La tradicional feria de la Universidad Nacional de La Plata se desarrollará del 1 al 4 de septiembre con entrada gratuita.
La Universidad Nacional de La Plata (UNLP) llevará adelante del 1 al 4 de septiembre una nueva edición de Expo Universidad, la tradicional muestra destinada a estudiantes que estén definiendo su futuro académico. La actividad será gratuita, se desarrollará de 9 a 18 y estará abierta a toda la comunidad, con especial foco en quienes cursan los últimos años de la escuela secundaria.
Durante cuatro jornadas, miles de jóvenes podrán recorrer la exposición y conocer en un mismo lugar toda la oferta académica de la UNLP. La feria reunirá información sobre las carreras de grado, planes de estudio, modalidades de cursada y requisitos de ingreso de las 17 facultades que integran la casa de estudios.
Charlas, orientación y beneficios para futuros estudiantes
Cada facultad contará con un stand propio, donde docentes, graduados y estudiantes brindarán asesoramiento personalizado sobre las distintas carreras y el perfil profesional de cada una.
Además, la Escuela Universitaria de Oficios también participará con su propuesta de formación orientada a mejorar la inserción laboral.
En el marco del programa «Vení a la UNLP», los visitantes podrán participar de charlas para conocer cómo funciona la vida universitaria, los sistemas de evaluación, las modalidades de cursada y la organización institucional de la Universidad.
También habrá información sobre las becas y beneficios que ofrece la UNLP, entre ellos el Comedor Universitario, el Albergue, el préstamo de bicicletas, la entrega de computadoras y distintos programas de asistencia económica para acompañar la permanencia de los estudiantes.
La Expo Universidad celebrará este año su 24° edición, consolidándose como uno de los eventos educativos más importantes de la región y una herramienta clave para quienes buscan comenzar una carrera universitaria.
La histórica murga uruguaya se presentará el martes 18 de agosto a las 20 junto al Bandón Murguero, con un espectáculo que fusiona murga y tango. Las entradas ya están a la venta.
Falta y Resto, una de las agrupaciones más emblemáticas del carnaval uruguayo, volverá a La Plata para celebrar sus 45 años de historia con «Murgotán», un espectáculo que combina la fuerza de la murga con la elegancia de un cuarteto de cámara. La cita será el martes 18 de agosto a las 20 en el Teatro Ópera La Plata.
La propuesta reúne el tradicional coro murguero y su inconfundible batería con un ensamble integrado por bandoneón, contrabajo, guitarra y piano, dando forma a una novedosa fusión entre la murga uruguaya y el tango.
El repertorio recorrerá las nuevas composiciones de la agrupación y también incluirá las canciones más representativas de una trayectoria que marcó un antes y un después en el género.
El espectáculo contará con la participación de figuras como Raúl Castro (Tintabrava), Zurdo Bessio, Pitufo Lombardo, Pinocho Routin y Lucila Scariatto, distinguida como la mejor voz del carnaval uruguayo.
Las entradas pueden adquirirse a través del sistema Livepass y en la boletería del Teatro Ópera La Plata. Además, quienes compren con tarjetas del Banco Provincia podrán acceder al beneficio de 4 cuotas sin interés.
El Instituto Cultural bonaerense y el IPAP pusieron en marcha su calendario de formación para agosto y septiembre, con cinco capacitaciones virtuales para trabajadores municipales y provinciales. La movida llega en un contexto donde la gestión cultural pública quedó bajo presión: lo que a nivel nacional se recorta, en la Provincia se sostiene como política de Estado, al menos por ahora.
El Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires y el Instituto Provincial de la Administración Pública (IPAP) abrieron la inscripción a su nuevo ciclo de capacitaciones para agosto y septiembre. Son cinco cursos virtuales y gratuitos, orientados a trabajadores y trabajadoras de la administración pública municipal y provincial, coordinados desde la Dirección Provincial de Patrimonio Cultural y dictados a través del campus virtual del IPAP y la plataforma Zoom.
El primer bloque arranca en agosto y ya tiene la inscripción abierta. El 10 comienza «Gestión de datos y políticas culturales», centrado en el Sistema de Información Cultural de la Provincia (BASIC) como herramienta estratégica. Un día después, el 11, inicia «Cultura, modelos de gestión y sostenibilidad en contextos de incertidumbre», pensado para sostener y reorganizar proyectos, equipos y redes institucionales cuando el financiamiento aprieta. El 13 se suma «Propiedad intelectual y derechos de autor para artistas y gestores culturales», que aborda cómo se protegen las obras creativas en la era digital.
Para septiembre quedan otras dos propuestas, con inscripciones que abren el 18 de agosto. El 1 de ese mes empieza «Introducción a la escritura en el ámbito de la administración pública con orientación a la gestión cultural», y el 3 arranca «Prospectiva estratégica aplicada a la gestión cultural pública», que plantea el futuro como derecho cultural y ofrece herramientas para planificar escenarios y decisiones de gestión.
La grilla, leída en conjunto, dice algo más que un cronograma. Casi todos los cursos giran alrededor de una misma idea: cómo hacer gestión cultural cuando los recursos escasean. Sostenibilidad, reorganización de equipos, redes institucionales, planificación de escenarios. No es casual que el vocabulario de la incertidumbre atraviese la oferta de punta a punta.
Ese trasfondo no es neutral. La formación llega en un momento en que la política cultural nacional atraviesa un fuerte repliegue, con recortes, reestructuraciones y áreas que perdieron peso o directamente desaparecieron. En ese escenario, ¿qué margen real le queda a una provincia para sostener sus propios equipos técnicos cuando el financiamiento de arriba se achica? La apuesta bonaerense por capacitar a sus agentes aparece, en ese contexto, menos como un trámite administrativo y más como una definición: formar cuadros propios para que la maquinaria cultural del Estado no se detenga.
Las inscripciones de los cursos de agosto ya están abiertas y los primeros arrancan en pocos días, así que el margen para anotarse es corto. La inscripción se realiza a través de un formulario online del IPAP y las consultas se canalizan por correo electrónico.
En un año donde «lo cultural» se volvió terreno de disputa política, de la Feria del Libro a los recortes nacionales, que la Provincia insista con formar a sus propios agentes no es un dato menor.
El boleto subió otra vez esta semana y el argumento oficial es siempre el mismo: la actualización responde a una fórmula atada a la inflación, nada personal, nada político. Pero cuando se pone el dato al lado del que rige en la Ciudad de Buenos Aires, la ecuación empieza a hacer ruido. ¿La automaticidad del ajuste esconde que unos pagan más que otros por viajar lo mismo?
Desde este fin de semana rige un nuevo cuadro tarifario para los micros que circulan en La Plata y la región, con un ajuste del 4,44% que llevó el boleto mínimo a $1.210,17 y el de mayor distancia a $2.077,96. Para quien usa el transporte público todos los días el número frío se traduce rápido en algo concreto: entre $48.000 y $99.000 por mes, según la distancia recorrida y la cantidad de días que viaje por semana.
El caso más extremo es el de quienes no tienen la tarjeta SUBE registrada a su nombre. Ahí el boleto mínimo trepa a $2.420,35, y una persona que viaje ida y vuelta seis días a la semana puede terminar pagando más de $116.000 mensuales solo en transporte. Es la misma lógica que castiga siempre a los mismos: quien no hizo el trámite de registro termina pagando la tarifa más alta del sistema.
El aumento no aparece aislado. Se suma a una suba previa de hasta el 43% que ya había sido confirmada meses atrás, y llega en un contexto donde, según relevamientos previos sobre movilidad en la región, cada vez circulan menos micros mientras crecen los viajes en auto, moto y bicicleta. El combustible caro y las frecuencias reducidas empujan a la gente hacia alternativas que, paradójicamente, también implican gastos que no todos pueden afrontar.
Ahí aparece la pregunta que no cierra fácil. El Ministerio de Transporte bonaerense sostiene que el esquema de actualización sigue un criterio técnico, atado a la inflación, pensado justamente para sacarle a la tarifa la discusión política de cada mes. Pero cuando se compara la fórmula bonaerense con la que rige en la Ciudad de Buenos Aires, la brecha es difícil de ignorar: mientras que en agosto el boleto mínimo de un colectivo en CABA quedó en $820,99, en la provincia el piso ya es de $1.063,98, y en tramos como los de La Plata puede superar los $1.200. ¿Un mecanismo pensado para despolitizar la tarifa, entonces, termina de todos modos trasladando un ajuste más duro a quien vive del otro lado de la General Paz?
La comparación no es menor porque habla de algo más estructural que el número de un boletín oficial. El transporte público en el conurbano y en el interior bonaerense viene absorbiendo aumentos por encima de la inflación general en varios tramos, mientras los salarios —según coinciden distintos informes económicos difundidos en los últimos meses— no logran seguirle el ritmo al mismo nivel. Quien vive en La Plata y depende del micro para llegar a la facultad o al trabajo no tiene, en la mayoría de los casos, alternativas de transporte más baratas.
Por ahora, el aumento ya está vigente y nadie en el gobierno provincial lo discute puertas adentro: es la fórmula, dicen, y la fórmula no negocia. Lo que queda pendiente es si esa misma fórmula, aplicada mes a mes sin pausa, sigue siendo sostenible para el bolsillo de quien la paga todos los días.
Hoy, lunes 3 de agosto, el cielo platense se presenta cubierto con una humedad del 96%, lo que hace que la temperatura registrada de 13 grados se sienta tal cual. El pronóstico para los próximos días anticipa un leve ascenso térmico: para mañana, martes 4 de agosto, esperamos una mínima de 15 grados y una máxima de 20, con el cielo alternando entre nubes y claros. El miércoles 5 de agosto, el registro térmico se mantendrá similar, con máximas rondando los 22 grados y probabilidad de algunas lloviznas aisladas hacia la tarde. Finalmente, para el jueves 6 de agosto, el sol comenzará a asomar con más fuerza, elevando la temperatura máxima a 24 grados y disipando la nubosidad por completo. Abrigarse un poco para salir hoy, pero se vislumbra una mejora para el resto de la semana.
Con goles de Agustín Auzmendi y Agustín Colazo, el Lobo derrotó 2-1 a Aldosivi en Mar del Plata, logró su segunda victoria consecutiva en el Clausura.
Después del gran triunfo frente a River en el Bosque, Gimnasia volvió a sumar de a tres, esta vez en Mar del Plata, y empieza a consolidar una identidad futbolística. El equipo albiazul fue superior durante gran parte del encuentro y justificó el resultado con una actuación sólida tanto en defensa como en ataque.
El primer golpe llegó por intermedio de Agustín Auzmendi, que abrió el marcador en la primera etapa. Ya en el complemento, Agustín Colazo amplió la diferencia y encaminó una victoria que parecía no correr riesgos. Sobre el final, Gaitán descontó para Aldosivi, aunque no le alcanzó al conjunto local para evitar la derrota.
El equipo de Ariel Pereyra volvió a mostrar un rendimiento en alza y dejó buenas sensaciones de cara a lo que viene. Con seis puntos en los últimos dos partidos, el Tripero afrontará con confianza su próximo compromiso, cuando reciba a Barracas Central el próximo domingo en el Bosque.
La única preocupación de la tarde fue la lesión de Jeremías Merlo, que debió abandonar el campo y será evaluado para conocer la gravedad de la molestia.
La jornada también dejó un hecho histórico para el club: Lucas Lemella hizo su debut en Primera División con apenas 16 años y 7 meses, convirtiéndose en el futbolista más joven en vestir la camiseta de Gimnasia en toda su historia.
Formación de Gimnasia: Nelson Insfrán; Alexis Steimbach, Cortazzo, Martínez, Pedro Silva Torrejón; Ignacio Miramón, Mateo Seoane, Nicolás Barros Schelotto, Ignacio Fernández; Jeremías Merlo y Agustín Auzmendi.
Un chico de 15 años se metió al Río de la Plata con las zapatillas puestas y filmó algo que la ciencia argentina daba casi por imposible. El Instituto de Limnología lo convocó para agradecerle, pero el homenaje terminó abriendo una pregunta que todavía no tiene respuesta: ¿fue un episodio aislado o el río empezó a esconder algo que nadie estaba buscando?
Diego Alfonso tiene 15 años, se crió a la orilla del Río de la Plata y esa tarde de lluvia y viento fue a la Playa Municipal de Berisso a buscar rastros de los pescadores que todavía se daban por perdidos en el río. Lo que encontró no tenía nada que ver con esa búsqueda: un pez que no había visto nunca, varado en la arena, con la boca en forma de trompa y la piel resbalosa. Lo filmó con el celular, lo llevó hasta una zona más profunda y lo devolvió al agua. Esa grabación terminó circulando entre pescadores en Instagram y, sin que Diego lo supiera todavía, activó una alarma en el mundo científico.
Diego Alfonso, de 15 años, el autor del hallazgo.
El pez era una lamprea, conocida popularmente como «vampiro de mar» por su forma de alimentarse adherida a otras especies. Habita en la Patagonia y, según publicaciones científicas, entre 1867 y 2026 solo se habían registrado ocho ejemplares en todo el Río de la Plata. Tomás Maiztegui, docente de la Cátedra de Anatomía Comparada de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la UNLP, vio el video y desconfió: pensó que podía tratarse de una confusión con otra especie. Pidió las fotos, revisó los metadatos y, cuando confirmó que las coordenadas GPS marcaban Berisso, no pudo contener el grito en medio del laboratorio.
La confirmación derivó en un homenaje. Diego fue convocado al Instituto de Limnología «Dr. Raúl Ringuelet», donde el propio Maiztegui y el director de la institución, Darío Colautti, le agradecieron formalmente por su aporte. «Esto es un hallazgo científico importante», dijo Colautti frente al adolescente, su madre y su abuelo. La distinción que le entregaron habla de un aporte de gran importancia para la ictiología nacional, algo poco habitual para un chico que hasta entonces medía sus logros en pejerreyes pescados en una jornada.
Diego junto a su abuelo Jorge Benítez
Lo que todavía no está resuelto es cómo llegó ese ejemplar hasta ahí. La investigadora Carla Riva Rossi, del Instituto de Diversidad y Evolución Austral del CENPAT-CONICET, plantea como hipótesis que la lamprea llegó de manera ocasional, adherida a otro pez que hizo de transporte involuntario. Es una explicación posible, pero no la única. ¿Fue un episodio aislado o hay señales de que la especie empezó a moverse hacia cuencas donde antes no se la esperaba?
Maiztegui reconoce que el hallazgo obliga a repensar certezas que parecían asentadas. Antes de este episodio, la posibilidad de que las lampreas se estuvieran reproduciendo en la Cuenca del Plata estaba completamente descartada. Ahora, el instituto se plantea salir a buscar otro ejemplar, ojalá vivo, para determinar si lo de Diego fue una excepción o el primer indicio de algo más amplio.
El antecedente no es aislado. En 2024, un pescador había encontrado un esturión en el mismo río y la donación de ese ejemplar a la UNLP terminó revelando información clave sobre el estado ambiental de la cuenca. Dos hallazgos hechos por curiosos, no por relevamientos oficiales, terminaron aportando datos que la ciencia no tenía. La pregunta de fondo excede al pez puntual: cuántas señales sobre lo que pasa en el río dependen, en los hechos, de que alguien como Diego decida frenar antes de seguir de largo.
Por ahora, lo único seguro es lo que ya pasó: un adolescente que se metió al río con las zapatillas puestas terminó entregando un dato que ocho registros en ciento sesenta años no habían podido confirmar del todo. El instituto ya empezó a buscar el próximo ejemplar. Si aparece, la hipótesis de Riva Rossi vuelve a estar en discusión.
Se confirmó la programación de las próximas cuatro jornadas del Torneo Clausura 2026 y tanto Estudiantes como Gimnasia ya conocen cuándo se jugará el clásico.
La Liga Profesional de Fútbol confirmó la programación de las próximas cuatro jornadas del Torneo Clausura 2026 y tanto Estudiantes como Gimnasia ya conocen cuándo volverán a salir a la cancha. La gran novedad es la confirmación del clásico platense, que se disputará el sábado 15 de agosto a las 16.45 en el estadio Jorge Luis Hirschi.
Con el cronograma oficial ya definido, ambos equipos tendrán por delante una seguidilla de encuentros clave antes del esperado duelo que paralizará a la ciudad.
El camino de Estudiantes
El Pincha visitará a Deportivo Riestra el sábado 8 de agosto a las 14.45 por la cuarta fecha. Luego será el turno del clásico frente a Gimnasia, el sábado 15 de agosto a las 16.45 en UNO.
Por la sexta jornada interzonal, el equipo de Alexander Medina viajará para enfrentar a Sarmiento el domingo 23 de agosto a las 14.45. Finalmente, cerrará este tramo del campeonato recibiendo a Newell’s el lunes 31 de agosto a las 19.
El fixture de Gimnasia
El Lobo será local ante Barracas Central el domingo 9 de agosto desde las 17.45 en el Bosque. Una semana más tarde afrontará el clásico platense frente a Estudiantes.
Después del duelo en UNO, el conjunto de Ariel Pereyra disputará la fecha interzonal como local frente a Gimnasia de Mendoza, el sábado 22 de agosto a las 16, mientras que por la séptima jornada visitará a Rosario Central el sábado 29 de agosto desde las 17.
Con el calendario ya confirmado, la cuenta regresiva para una nueva edición del clásico platense comenzó oficialmente. Antes de ese encuentro, tanto Estudiantes como Gimnasia buscarán llegar con buenos resultados para afrontar uno de los partidos más esperados del campeonato.
Ricardo Fort nunca tuvo un vínculo con la ciudad, ni siquiera cuando su figura mediática estaba en su punto más alto. Ahora, casi dos décadas después, una foto de su hijo Felipe con la camiseta albirroja puesta reabrió una pregunta que nadie tenía en el radar: ¿de dónde sale esta conexión con Estudiantes?
Una historia de Instagram alcanzó para instalar el tema del día entre los usuarios platenses. Felipe Fort, hijo de Ricardo Fort, se mostró entrenando con la camiseta de Estudiantes puesta, y la imagen no tardó en circular entre cuentas de hinchas y de espectáculos por igual. No hubo texto, ni etiqueta, ni mención al club: solo la foto, subida como una historia más entre las tantas que Felipe comparte de su rutina diaria.
Pero la sorpresa tuvo un motivo concreto. Ricardo Fort, a lo largo de toda su carrera mediática, jamás mostró un lazo con La Plata ni con ninguno de sus clubes. Ni siquiera en los años en que su exposición televisiva estaba en el punto más alto llegó a pisar la sede del estudio de América que funcionaba a metros del centro platense. Para quienes siguieron de cerca la vida pública de la familia Fort, no existe un antecedente que explique por qué su hijo eligió justamente esa camiseta para entrenar.
Esa ausencia de antecedente es lo que terminó de darle impulso a la foto. Felipe Fort, que desde hace tiempo construye su propia exposición en redes sociales como heredero de un apellido que sigue generando atención mediática, no suele vincular su imagen pública con equipos de fútbol ni con simpatías deportivas puntuales. Por eso la aparición de la camiseta albirroja llamó la atención de un modo distinto al de cualquier otra publicación suya: no encajaba con nada de lo que se conocía hasta ahora sobre sus gustos o sus costumbres.
¿Fue una elección con intención o simplemente la camiseta que tenía a mano ese día? La pregunta circuló con fuerza entre quienes comentaron la publicación, sin que apareciera una respuesta clara. Felipe no acompañó la foto con ningún comentario sobre el club ni sobre el fútbol en general, y hasta el momento no hizo ninguna aclaración pública al respecto. La foto quedó, entonces, abierta a la interpretación de cada usuario que la vio pasar.
Lo cierto es que el fenómeno dice tanto de Felipe Fort como de la lógica actual de las redes sociales. Una imagen sin mayor contexto, subida por una figura con seguimiento masivo, puede instalar un tema de conversación completo sin que exista detrás ningún hecho que lo sostenga. En este caso, la comunidad de Estudiantes encontró en esa camiseta un gesto para celebrar, aun sin ninguna confirmación de que responda a una afinidad real con el club.
Por ahora, la historia de Instagram ya desapareció del perfil de Felipe, como suele pasar con este tipo de publicaciones. Lo que queda es la captura que circuló entre hinchas y la incógnita sobre si detrás de esa camiseta hay algo más que una coincidencia de placard.
La banda regresó a la ciudad donde nació para presentarse en el Teatro Ópera. Con un repertorio cargado de hits, reunió a distintas generaciones en una noche marcada por la nostalgia y la vigencia de su música.
Este sábado 1° de agosto, Virusvolvió a tocar en La Plata y protagonizó un emotivo reencuentro con la ciudad que vio nacer a una de las bandas más influyentes del rock argentino. El Teatro Ópera fue el escenario de una noche en la que convivieron la nostalgia, la emoción y la energía de un repertorio que sigue atravesando generaciones.
La presentación formó parte de la gira que también incluye shows en XLR de San Miguel y Club Re de Quilmes, pero la fecha platense tuvo un significado especial por el fuerte vínculo de la banda con la capital bonaerense.
A lo largo del recital sonaron clásicos que marcaron una época como «Imágenes Paganas», «Pronta Entrega», «Luna de miel en la mano», «Amor descartable» y «Me puedo programar», canciones que fueron coreadas por un público integrado tanto por quienes acompañan a Virus desde sus inicios como por jóvenes que descubrieron su música muchos años después.
Esa mezcla generacional volvió a convertirse en una de las características del grupo, que mantiene intacta la capacidad de conectar con distintas edades gracias a un repertorio que nunca perdió vigencia.
Con su combinación de rock, pop, sintetizadores y una estética que revolucionó la escena musical en los años 80, Virus dejó una huella imborrable en el rock nacional y continúa siendo una referencia para artistas de distintos géneros.
El regreso a La Plata fue mucho más que un recital. Fue la vuelta a casa de una banda que cambió la historia de la música argentina y que, décadas después, sigue demostrando arriba del escenario que sus canciones conservan la misma fuerza que cuando comenzaron a sonar por primera vez.