaba dolorosa. Para algunos veteranos, además, observar nuevamente a Argentina frente a Inglaterra significaba encontrarse con recuerdos de una experiencia que había ocurrido apenas cuatro años antes.
Cuarenta años después, Argentina e Inglaterra vuelven a encontrarse
Cuatro décadas después del partido del estadio Azteca, Argentina e Inglaterra vuelven a enfrentarse en una Copa del Mundo. El contexto es completamente diferente y ninguno de los futbolistas actuales había nacido cuando ocurrió la Guerra de Malvinas.
Sin embargo, la memoria continúa presente. Las nuevas generaciones conocen la historia a través de los testimonios de los veteranos, las experiencias transmitidas dentro de las familias, la enseñanza en las escuelas, los documentales, los libros, los homenajes y los espacios de memoria.
Una sociedad no recuerda solamente aquello que vivió directamente. La memoria también se construye a través de relatos transmitidos entre generaciones y de acontecimientos culturales que permiten volver a discutir el pasado desde el presente.
Para millones de jóvenes argentinos, Malvinas forma parte de una historia heredada. No estuvieron en las islas ni vivieron la guerra, pero crecieron escuchando los testimonios de quienes combatieron y conociendo las historias de quienes no regresaron.
Cada 2 de abril, los nombres de los caídos vuelven a ocupar las calles, las escuelas y las plazas. Los veteranos cuentan sus experiencias, las familias recuerdan y las nuevas generaciones preguntan. Cada nuevo enfrentamiento deportivo contra Inglaterra reactiva, inevitablemente, parte de esa memoria.
“El deporte no es la guerra”: el mensaje de los veteranos antes de la semifinal
En medio de la expectativa por la semifinal del Mundial 2026, la Federación de Veteranos de Guerra “2 de Abril” difundió un comunicado para establecer una diferencia entre el fervor deportivo y la Causa Malvinas.
“El deporte no es la guerra: el partido es un evento deportivo de alcance mundial, no una revancha armada ni una compensación histórica”, sostuvo la organización.
La declaración adquiere una relevancia particular porque proviene de quienes estuvieron directamente atravesados por las consecuencias del conflicto. Son los propios veteranos quienes piden evitar que un partido de fútbol sea presentado como una continuación simbólica de la guerra.
En el comunicado, la Federación también reclamó evitar los discursos de odio y sostuvo: “Nuestro reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes es permanente, irrenunciable y se sostiene por vías pacíficas y diplomáticas, conforme al derecho internacional”.
El mensaje plantea una distinción fundamental. La Selección Argentina puede enfrentar a Inglaterra, los hinchas pueden alentar y los futbolistas pueden competir por un lugar en la final del mundo, pero la Causa Malvinas existe más allá de cualquier resultado deportivo.
Recordar Malvinas no significa promover el odio. Mantener vivo el reclamo de soberanía no implica transformar a los ciudadanos británicos en enemigos y reconocer la dimensión histórica de un Argentina-Inglaterra tampoco significa convertir una cancha en un campo de batalla.
La memoria no necesita enemigos
Uno de los principales desafíos alrededor de cada nuevo enfrentamiento entre Argentina e Inglaterra consiste en recordar la historia sin transformar la memoria en odio.
Los futbolistas actuales no son responsables de las decisiones tomadas por los gobiernos que protagonizaron la guerra. Los ciudadanos británicos tampoco pueden ser considerados enemigos por un conflicto ocurrido hace más de cuatro décadas.
Pero eso no significa olvidar.
La memoria puede construirse desde los testimonios de quienes estuvieron en las islas, desde la educación, desde el reconocimiento a los veteranos, desde las historias de quienes murieron durante el conflicto y desde la defensa pacífica del reclamo de soberanía.
Las declaraciones de Maradona sobre el partido de 1986, el testimonio de Raúl Rubén Rodríguez y el comunicado difundido por la Federación de Veteranos antes de la semifinal permiten observar cómo la relación entre el fútbol y la memoria puede adquirir diferentes significados con el paso del tiempo.
En 1986, Maradona habló de una revancha deportiva atravesada por el recuerdo de los jóvenes argentinos que habían muerto durante la guerra. Cuarenta años después, una organización de veteranos pide que el nuevo encuentro no sea presentado como una compensación histórica.
Las dos posiciones no necesariamente se contradicen. Reflejan momentos históricos diferentes y demuestran que la memoria es compleja, se transforma con el paso del tiempo y puede ser discutida por las nuevas generaciones.
Malvinas después del último silbatazo
Cuando comience la semifinal, millones de personas observarán el partido. Habrá camisetas argentinas, banderas, himnos, nervios y un lugar en la final de la Copa del Mundo en juego.
Pero el resultado no modificará la historia.
Si Argentina gana, no habrá ganado ninguna guerra. Si pierde, tampoco significará una derrota para el reclamo de soberanía.
Malvinas seguirá existiendo después del último silbatazo.
Seguirán existiendo los nombres de los caídos, los testimonios de los veteranos, las historias de quienes regresaron, las familias y el reclamo argentino de soberanía.
Quizás, entonces, la pregunta no sea únicamente si Argentina-Inglaterra es un partido de fútbol, sino por qué, más de cuatro décadas después, Malvinas vuelve a aparecer cada vez que ambos países se encuentran dentro de una cancha.
La respuesta puede encontrarse en la historia, pero también en las voces de quienes estuvieron allí.
En 1986, Maradona convirtió dos goles que quedaron para siempre en la historia del deporte y en la cultura popular argentina. Detrás de aquellas imágenes había un país atravesado por una guerra reciente y miles de personas que todavía intentaban comprender las consecuencias del conflicto.
En 2026, una nueva generación volverá a observar un Argentina-Inglaterra. Los protagonistas serán otros, el escenario será diferente y habrá un lugar en la final del mundo en juego.
Pero mientras ruede la pelota, una parte de la historia argentina volverá a estar presente.
Porque Argentina-Inglaterra es un partido de fútbol, pero Malvinas es memoria, soberanía y una causa que ningún resultado deportivo puede resolver.
El gobernador bonaerense Axel Kicillof encabezará este viernes dos actividades oficiales en La Plata. Entregará alrededor de 400 escrituras a familias de la ciudad e inaugurará obras destinadas a adolescentes y jóvenes en contexto de encierro.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, retomará este viernes su agenda pública con dos actividades oficiales en La Plata, vinculadas con la regularización dominial y la ampliación de infraestructura destinada a adolescentes y jóvenes en contexto de encierro.
La jornada comenzará en el Pasaje Dardo Rocha, donde el mandatario provincial encabezará la entrega de alrededor de 400 escrituras a familias platenses que accedieron al programa “Mi Escritura, Mi Casa”, impulsado por el Gobierno bonaerense.
Más tarde, Kicillof se trasladará hasta el Complejo de Niñez Abasto, donde inaugurará nuevas obras realizadas en el establecimiento. La actividad incluirá la puesta en funcionamiento del primer módulo de alojamiento y del nuevo edificio de enfermería.
Entrega de 400 escrituras en el Pasaje Dardo Rocha
La primera actividad de la agenda oficial tendrá lugar en el Pasaje Dardo Rocha, donde aproximadamente 400 familias de La Plata recibirán las escrituras de sus viviendas.
La entrega se realizará en el marco del programa provincial “Mi Escritura, Mi Casa”, una iniciativa de regularización dominial implementada por la Provincia de Buenos Aires.
Tras finalizar el acto, el gobernador continuará su agenda en la localidad de Abasto, donde encabezará la inauguración de infraestructura destinada a adolescentes y jóvenes en contexto de encierro.
Una inversión de $15.394 millones en el Complejo de Niñez Abasto
En el Complejo de Niñez Abasto, Kicillof inaugurará el primer módulo de alojamiento y el nuevo edificio de enfermería construidos dentro del establecimiento.
Las obras demandaron una inversión de $15.394 millones y forman parte de un proyecto integral que prevé ampliar progresivamente la capacidad del complejo.
De acuerdo con el cronograma informado, los restantes módulos serán inaugurados en septiembre y diciembre de 2026, mientras que las siguientes aperturas están previstas para marzo y junio de 2027.
Una vez completado el proyecto, el establecimiento contará con 100 nuevas plazas, que estarán distribuidas en un total de cinco módulos de alojamiento.
Carlos Bianco confirmó la agenda del gobernador
Las actividades que encabezará Kicillof fueron confirmadas por el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, durante la conferencia de prensa habitual que brinda junto a otros funcionarios provinciales.
En ese mismo encuentro, Bianco anunció un incremento del 15% en los montos destinados a los comedores escolares de la provincia de Buenos Aires.
El aumento comenzará a aplicarse a partir de agosto y permitirá que los recursos destinados al Servicio Alimentario Escolar (SAE) acumulen un incremento del 49,58% durante 2026.
Según los datos difundidos, ese porcentaje se encuentra por encima de la inflación interanual registrada entre mayo de 2025 y mayo de 2026, que fue del 33,2%.
La inversión mensual en comedores llegará a $70.400 millones
Con el nuevo incremento, la inversión mensual destinada a los comedores escolares bonaerenses pasará de $54.000 millones a $70.400 millones.
La modificación representa un aumento de $16.400 millones mensuales y llevará la inversión anual hasta los $588.850 millones.
Los recursos están destinados a garantizar el desayuno, el almuerzo y la merienda de estudiantes que concurren a establecimientos educativos de la provincia de Buenos Aires.
Aumentos para las UDI y los Centros Juveniles
Durante la conferencia también se informó que desde septiembre se aplicará un incremento del 15% en los recursos destinados a las Unidades de Desarrollo Infantil (UDI) y los Centros Juveniles.
Con la actualización, ambos programas acumularán un aumento del 43,75% durante 2026.
Las UDI son espacios destinados al cuidado, la atención alimentaria y el acompañamiento de niños de 45 días a 14 años. La inversión anual destinada al programa pasará de $54.377 millones a $56.412 millones.
Por su parte, los Centros Juveniles están dirigidos a jóvenes de 14 a 29 años y su presupuesto aumentará de $10.282 millones a $10.857 millones.
Kicillof retomará su agenda pública en La Plata
La jornada del viernes concentrará dos actividades oficiales del gobernador en distintos puntos del partido de La Plata.
Por un lado, la entrega de alrededor de 400 escrituras permitirá avanzar con el proceso de regularización dominial de familias platenses alcanzadas por el programa provincial.
Por otro, la inauguración del primer módulo de alojamiento y del edificio de enfermería marcará una nueva etapa dentro del proyecto de ampliación del Complejo de Niñez Abasto.
El cronograma continuará durante 2026 y 2027 con la habilitación progresiva de los módulos restantes hasta completar las 100 nuevas plazas previstas en el proyecto integral.
La empresa aumentó la cantidad de servicios entre La Plata y la Rotonda de Alpargatas en los horarios de mayor demanda, tras un pedido de la comunidad universitaria.
Los estudiantes de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) que viajan diariamente desde el sur del conurbano bonaerense contarán con una mejora en el servicio de transporte. La empresa Transporte Automotor La Plata (TALP) implementó un refuerzo de frecuencias en los horarios de mayor circulación de pasajeros para facilitar el acceso a las facultades.
La medida fue impulsada luego de un reclamo realizado por alumnos de la casa de estudios y canalizado a través de la Secretaría de Planeamiento, Obras y Servicios y la Prosecretaría de Bienestar Universitario de la UNLP, que trabajaron en conjunto con la empresa para dar respuesta a la demanda.
Más colectivos durante la mañana
El principal refuerzo se concentra entre las 6 y las 8, horario en el que miles de estudiantes llegan a La Plata para asistir a clases.
Según informaron, los servicios que unen la ciudad con la Rotonda de Alpargatas, tanto por el Camino General Belgrano como por el Camino Centenario, tendrán una frecuencia promedio inferior a los 10 minutos, con el objetivo de reducir los tiempos de espera y mejorar la capacidad de transporte.
También habrá más servicios por la tarde y la noche
El incremento de frecuencias también alcanza al horario de regreso de los estudiantes. En ese sentido, los colectivos que parten desde la cabecera ubicada en 17 y 71 con destino a la Rotonda de Alpargatas, entre las 18 y las 21, circularán con una frecuencia promedio menor a los 15 minutos.
Desde la UNLP destacaron que la decisión busca mejorar la conectividad de miles de alumnos que utilizan diariamente la línea TALP para trasladarse desde distintos puntos del conurbano hacia las facultades platenses.
Con este refuerzo, la empresa apunta a responder a una demanda histórica de la comunidad universitaria y optimizar el servicio en los momentos de mayor concentración de pasajeros.
Un informe de la Cámara Argentina de Comercio reveló que durante mayo y junio de 2026 no hubo cambios en la cantidad de locales vacíos o cerrados en las principales zonas comerciales de La Plata.
La cantidad de locales comerciales inactivos en La Plata se mantuvo sin cambios durante el segundo bimestre de 2026. Así lo reveló un relevamiento realizado por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), con datos recopilados por la Federación de Mayoristas y Proveedores del Estado de la Provincia de Buenos Aires (Femape).
De acuerdo con el informe, entre mayo y junio de 2026 se contabilizaron 18 locales inactivos en los principales corredores comerciales de la ciudad. La cifra es idéntica a la registrada en el mismo período del año pasado y tampoco presenta variaciones respecto del bimestre marzo-abril de este año.
Sin cambios en los principales centros comerciales
El estudio contempla locales que permanecen cerrados, en alquiler, en venta o clausurados, y refleja que durante los últimos meses no se produjeron modificaciones significativas en el nivel de ocupación de los espacios comerciales relevados.
Si bien el informe no evidencia una recuperación del sector, tampoco registra un aumento en la cantidad de negocios inactivos, lo que marca un escenario de estabilidad en las principales áreas comerciales de La Plata.
Un contexto desafiante para el comercio
Los datos se conocen en un escenario complejo para el comercio platense, atravesado por la caída del consumo, el aumento de los costos operativos y las dificultades que enfrentan numerosos rubros para sostener su actividad.
En ese marco, el relevamiento de la CAC y Femape muestra que la situación de los locales comerciales no empeoró durante el segundo bimestre del año, aunque tampoco evidencia señales claras de recuperación en la ocupación de los espacios vacantes.
Faltan horas para la semifinal y las redes argentinas volvieron a llenarse de la misma frase de hace cuatro años. No es casualidad que la cábala se reactive ahora, con la Selección como campeona defensora y un rival que arrastra demasiada historia. Nadie quiere ser el que tiente a la suerte.
La cuenta regresiva ya empezó. La Selección juega el miércoles la semifinal del Mundial 2026 frente a Inglaterra en el Mercedes Benz Stadium de Atlanta, a las 16 de Argentina, y en el aire flota otra vez esa mezcla de euforia y cautela que el hincha conoce de memoria. Argentina llega como campeona defensora, con Messi todavía adentro y enfrente un rival que no es uno más. Y entre los memes y los análisis tácticos, reapareció una vieja conocida: «anulo mufa».
La frase no es de ahora. Nació en Qatar 2022, cuando un puñado de hinchas empezó a escribirla en redes para contrarrestar cualquier pronóstico demasiado optimista. La lógica era simple y bien argentina: si alguien se animaba a decir que la Scaloneta iba a salir campeona, otro respondía «anulo mufa» para equilibrar la balanza y no tentar a la suerte. Un video terminó de viralizarla y, de ahí en más, quedó incrustada en el vocabulario futbolero. Desde entonces vuelve en cada instancia grande, como un reflejo colectivo que se activa solo.
Conviene detenerse en la palabra. «Mufa» viene del italiano muffa, que significa moho, y con el tiempo pasó a nombrar el enfado o el malhumor. En el uso rioplatense, sin embargo, derivó en algo más: la mala suerte, el mal augurio, esa energía que conviene no invocar. «Anular» la mufa es, entonces, un conjuro casero. Una forma de decir «ni se te ocurra».
¿De verdad una palabra puede cambiar el resultado de un partido? Nadie lo cree del todo, y sin embargo casi nadie se anima a desafiarlo. La socióloga Carolina Duek explicó en su momento que la idea de que uno puede modificar el rendimiento de algo con lo que dice o hace no es nueva, y que se potencia en los momentos de expectativa social generalizada. Cuando todos queremos lo mismo, la sola posibilidad de que una frase propia lo arruine genera algo parecido al pánico. La cábala, en el fondo, es una manera de sentir que tenemos algún control sobre lo que no controlamos.
Que la muletilla reaparezca justo esta semana tampoco es casualidad. Inglaterra carga con una historia que ningún argentino necesita que le expliquen: el 2 a 1 del Azteca en 1986, la Mano de Dios y el Gol del Siglo, la carga de Malvinas todavía fresca por entonces, el ida y vuelta de Francia 1998 que terminó en penales. Es el cruce que más despierta esa combinación de ilusión y miedo a ilusionarse. Y ahí, en ese terreno, la mufa encuentra su hábitat perfecto.
Por eso el «anulo mufa» volvió a copar los comentarios antes de que ruede la pelota en Atlanta. No es una cábala más: es la que aparece cuando el hincha siente que hay demasiado en juego como para nombrarlo en voz alta. El miércoles se sabrá si sirvió de algo. Hasta entonces, la palabra «campeón» seguirá circulando en voz baja, siempre pegada al conjuro que la desactiva.